jueves, 25 de diciembre de 2008

La Reina Sinaloense y el Capitán

Laura Elena Zuñiga Huizar. Una Bella Chica con Mucha Ambiciòn


Laura Elena Zuñiga Huizar. Triunfos y Derrotas

Laura Elena Zuñiga Huìzar. Miss Sinaloa 2008


La Reina de la Belleza Sinaloense 2008, Laura Zúñiga Huízar, está detenida. Noticia aquí.

No sorprende que haya caído sino que haya demorado tanto en caer una como ella, y peor, de manera totalmente accidental. Los narcos gustan de los vehículos de lujo, de las fiestas extravagantes, de las mansiones con zoológicos incluidos. ¿Cuál es el mayor lujo, el más caro? Las mujeres hermosas ¿Cuáles las que pueden dar más estatus en la sociedad narca? Las reinas de belleza. Si no es reina, que mas da, la corona se compra a punta de billetazos. Es el caso de Laura Elena, retocadita con silicona para poder ganar, según la nota, “La nena del narco y su polémico cetro”.

La tarea del detective es revisar las operaciones extravagantes en bienes raíces y en automóviles de lujo y sí, también el concurso de Nuestra Belleza México, que es tan espurio que ni siquiera lo pasaron en televisión abierta. Con labores de inteligencia policial México se ahorraría la tan absurda guerra contra el narcotráfico que libra ahora. Con tantos decapitados diarios nos hemos vueltos insensibles a la violencia hasta que lleguemos al punto de verla con toda naturalidad. Entonces esa guerra estará irremediablemente perdida.

Sucedió durante el almuerzo estas vacaciones navideñas:

-Niños, aprendan a leer el periódico. Tú Miguel, ábrelo y lee lo que quieras.

-“Capitán de Nueve en Guerrero”.

-No Miguel. Dice “Decapitan a Nueve en Guerrero”.

Soltamos la carcajada.

Todos los días, desde hace dos años, hay noticias de “Capitanes” de cinco, de diez, de cincuenta, en Guerrero, en Michoacán, en La Marquesa, en Tijuana, en Matamoros, en todo México.

Cavilaba sobre la pertinencia de la explicación que podría yo hacer:

…Miguel, hay unos señores que venden drogas que se llaman narcos y que están peleados con otros narcos. Igual que cuando te enseñan a ti a gritar en tus clases de Tae Kwan Do antes de soltar una patada, los narcos asustan a sus enemigos cortándole la cabeza a los que atrapan de las bandas rivales...Decapitar proviene del latín “cápita” que significa cabeza y el prefijo “de” significa quitar, como depilar que es quitar pelo, ó deforestar que es quitar árboles.

En eso estaba cuando escuché a los niños imitar el relato del chino Zen Li Yong:

-Cooperas o cuello…, al tiempo que se pasaban el dedo índice por la garganta a manera de cuchillo.

viernes, 19 de diciembre de 2008

DINERO A TASA CERO: PAÍSES EMERGENTES, PAÍSES EMERGIDOS Y PAÍSES SUMERGIDOS

DINERO A TASA CERO: PAÍSES EMERGENTES, PAÍSES EMERGIDOS Y PAÍSES SUMERGIDOS

-Préstame cien mil pesos.

-Ajá. Hasta crees.

-Te pago la misma tasa que la Fed, 0.25 por ciento de interés anual, por no decir que te pago lo mismo que el Tesoro Americano, que es cero. Sí, CERO.

-Ni siquiera tengo esa suma pero, a ver, me das la cuarta parte de uno por ciento. O sea ¿me darías doscientos cincuenta pesos de interés al año?

-Correcto.

-O sea que yo me arriesgo con los cien mil pesos, hipotéticamente hablando, y si me pagas, que lo dudo, ¿me gano en todo el año lo que vale un boleto de “table dance”?

-Te estoy proponiendo una operación a las tasas del mercado interbancario americano. Es lo que vale tu dinero.

-Mejor me lo gasto. Cien mil pesos valen mucho más que doscientos cincuenta pesos al año, a lo que debería restar lo que valgan mis noches de insomnio por el susto de que te corran y nunca me pagues.

-Entonces sé congruente. Repatría tu dinero de Estados Unidos y ganarías la tasa de interés en pesos. Ocho por ciento anual. Préstame ese dinero en pesos y te pago el ocho por ciento anual. Te ganas 8 mil pesos. Te alcanza para dos buenos reventones.

-Te repito que no tengo ese dinero pero te sigo la corriente. Bancomer me pagaría eso. Garantizada la devolución de mi dinero. Pero yo no deposito en pesos, porque si Banco de México dice que la inflación será de 6, lo más probable es que sea de 10, ya ves que esos cuates siempre se equivocan. Yo saldría perdiendo. Tendrías que pagarme el 40 por ciento, que es lo que te cobrarían a ti en la tarjeta de crédito.

-Te diría que sí, pero me quiebras con esa tasa.

-Algo no checa. Comenzamos con que la tasa de interés es de cero, y ya estamos hablando de un 40 por ciento y todavía estamos lejos de cerrar la operación.

-Es el problema mundial. Sea la tasa la que sea, cero, diez o cuarenta por ciento, nadie le quiere prestar a nadie por el temor a que no le paguen. Pero te juro que yo si te voy a pagar.

-Temores bastante justificados. Dame el 20 por ciento en pesos, la mitad de lo que te cobrarían en la tarjeta de crédito, y más del doble de lo que me pagaría Bancomer a mí. Salimos ganando los dos.

-Perfecto.¿Dónde firmo?

-Pues en la notaría, con las escrituras de tu casa como garantía.

-Están a nombre de mi mujer.

-Dame una garantía líquida, entonces.

-O sea que para prestarme cien mil pesos, ¿quieres que yo te deposite cien mil pesos?

