domingo, 22 de junio de 2008

La Niña Cincomesina

LA NIÑA CINCOMESINA

Llegó un hombre a un bar. No había muchos de ese giro en Manizales, una ciudad tranquila y relativamente pequeña. De acuerdo con las normas de la casa, cada una de las chicas fue a presentarse con el cliente. Dijeron su nombre y posaron por un instante frente a él.–Llegó un hombre muy feo, le dijo una a otra.

Días antes, ese hombre, en otro lugar, en “La Piscina” en el barrio El Chapinero de Bogotá, mandó llamar a una chica de 18 años. “Barely legal” como dicen en inglés. Quería irse con ella. Pero ella se negó.-Usted me hace recordar a mi abuelo, y no le puedo faltar el respeto a él.Se negó y se siguió negando. El hombre se levantó tranquilamente, le dio una propina a la muchacha, pagó su cuenta y se fue.

Desde meses antes presentía que algo así podría llegar a sucederle. A la salida, frente a un espejo de los muchos que hay en esos lugares, se vio como un hombre mayor. -Soy medio viejo, medio tullido, feo, calvo, canoso, y cada vez más arrugado, pensó para sí.Esa chica le había dicho algo más:-Con Usted, no disfrutaría ni sentiría nada.Le sorprendió más este comentario que el primero que le había hecho. Las chicas prepago quieren “sentir”. Quieren “venirse”. -Las mujeres tienen ese derecho, ni quien lo discuta, y para uno, es mucho mejor a que se tiren como una vaca. Pero también las que cobran? En eso pensaba el hombre cuando le entró la ansiedad porque ningún taxi se detenía...hasta que por fin uno lo levantó y el chofer le explicó que el barrio era peligroso, frecuentado por "traquetos", sicarios y borrachos comunes.


Eso fue unos días antes de que el hombre llegara a Manizales. Había ido ahí a conocer a una muchacha que era su amiga en el Chat del Internet. Cenaron. Seis meses de contarse sus vidas en el Chat habían servido pero la relación “cara a cara” apenas tendría que comenzar. Al terminar la cena el hombre se sintió otra vez solo, y por eso se fue al bar, con la inquietud de que no fuera a suceder lo mismo que en El Chapinero, donde le hizo recordar a su abuelo a una muchacha.

El no se dio cuenta cuando una le dijo a la otra que había entrado un hombre feo. La chica a la que se lo dijeron le entró curiosidad, y aunque lo vio feo, tuvo un presentimiento: -El me llevará y me la pasaré bien. Se ve con clase.

El hombre ya tenía sentada a su lado a una chica de 18 años, como para sacarse la espina. Cuando vio entrar a la otra muchacha, el también tuvo un presentimiento: -Con ella me la pasaré mejor. No preguntó su edad, costumbre rara en él.

Charlaron un rato y partieron en el taxi, primero al cajero de Bancolombia, después al Hotel Carretero. La negociación había resultado muy sencilla, una vez que ella le dijo a él: -Yo no soy mala. Se puso fin a la odiosa discusión de cuántos pesos por cuánto tiempo y por qué servicio, sin que los términos y condiciones hubiesen quedado claras para ninguno de los dos.

El hombre había bebido y tenía más ganas de dormir acompañado que de tener sexo. Llevaba varios días de viaje en un recorrido por distintas ciudades de Colombia, elegidas un tanto al azar. En ningún lado conocía ni conoció a nadie. Por eso abrazó a la chica y se durmió. Necesitaba con urgencia el calor de la espalda de una mujer mientras dormía.

A diferencia de otras ocasiones, no tuvo el temor de que al despertar, ella no estuviese y se hubiese llevado sus objetos de valor. Claro, el sobre con la fajilla de los dólares y las tarjetas de crédito estaban resguardadas en la caja de seguridad, pero en la habitación estaba la cámara digital, la videocámara y el computador. En parte ella le dio confianza y en parte, llevaba las cámaras porque iba a ver a una amante en Medellín, y no fue para allá, a pesar de haber planeado meticulosamente ese encuentro, sencillamente porque la amante nunca le contestó el celular, porque como se enteró después, ella se había enredado con alguien más, y así las cosas, las cámaras ya eran un estorbo y no el preciado objeto que eternizaría sus momentos de felicidad.