-Así como lo oyes.

-Gracias…

-Ni te enojes. Yo no inventé la economía mundial. Al paso que vamos, a mi también me llevará la fregada, pues vivo de mis intereses y como bien dices, mis intereses son de cero, así tenga yo mil, diez mil o un millón de pesos. Cualquier suma de dinero multiplicada por una tasa de cero da cero. Antes Ford colocaba papel comercial al 5 o al 8 por ciento, y en dólares. Ahora, si no quiebra antes, dejará de colocar papel comercial y mejor le pedirá prestado a la Fed a tasa cero. Y los “Money funds” pagarán también cero por la sencilla razón de que hacen un coctel de papel comercial y Bonos del Tesoro, y un coctel de cero más cero da cero. Bernacke, el Chairman de la Reserva Federal, debería estar en el manicomio.

-Con todo respeto, te elevaste mucho para decir una idiotez. Bill Gates tiene una fortuna de 40 mil millones de dólares, y aunque reciba la tasa de interés de cero, no creo que tenga que recortar sus gastos. Ese cuate es feliz si un banco le guarda su dinero aunque no le paguen nada, por la sencilla razón de que no le caben en el colchón. Y a Bill Gates súmale a los Carlos Slim, a los jeques árabes que están rebosantes de billetes por los precios del petróleo que han recibido, y a todos los banqueros centrales de nuestra queridísima América Latina. Ellos felices de poner las reservas internacionales de sus países a tasa cero, con tal de no perderlas, así que lo que hizo Bernacke de bajar la tasa a cero es una jugada magistral. La concentración de la riqueza mundial permite que los ahorradores ganen cero y los inversionistas paguen cero. Además esos magnates pueden arriesgar en la Bolsa, así caída como está, e inyectarle capital a las empresas. Estoy seguro de que el mundo saldrá de la recesión en unos pocos meses más, en julio de 2009 a más tardar, según yo y los expertos financieros del Washington Post a los que leo diario.

-Soy ateo pero que Dios te oiga. Mejor: Que te oiga pero que no te haga caso. Lo que no cuesta se desperdicia. Si les das dinero gratis a las empresas, de seguro que harán pésimas decisiones. Seguirán manteniendo nóminas onerosas y bonos exorbitantes para sus ejecutivos. Pero se te escapa el asunto medular. La Fed solo le dará préstamos a las grandes empresas y a los bancos a tasa cero, y ese dinero barato nunca llegará a los consumidores urgidos de dinero como tú, y mucho menos a las empresas pequeñas y medianas. Los bancos solo querrán prestarles a las grandes empresas, como Dow Chemical y Microsoft, pero esas empresas ni necesitan el dinero ni tienen que pedirle al banco. Mejor se lo piden directamente a la Fed a tasa cero. Las empresas pequeñas y medianas seguirán sin fuentes de fondeo y la economía mundial seguirá en la recesión. Reitero: Bernacke está loco de remate.

-Ya me aburriste con tus argumentos y a final de cuentas no me vas a prestar los cien mil pesos. Pero ya que estás criticando a Bernacke, dime entonces que harías tú en su lugar. ¿Subir la tasa de interés al 100 por ciento? Sin entender mucho me parece que eso sí sería una locura y acabarías por hundir aún más la economía de las clases populares.

-¿De verdad te crees el cuento de que todo el desplome de la economía mundial se debe a que unos tipos en Estados Unidos dejaron de pagar las hipotecas de sus casas? La verdad no se puede ocultar de esa manera. Sucede que los países desarrollados, Japón, Europa y los Estados Unidos, se tiraron a la buena vida desde hace tiempo. Cada vez trabajan menos, consumen más, y lo que es peor, con dinero prestado. Mientras tanto los chinos y los indios, es decir los de la India, porque los de acá siguen igual de güevones, se levantan temprano y se acuestan tarde, después de larguísimas jornadas laborales. La tecnología para producir las cosas que hacen falta en la vida diaria se ha abaratado y ha dejado de ser un monopolio de los países ricos: Carros, refrigeradores, ventiladores, aires acondicionados, estéreos, y cosas así se pueden producir con tecnología coreana, china o hindú. Con decir que Pakistán, un país de los que se consideraban hasta hace poco buenos para nada, tiene la capacidad científica y tecnológica para producir la bomba atómica.

El monopolio de los países ricos ha terminado en buena medida gracias a la piratería. La tragedia de México es que ni siquiera le entra adecuadamente a la piratería; se conforma con distribuir los productos pirateados en otras latitudes. Ya no hay países emergentes, sino que ahora hay países emergidos, como China y Corea, y los sumergidos, como México e Islandia, lista a la que se sumarán los Estados Unidos, Inglaterra y Francia si no se ponen a trabajar, como ya dije.

Me recuerdan a mi amigo Horacio, que es intelectual, y se molestó muchísimo con su mujer cuando le recriminó que estuviese echado a media sala a las 11 de la mañana: “Estoy trabajando”, le dijo, porque su trabajo de intelectual es pensar y no necesariamente de escribir ni de estar haciendo llamadas por teléfono.

Es verdad que los países desarrollados investigan en medicina, en farmacéutica, en transgénicos, en energías renovables y en otras industrias del futuro pero mientras no concreten y sigan divagando generarán menos ingresos, a lo cual, si se vuelve costumbre por tres trimestres consecutivos técnicamente se le llama recesión.

Y respondiendo a tu pregunta concreta, porque ya estoy hasta el gorro de que siempre me digan que me voy por la tangente: ¿Qué haría yo si fuera Bernacke? Comprar acciones y bonos de países emergidos.



jueves, 4 de diciembre de 2008

LA SERENDIPIDAD Y EL CHIPÁ

Tatiana. Una Chica Morocha.


Cataratas de Iguazú.



LA SERENDIPIDAD Y EL CHIPÁ

Cuando despertó, la chica todavía estaba allí…

El hombre respiró aliviado. Se propuso no volver a dormir hasta que ella no se hubiese marchado.

Tenía sueño y no quería correr el riesgo de que ella se llevara sus tarjetas de crédito, el dinero en efectivo y sus documentos de viaje, como le sucedió una vez en La Habana. Así que al liquidarle sus servicios le dio una propina generosa. Para ella sería un “bono por honestidad” y para él, un “impuesto por reincidencia en los mismos errores”. No le explicó nada de esto. Solo notó que ella se puso contenta.

Al avanzar hacia las cataratas de Iguazú, otro susto: Retén policial. El hombre, de nacionalidad mexicana, había entrado a Brasil sin visa, proveniente del Paraguay. El guardia miraba atentamente todos los vehículos, sin detenerlos. Pero le marcó el alto justo al taxi en el que viajaba él. Cruzaron tres muchachas a las que el guardia sonrió. Miró de nuevo al taxi y le hizo la señal de que siguiera. El hombre respiró aliviado.

Al llegar a la entrada del parque en Foz de Iguazú miró el reloj y dijo: -En siete horas debo estar en el aeropuerto de Asunción. Quedan dos horas y media para recorrer las cataratas. Hizo el recorrido. Quedó maravillado y con ganas de volver. Solo en Machu Pichu, en la represa de El Peñol en Antioquia y en el mirador del Nido del Águila en Berchtesgaden había contemplado paisajes equiparables. Recordó que a esos lugares había llegado también por accidente y no les dedicó más de las dos horas y media que ahora correspondían a Foz de Iguazú.

De nuevo había que cruzar todo el Paraguay, desde Ciudad del Este hasta Asunción. No había tiempo para almorzar. El chofer se detuvo tan solo para comprar cuatro piezas de "chipá", unos panecillos típicos que les mitigaron el hambre, y reservó dos para su hija menor porque ella siempre espera que él le lleve algo cuando vuelve a casa.

El hombre llegó a tiempo al aeropuerto. En emigración lo detuvieron.

-¿A qué vino?

–A las cataratas.

-¿Cuánto tiempo estuvo allá?

-Dos horas.

-¿Viaja solo?

–Sí.

–No es común que los turistas vengan solos.

–No. No lo es.

Ninguna respuesta parecía convencer al inspector. Revisó entonces todo el equipaje de mano. No encontró nada. El hombre lo miraba divertido. Solo él sabía que su historia era inverosímil pero cierta. Cuando lo dejaron pasar respiró aliviado.

Así fue como llegó a Buenos Aires, a los bares de allá, a contar una historia verosímil pero falsa.

–Soy traqueto, dijo.

-Sós qué, preguntó la chica.

–Traficante.

–Invitáme una copa.

–OK.


Ella es paraguaya. Morocha. Cabello negro y tez blanca. El le relató su viaje. Escuchaba como escuchan ellas, fingiendo interés, hasta que se le llenaron los ojos de lágrimas cuando oyó que él había comido chipá. Añora su país.

Iniciaron una amistad que duró hasta que él se fue.

¿A qué fue el hombre a Paraguay? Ahora recuerda que la serendipidad es la “capacidad para hacer descubrimientos deseables por accidente…” ó “encontrar algo magnífico mientras se busca otra cosa”, definición que ahora le es útil para no quedar como un tarugo. Fue a Paraguay porque conocía los cuentos de Horacio Quiroga y los de Hugo Wasp, y porque había visto las fotos de una dama muy hermosa que compitió en las Olimpiadas de Beijing representando a ese país. Fue a Iguazú porque en Asunción no había nada que le llamara la atención con la salvedad de que los paraguayos hablan entre ellos el idioma guaraní y siendo las cosas así es lógico que no llevara visa del Brasil.

Ahora él dice que fue al Paraguay a conocer Iguazú y a comer chipá.

martes, 18 de noviembre de 2008

Que Veinte Años No es Nada. No Mames, Gardel.

Músicos en la Boca.

¿QUE VEINTE AÑOS NO ES NADA? NO MAMES, GARDEL.

Estuve en Buenos Aires por tres días en el año de 1976; por tres más en el año 1992 y finalmente tres más ahora en noviembre de 2008. Es decir, que vuelvo a Buenos Aires cada 16 años. Para este tercer viaje y segundo retorno “las nieves del tiempo blanquearon mi sien”, como dice el tango. En 1992 tan solo iba con calvicie incipiente y en 1976 tenía yo mucha melena y nada de barba. “No llores por mí, Argentina”.

En los tres viajes recorrí las calles de Florida, Lavalle y Corrientes. Siguen aparentemente igual hasta que uno se da cuenta de que han cambiado.

¿Los cines, dónde quedaron los cines, uno junto al otro, otro enfrente del otro, con sus marquesinas iluminadas de neón que anunciaban las funciones a cualquier hora del día, de la noche, de la madrugada y del amanecer?

En 1976 yo fui al cine emocionado con una linda chica. Ahora quedarán dos o tal vez tres cines, pero a la calle de los cines se la devoraron los DVD´s.

¿Las bancas, dónde quedaron las bancas dónde se sentaba uno a ver pasear a las muchachas o a leer el diario?

Ya no hay bancas en la calle Florida. Según un vendedor las retiraron porque en las madrugadas llegaban los vagos y los malvivientes a dormir en ellas. Pienso más bien que las quitaron dar más espacio al flujo peatonal, hipótesis que elaboré al tercer día del último viaje cuando al llegar a la calle Florida para comprar los sweaters del cashmere patagónico que me encargaron en casa, sentí que me tragaba la muchedumbre en movimiento, una sensación que no experimentaba desde hacía muchos años, cuando me metí a las ciudades amuralladas de Tánger, Fez y Marrakesh.

El flujo peatonal se incrementó por el abundantísimo número de turistas. El turista tiene algo de mezquino en su fuero interno y mucho de estorbo en su fuero externo: Nada más anda viendo que país tiene su moneda devaluada para irse a pasear allá. Tristemente es el caso de casi toda la América Latina y ni modo: Elegantes hombres y mujeres de negocios tienen que caminar codo a codo con turistas de short, gorra, T-shirt, mapa y cámara fotográfica. A veces hay que esquivarlos pues se plantan a media calle para retratar ventanas, puertas, letreros y hasta alcantarillas.

En el año de 1976 y todavía en el 1992, al recorrer la zona Centro por las noches me topaba con alguna elegante dama de vestido negro, guantes de encaje y largas uñas bien pintadas de color carmesí fumándose un cigarrillo con mucha coquetería, invitándome a pasar a acompañarla a un interior finamente decorado con terciopelos y discretos espejos. Ahora las damas no se aparecen así en medio de la noche sino que están dentro de algún night club. No hay nada que uno pueda observar desde la acera. Ya no existen aquellos vestidos largos con escotes y encajes. Ahora están de shorts, minifaldas y “tops”. Tampoco se conversa con ellas al son del tango. Hay que quedarse estoicamente sentado en lo que la chica se toma sus dos bebidas correspondientes al consumo mínimo procurando no ensordecer con Ricky Martin a todo volumen ni quedar ciego de tantos rayos de luz que revientan en todos los espejos o lo que es lo mismo, en todo el lugar.

¿El tango? ¿En dónde se quedó el tango? Ó me lo movieron de lugar o se acabó el tango.

En San Telmo había unos bares arrabaleros, con mesas de madera, sin manteles pero con empanadas y mucho vino, en los cuales se cantaba el tango a viva voz. Como en España las colillas de los cigarrillos volaban al suelo. De pronto se paraba una pareja, luego otra y así se consumía la noche, bebiendo y bailando, conocidos con conocidas y desconocidos con desconocidas. Con esos recuerdos volví a San Telmo. Cené en una mesita lateral alrededor de una pequeñísima pista de baile en la cual una pareja contratada por el establecimiento bailaba piezas de tango con duración de un minuto y una frecuencia de cada quince. Llegó la cuenta con la advertencia de que el show del tango se cobraba aparte.



Tango para Turistas en la Boca

En la Boca, en Caminito, lo mismo: Tango para los amigos de Noruega, tango para los amigos de Panamá, tango para cada mesa. Tango para el turista, lo cual deja de ser tango.

Puerto Madero. Puente. Pierna de Mujer Bailando Tango

Para disfrutar Buenos Aires 2008 hay que dejarse de tangos, nostalgias y recuerdos. Hay que ir a pasear a los muelles de Puerto Madero, el invento del siglo XXI, admirar una estructura de acero que supuestamente corresponde a la pierna de una mujer bailando tango, escuchar música lounge, y entrar a cenar. Degustar las exquisiteces del lugar, pedir el vino por copa, catarlo como si uno supiera, procurar no ensuciar la servilleta y mucho menos el mantel, dar sorbitos de agua sin manchar la copa, dejar propina y actuar como persona civilizada, puesto que los restaurantes en Puerto Madero no son ningún arrabal. Procurar no escuchar las conversaciones de las mesas contiguas de los juniors argentinos en torno a la sintonía con sus socios, clientes y empleados en sus negocios de exportación. Admirar la belleza de las chicas argentinas como quien mira una obra de arte en el silencio sepulcral de los museos. Solicitar un radio taxi ó mejor aún, un “remis”, pagar lo que señale el taxímetro y de preferencia no fumar.

Comportarme como el cincuentón que soy y no como el adolescente que alguna vez fui.

-¿Qué veinte años no es nada?
-No mames, Gardel!!!

domingo, 16 de noviembre de 2008

Mexicano en Buenos Aires: Diálogos con los Taxistas

Taxis y Taxistas en Buenos Aires

Taxista 1: Laura Avellaneda “Reloaded”

Detuve el taxi al caer la tarde en la Plaza de Cortázar, en Palermo. Me había tomado varias cervezas en una agradable terraza al aire libre. Estuve a punto de preguntarle si el conocía bares “de chicas”. Lo analicé bien, las gafas, las canas y las arrugas y lo imaginé un día domingo en familia rodeado de sus nietos y preferí decir:

-Anoche estuve por acá. En un bar de chicas.

Noté su sorpresa y no dije más.

Dos calles más adelante me preguntó:

-¿Y las chicas de esos bares, salen con uno?

-Algunas sí y otras no. Depende de su grado de moralidad.

-Pero no puede haber moralidad en esos lugares, por favor…

-Pues sí. Algunas no salen. Bailan nomás. Aunque pensándolo bien no es cuestión de moralidad sino de precio.

El taxista me miraba con curiosidad, estudiándome. Por fin se animó a decir:

-Quiero que me diga cuál es su opinión con toda sinceridad.

-Adelante. Faltaba más.

-Me divorcié de mi primera mujer y soy viudo de la segunda. Un año después que ella murió, miré los anuncios en los diarios, y llamé a una chica joven, de 22 años. Desde entonces la veo todos los domingos. La llevo a mi casa, hacemos el amor, y después la llevo a que haga sus compras, lo que ella vaya necesitando. No es precisamente un pago pero si una compensación. Pienso que ella no es mala, sino que tan solo escogió un mal camino.

-Óigame no, interrumpí. Imagine cómo sería la sociedad si no hubiese chicas de esas. Los viudos, los soldados, los hombres solitarios…Sin esas chicas seríamos una sociedad de desquiciados. Ellas cumplen una función social muy importante.

-¿De verdad piensa que esas chicas no son malas?

-Al contrario. Son una bendición. A Usted le gustan las chicas jóvenes, por lo que veo. Si tratara de enamorar a una perdería el tiempo, el taxi, y vaya Usted a saber qué más. Es mejor así, salir con esas chicas. Además solo las ve cuando Usted quiera. Pienso que tiene Usted un buen arreglo con ella y mucha energía para su edad.

Íbamos en animada charla cuando llegamos a Florida y Viamonte. Le pagué y dije:

- Sobra un peso para su chica.

Soltó la carcajada. Nos despedimos como dos grandes amigos.

Taxista 2. “Por una Nariz”

Era mi última noche en Buenos Aires. Tenía cierta idea de por dónde quedaba el bar dónde trabajaba una hermosísima chica paraguaya a la que había conocido algunos días atrás. Pero no estaba dispuesto a que el taxista me llevara de paseo y al final no encontrásemos el lugar.

-Mire amigo, yo no soy ningún experto, pero tengo cierta idea. Quiero ir a un bar de chicas. Usted recomiéndeme el que le parezca mejor.

Me dijo que me llevaría a uno, que muy bueno, que excelente personal.

-OK. Pero solo si queda por el rumbo de La Recoleta.

Al llegar al bar le dije que ese ya lo conocía, y que sin ser un experto, había en Buenos Aires otro mucho mejor.

-¿Cómo cuál?

-Se llama “López”.

-Acá no hay ningún bar que se llame “López”.

Noté que al taxista le entró curiosidad pero era evidente que no conocía ningún bar con ese nombre. O le ponía yo cerebro al asunto o era claro que no volvería a ver a la paraguaya.

-Si no hay un bar “López” en La Recoleta te pago el doble de lo que diga el taxímetro. Y si hay un bar “López” no te pago nada. Pero no quiero que te pongas a dar vueltas y esquives ese bar.

-Créame. Voy a buscar el bar “López” y le tomo la apuesta tan solo por conocer. Pero le advierto que va a perder.

Reconocí Madajoz. Reconocí la barda del cementerio. Dimos vuelta en la calle López y el bar no aparecía. Pero yo sabía que estábamos cerca, y el taxista cada vez más confiado de que no.

-Voy a doblar en aquella calle. Si no está ahí honestamente no sé en donde más buscar.

Dobló y a media cuadra las luces de neón: “Mr. López”. Le pagué los 20 pesos que marcaba el taxímetro. Y añadí:

-Pero me los debes.

Le costó trabajo pero reconoció:

-OK. Me ganó la apuesta. Tome su billete.

-No. Es tu trabajo. Bien merecido el dinero además. Y te voy a confesar algo: No buscaba el bar “López”. El bar que busco es un after- hour que está un poco más acá.

Entré y la paraguaya me recibió con una gran sonrisa. Pero no quiero salirme del tema de este relato…

Taxista 3. “El Cártel de la Efedrina”

Subí al taxi ya de noche. Venía del aeropuerto de Ezeiza proveniente del Paraguay, y en todo el día solo había comido un sándwich infame de la compañía TAM. Supongo que venía de mal humor.

-Lléveme a cenar a Puerto Madero a algún restaurante de carnes, le dije al conductor, un caballero de la tercera edad.

-¿Carnes? ¿Cómo carnes? No entiendo.

O no entendía o no le daba la gana de entender. Me quedé callado y fue él quien rompió el silencio.

-¿Empanadas de carne?

-No. Cortes de carne, dije cortante.

Me recomendó un lugar y trató de hacer conversación.

-México. La tierra de Jorge Negrete, de María Félix… Y ahora recién, la tierra de los Cárteles de la Efedrina.

No me simpatizó su comentario e hirió el orgullo nacional.

– ¿Por qué lo dice?

- Acaban de detener a unos mexicanos acá en Buenos Aires. Se habla ya de la “Ruta de la Efedrina”…

-La efedrina la controlan los chinos, lo interrumpí molesto. No dudo que haya mexicanos en el negocio pero le aseguro que operan con la complicidad de los gobiernos, el argentino incluido. ¿Ó usted piensa que los mexicanos operamos solos? Tenemos socios en todos los países. No le quepa la menor duda.

Deliberadamente utilicé el plural. Le daba fuerza escénica a mis palabras aunque yo en ese negocio no tenga nada que ver.

Pude haber dicho que en México tenemos un grave problema con el narcotráfico y que está destruyendo a nuestra sociedad. Eso pienso pero no me dio la gana reconocerlo. Preferí explicar con aires de gran conocedor cómo se articula el tráfico de la coca desde los campos bolivianos hasta los laboratorios colombianos y destaqué a los cárteles mexicanos y a las mafias de Nueva York en el ámbito de la comercialización.

Al llegar a Puerto Madero, el taxímetro marcó siete pesos.

–Cóbrese ocho.

Le pasé un billete de veinte. Me entregó dos pesos de cambio.

-Me falta dinero, le dije áspero.

El taxista se deshacía en disculpas. Que no había visto bien el billete, que qué descuido, que una disculpa una vez más.

Al bajar, le dije:

-Tenemos bien identificado al “Cártel de los Taxistas”. Cuídese.

De reojo, ví que el viejo temblaba. No sé si de miedo ó de coraje. El hecho es que tardó en arrancar.

miércoles, 29 de octubre de 2008

Narcotráfico. El Arte de la Guerra. Última Lección del Año a Mi Sobrinita

Sobrinita: No se Junte con esa Chica. Hay Algo en Ella que no me Gusta.

EL ARTE DE LA GUERRA: ÚLTIMA LECCIÓN DEL AÑO A MI SOBRINITA

La clase de hoy:

Los Partes de la Guerra
Un Romance al Estilo Luis XVI
Divide y Vencerás: La Excepción que Confirma la Regla
La Rendición del Ejército Mexicano
De Grandes Capos a Pequeños Tiangüistas
Cómo en el Futbol: Los Narcos Ganan con el Empate
No Debemos Rendir la Plaza, Mi General
Los Portaviones del Pérsico y el Narcosubmarino Marca Patito
El Show Debe Continuar
Crecer, Hasta que el Destino los Alcance
El Ahorro para el Retiro
El Arte de la Guerra y el Pacto con los Narcos

Hoy sobrinita la lección será sobre cómo ganar la guerra contra el narcotráfico. Usted nunca ha mostrado inclinaciones para volverse mujer policía aunque le veo algunas dotes de detective porque de lo contrario no me estaría revisando los mensajes y las llamadas perdidas en mi celular.

Los Partes de la Guerra

Según el Presidente de México estamos en guerra contra el narcotráfico y diariamente nos pasan en la televisión el parte de la guerra. Que si nos mataron a algunos de nuestros combatientes: Soldados, policías o agentes de la AFI. Que si capturamos a algunos elementos del enemigo…

En realidad no tenemos ni la más remota idea de quien va ganando la guerra. Tampoco la tendríamos si lleváramos un registro diario de cuántos nos mataron y a cuántos de ellos capturamos. Nos haría falta saber además cuantos de nuestros elementos se pasaron a las filas enemigas, como los Zetas, y cuantos de nuestros elementos son agentes encubiertos del enemigo como los comandantes traidores de la SIEDO que le filtraban información confidencial al enemigo. Nota aquí. Podríamos anotar también en una libreta cuánta droga se decomisó y cuanto dinero se les quitó a los narcos para tener una idea de los daños económicos que les estamos inflingiendo.


Aún si anotáramos todo eso, necesitaríamos tener información de cómo se recomponen las filas enemigas. Habría que hacer un balance diario de los capturados y compararlos con los nuevos reclutas del narcotráfico, que pueden ser campesinos que cultivan las materias primas en las sierras de Guerrero y Michoacán, ó importadores de seudoefedrina de la lejana China, ó importadores de sus productos finales, principalmente la cocaína que viene de los Reinos de la Cumbia y del Vallenato.

Un Romance al Estilo Luis XVI

La “Reina del Pacífico” es narcotraficante de segunda generación. Su tío fue un gran capo del Cártel de Juárez y se volvió amante de un narco colombiano, sobrino él ni más ni menos que del Jefe de Jefes de ellos, un tal “Don Diego”. Vea como las influencias no solo cuentan en la política sino también al interior de las organizaciones criminales. Este vínculo sentimental entre dos familias de abolengo les permitió hacer lucrativas operaciones de comercio exterior. Ahora ambos están presos pero no sabemos si haya otra dama encantadora que recientemente se haya hecho novia de un nuevo narco junior colombiano. Lea aquí, por si no me cree.


La Reina del Pacífico, 42 años, Detenida



Divide y Vencerás: La Excepción que Confirma la Regla

Es necesario saber quienes son los aliados de nuestros enemigos para también declararles la guerra. Los narcos mexicanos tienen aliados en otros países pero como son países igual de soberanos que nosotros no podemos ir a pelear allá. Es mejor recurrir a la cooperación internacional. Nosotros los mexicanos tenemos una ventaja estratégica que consiste en que nuestros narcos están peleándose entre sí. Ya ve sobrinita, que diario sale en la tele cómo se pelean los del Cártel de Juárez contra los del Cártel de Sinaloa y contra los del Cártel del Golfo, sin olvidar a La Familia de Michoacán, que parece que está peleada con todos los demás. Ahora que los narcos se encuentran divididos no los hemos podido derrotar. Si todos ellos se unieran pondrían en graves apuros al Ejército Mexicano, que no tendría más remedio que batirse en retirada y rendir todas las plazas frente al enemigo.

La Rendición del Ejército Mexicano

Imagínese nada más que eso pudiese llegar a suceder. Que no hubiera policías ni judiciales ni mandos castrenses persiguiendo a los narco mayoristas y a los narco menudistas. Andarían ofreciendo sus mercancías en cualquier calle y a la plena luz del día. Pondrían sus puestos de droga junto a los chicharroneros a la salida de las escuelas, alquilarían espacios en los mercados sobre ruedas y despacharían igual que los vendedores de verduras debajo de unos techitos de plástico para cubrirse del sol, y tal vez hasta hicieran ventas a consignación en los puestos de los discos piratas, porque no creo que pusieran negocios bien establecidos. Es casi imposible levantar un negocio en el D.F. porque las autoridades se ponen difíciles con el uso del suelo o salen con cualquier otro pretexto, como el incumplimiento de los requisitos de Protección Civil ó la carencia de un estudio de impacto ambiental. Nos llenaríamos de narco changarros informales y no de narco tiendas elegantes ubicadas en Avenida Presidente Masaryk ó en el Centro Comercial Antara, con catálogos, empleadas hermosas y campanas que suenen cuando entren los clientes.

De Grandes Capos a Pequeños Tianguistas

¿Se da cuenta, sobrinita, que si rindiéramos todas las plazas contra el narcotráfico, sería el equivalente a una legalización de las drogas? Los primeros días después de la claudicación del Ejército Mexicano sería una especie de narco romería. Todos estarían felices haciendo negocios, y solo estaríamos preocupados los que tenemos hijos, sobrinos o entenados, porque podrían enviciarlos con mayor facilidad. Pero al paso de los días los triunfadores, o sea los narcos, comenzarían a preocuparse al ver que estarían vendiendo cada vez más y ganando cada vez menos. Tendrían que trabajar mucho para pagarse sus lujos, no les alcanzaría para ponerle una mansión a cada una de sus novias, y de no entrar en austeridad caerían pronto en bancarrota.

Cómo en el Futbol: Los Narcos Ganan con el Empate

Los narcos mexicanos serían el hazmerreír de todos sus colegas del continente, sobre todo de los colombianos y de los venezolanos porque ellos son los más bromistas, a diferencia de los narcos peruanos y los bolivianos que tienen fama de callados. A los narcos mexicanos no les conviene ganar la guerra que se libra en contra de ellos. Con tal de que no la pierdan, ya ganaron. Y además, me parece a mí que a ellos les gusta la adrenalina, los combates y las persecuciones, ya sean en las carreteras federales ó a campo traviesa. Las “Hummers” sirven para apantallar y conseguir más novias pero en ocasiones son decisivas para determinar quién vive y quien muere, quien cae preso y quien sigue en libertad.

No Debemos Rendir la Plaza, Mi General

Yo le pregunto a Usted, sobrinita: ¿No convendría que el Ejército Mexicano rindiera todas las plazas y de esa forma ganara la Guerra? Dicen los que saben que no, qué es mejor seguir luchando para que los jóvenes no se envicien. No es un argumento convincente tomando en consideración que a los jóvenes les gusta lo prohibido y además el que tenga algo de cerebro no echará su vida por la borda dándose toques y jalando líneas con el propósito de ver elefantes rosas.

Otro argumento es que México se convertiría en un Narco-Estado. Eso es cierto. Bonito nos veríamos si acá legalizamos las drogas y en todos los demás países las siguen combatiendo. Si así fuera, los narcos tomarían a México como base de sus operaciones mundiales y como un refugio seguro para sus inversiones en bienes raíces. Entonces el resto del mundo comenzaría a bloquearnos comercial y políticamente, y si eso no fuese suficiente harían una gran coalición en contra de nosotros, como la que organizó Estados Unidos en contra de Irak. Entonces sí que estaría en peligro nuestra soberanía nacional, petróleo incluido. El Ejército Mexicano debe seguir dando la guerra contra el narco, a menos que todos los países del mundo legalizaran las drogas al mismo tiempo.

Los Portaviones del Pérsico y el Narcosubmarino Marca Patito

Sigamos unidos con todos los gobiernos del mundo que luchan contra el narco. Los EUA llevan en esta guerra más de cincuenta años y todavía no ganan. En Irak apenas llevan seis años y el pueblo americano ya está protestando. Algo tiene de especial la guerra contra el narco, con todo y que es menos escénica que la guerra de Irak. No hay punto de comparación entre los portaviones en el Golfo Pérsico, los aviones ingleses de combate Harrier, y el narco submarino de fibra de vidrio marca patito que les capturaron a los narcos colombianos. Nadie quiere ganar la guerra porque los consumidores, los viciosos, los reventados, los ejecutivos estresados y las mujeres histéricas de todo el mundo tienen el derecho a consumir lo que les venga en gana y participan en las elecciones, y en el caso de México tienen su credencial para votar.



El Narco Submarino


Son ellos, y no los bancos ni las casas de bolsa quienes financian a los narcotraficantes y todos sus excesos. Vea lo contradictorio del asunto: Es delito que un banco reciba dinero del narco y le haga un préstamo “back to back” porque eso es lavado de dinero. En cambio los consumidores le transfieren al narco cantidades gigantescas de dinero directamente de sus billeteras, bolsos o monederos, sin que eso sea delito. No es posible penalizar la adquisición de bienes de consumo no duradero. Tampoco podemos considerar criminales a los consumidores. Si encarceláramos a alguien por el simple hecho de que se drogó, el Estado enfrentaría la furia de los padres, hermanos, tíos, vecinos y amigos del indiciado, y entonces sí que se armarían guerras civiles en todos los países. Es algo que no debemos criticar en las leyes mexicanas: El consumo de drogas deberá seguir siendo tolerado.

El Show Debe Continuar

Sobrinita, no se ande tallando los ojos que ya casi termino con la lección de hoy. ¿Qué debe hacer el Ejército, si ya sabe que nunca va a ganar, pero que tampoco debe perder? Como la Leryn Franco, modelo de pasarela y lanzadora de jabalina en las Olimpiadas de Beijing, lo importante no es ganar sino competir. Quedó en último lugar pero qué importa. Se ganó unos jugosísimos contratos de publicidad. En uno de ellos quedó escrito en letra chiquita que tendría que mostrar accidentalmente su seno derecho durante un desfile. El dinero fácil no es tan fácil, como podrá Usted ver AQUÍ.

“Captura el Ejército al Capo Tal”; “Presenta la PGR al Capo Cual”; “Extradita la SRE a Fulano, el Mas Buscado por la DEA”. ¿Ya vio? Publicidad y ascensos garantizados para todos. El show debe continuar aunque, claro, también deberá haber algunos resultados.

Crecer, Hasta que el Destino los Alcance

El verdadero peligro no es que haya narcos, sino que los narcos se vuelvan demasiado poderosos. Si a cada narco le permitiéramos ganar al año unos 2 millones de pesos, o tal vez hasta 5, no habría ningún problema. Son cantidades suficientes para que vivan bien y hasta para que despilfarren, pero no tan grandes como para que puedan amenazar con desestabilizar la Bolsa de Valores o el tipo de cambio. Ni tampoco para que adquieran bancos y compren jueces, políticos y policías y se conviertan en nuestros gobernantes por la puerta de atrás. El problema sería cómo hacer para que cada narco se conformara con la cantidad que le tocara pues todos querrán ganar más.

El Ahorro para el Retiro

Mientras la actividad siga siendo ilegal es imposible que un narco se jubile. Ni el chino Zenhli Yong, con más de 200 millones de dólares guardados en su casa pudo jubilarse, porque entre más alto llegan en el negocio más complicidades tienen que pagar y detrás de cada capo grande hay unos capos medianos y otros más pequeños y como en toda burocracia los de abajo querrán ponerle una zancadilla a los de arriba, así que la ley de los narcos es crecer y crecer sin límite alguno hasta que el Destino ó la Justicia los alcance. Por lo mismo es que los narcos se pelean los unos con los otros.

El Arte de la Guerra y el Pacto con los Narcos

Sobrinita, ya es tiempo de terminar, así que vaya alzando sus crayolas. Siendo franco no sé bien como terminar la lección. Si hay drogos americanos es que hay narcos americanos que les surten y la DEA debe saberlo. Lo mismo aplica para los mexicanos y para todos los demás. Tengo la sospecha de que todos los gobiernos negocian con sus narcos. Les han de decir que los toleran hasta cierto punto, pero los han de vigilar para que no se pasen de la raya. Para eso se requiere de gobernabilidad. Que el policía que vigila al narco no se pase de la raya. Que el jefe de los policías tampoco se pase de la raya. Es un balance muy delicado. Es todo un arte. Es el Arte de la Guerra.










martes, 21 de octubre de 2008

NarcoEconomía: Lecciones de Economía para Mi Sobrinita

El Narco-Zoológico


La Narco Fachada


El Narco Salón de Juegos


LA NARCO ECONOMÍA: LECCIONES DE ECONOMÍA PARA MI SOBRINITA

Sobrinita, hoy no habrá clases, pero no se ponga contenta antes de tiempo, porque le voy a dejar tarea. Mañana me deberá traer una composición en su cuaderno con su opinión sobre la narco residencia del Desierto de los Leones. Ponga lo que quiera. El ejercicio es para que aprenda a redactar rápido. De algo le podrá servir en la vida. Espero que no me salga con una banalidad como las que platica con sus compañeritas, como la Tatiana: “Descubren los Primeros Leones en El Desierto de los Leones”. Escriba sobre el daño que causan los narcos a la economía, que es la materia que yo le estoy impartiendo.

Le voy a ayudar con un ejemplo. Llega un narco y compra una restaurante para lavar sus dólares, y ya se fregó el dueño del restaurante de enfrente, porque con tal de lavar su dinero los narcos pueden perder dinero y regalarle a los clientes la copa del estribo para que su restaurante se vea siempre lleno. Puede inspirarse en el cuento “El Narco Apocalipsis”, disponible en Internet para que no gaste.

Tenga en cuenta que esos narcos colombianos trabajaban para unos narcos mexicanos así que nada más imagínese como serán las casas de esos otros narcos. Estaban en la discoteca de su casa cuando los agarraron, mientras les amenizaba la tarde el hermano de Alejandra Guzmán. Aparentemente fueron los socios del narco-submarino los que le pasaron el pitazo a la PFP, y fueron los de la DEA los que le pasaron el pitazo a la Secretaría de Marina para que interceptaran esa nave hace unos meses.

Tengo la sospecha, sobrinita, que la policía mexicana no investiga nada, porque si no le pasaran los “tips” no encontraría ni siquiera un carrujito de marihuana. Narco mansiones como esa hay muchas en todo México, claro que no tan lujosas ni diseñadas por arquitectos de tan buen gusto. En los pueblos del Estado de México cualquiera sabe qué casa es de narcos. Se reconocen muy fácil por las bardas de piedra de dos metros de altura que les ponen, mientras que los vecinos apenas y colocan una cerca de alambre de púas. Además les encantan las camionetas Lobo y otras monstruosidades por el estilo pero nadie los puede detener. Se necesitaría una orden judicial y para obtenerla se necesitan pruebas, porque vivimos en un estado de derecho.

Entonces hacen unos operativos en las carreteras donde abren la cajuela de los carros que les parecen sospechosos. Los narcos son avorazados para el dinero pero no tontos, y cuando ven que hay operativo se toman el día y le dan descanso a sus empleados. Tal vez hasta organicen una fiesta para no aburrirse.

No sé que piense, sobrinita. Sería más efectivo que pusieran a sobrevolar los litorales unos aviones con radar, sobre todo en el Pacífico, para detectar a los narcosubmarinos, en lugar de andar curioseando en las cajuelas de los carros, y ver las vergüenzas que movilizamos los mexicanos porque la crisis ya se nos puso canija. Acuérdese que el otro día yo llevaba la podadora que se descompuso para ver si todavía encuentro una cuchilla de repuesto. La que tiene ya está como navaja de afeitar de tantas veces que la han afilado. También llevaba unos elotitos de maíz que me regalaron para que la Eufrosina nos prepare unos tamales, y dos bolsas de la Comer con la ropa sucia. Aunque pensándolo bien voy a guardar esas bolsas y tirar la ropa que está toda desteñida, porque es posible que cuando Usted sea mayor y yo falte las bolsitas de la Comer se conviertan en un souvenir muy apreciado por los coleccionistas extravagantes, y Usted pueda tener un patrimonio para pagarse sus estudios.

Le advierto que debe tener mucho cuidado, no vaya a ser que la enamore un narco. Según he leído ellos las prefieren con las bubis grandes. Usted las tiene de buen tamaño pero igual la obligan a que se las opere. Eso lo leí en el libro “Sin Tetas no Hay Paraíso”. Pero lo mas grave es que Usted entra fácil a su círculo pero ya después no podrá salir. Les conocerá las caras y espero que nada más, porque he procurado inculcarle buenos principios. Si entra con ellos y después quiere salir será mujer muerta porque pensarán que podrá pasarle los pitazos a la PFP y no se van a arriesgar a que Usted abra la boquita. Eso lo leí en el libro “La Reina del Pacífico” de Arturo Pérez Reverte. Lo venden en Sanborns pero así como está la crisis mejor lo consigue en La Lagunilla. Ya no digo más, Usted sabrá con quién salir y con quién no. Cuando una mujer se encapricha no hay forma de hacerla entrar en razón.

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