Despertó y acarició el cabello de la chica que aún dormía. Por primera vez la observó bien. No era hermosa ni tampoco fea. Era joven pero no muy joven. Hicieron el amor. El hombre lo disfrutó; la muchacha también a su manera. Lo que le pareció mas agradable fue la charla que tuvieron después, escuchando las noticias matutinas del Canal Caracol, y saboreando el desayuno que llegó a la habitación. La chica sacaba la charla con mucha espontaneidad. El hombre llevaba ya varios días de hablar poco, casi nada más lo indispensable con los empleados de hoteles, taxis, líneas áereas, y restaurantes. Claro, habló con la chica de Internet durante la cena, pero no lograron romper el hielo en ese primer encuentro.

Ahora, la charla mañanera lo deleitaba, porque habló de todo y no habló de nada. Después de diez días, tenía por fin una conversación que le pareció agradable, sin tener que desempeñar ningún papel, sin tener que dar una buena impresión, sin tener que negociar nada. Al hojear el diario dijo ella: -Yo siempre les mando besos a los soldados cuando los veo pasar. Están tan solos allá en la montaña.

El hombre se identificó con los soldados. El casi siempre se sentía solo.

Ella nació cincomesina. El asunto salió a relucir porque su fisonomía es un tanto peculiar: Tiene un clítoris prominente y muy alejado de la vagina, lo cual planteó problemas técnicos a la hora de hacer el amor. Como ella quería sentir, disfrutar y venirse, su mano tuvo que entrar en acción. El hombre no le dio importancia al asunto, porque le tenía totalmente sin cuidado si la chica buscaba el orgasmo vaginal o el orgasmo clitoriano o la mezcla de los dos.

De muy pequeña, la familia la llevó a ver médicos y más médicos, porque no se veía muy normal. Ella recuerda que algún doctor le dijo que había la posibilidad de que ella fuese hermafrodita, porque claramente, la vagina estaba ahí, pero los ovarios no estaban en su sitio, y ese clítoris prominente confundió al galeno con el pene de un bebé, eso sí, pequeñito, inclusive para ser de bebé. Pasaron los años y pasaron los doctores, y el diagnóstico de hermafrodita quedó superado, y con radiografías y mas radiografías le explicaron hasta el cansancio los rasgos tan peculiares de su fisonomía, que no son tan graves para hacer el amor, pero si le impiden tener bebés. Salió también en esos exámenes que tiene fuera de sitio el riñón.

–El que se case conmigo tendrá que pagar tres cirugías: La del riñón, la de los ovarios y la de la vagina. Prácticamente me tendrán que volver a hacer. De tener la plata, es decir dinero, ella se operaría de inmediato:

-Si, pero comenzaría con la nariz.

Tiene una jiva. Al hombre le causó gracia que ante semejantes problemas de la chica, ella antepusiera la estética a la funcionalidad. También se haría los pechos más grandes. Y ya después, corregiría el problema del riñón, porque ese le causa un dolor permanente, y finalmente los otros dos.

Desde niña fue bonita. La buscaban mucho los niños en la escuela por ese color de ojos que ella tiene, que a veces se ven verdes y a veces se ven azules. –Los tengo verde-azules, corrigió al hombre con una sonrisa. Y también por su piel morena clara y su cabello tupido, largo, lacio, de un hermoso color marrón. Al crecer ella y volverse mujer, la situación económica de su familia no era buena, sencillamente, porque nunca lo fue.

La madre siempre ha sido empleada doméstica, y cuando nació la niña cincomesina, el marido la abandonó. No estuvo dispuesto a afrontar todos los gastos, cuando miró a la niña dentro de la incubadora.–A veces tengo el sueño de que mi padre me vendrá a buscar, y que será un hombre rico, próspero. Pero no creo que eso vaya a pasar.

Nació en Cali y se crió en Pereira. Ella, bonita, tuvo un noviazgo hermoso. –De esos que das un beso largo, largo, y no necesitas nada más. Pero otros señores se fijaban en ella. Le hacían obsequios. La coqueteaban. Sin darse cuenta, cayó en el sexo por amor. Cuando colocó su anuncio en Internet, se convirtió oficialmente en chica prepago. –Ahora no sé que seré. Pre-puta, había dicho la noche anterior, entre sonrisas. Porque las prepagos no trabajan en bares. Solo a domicilio.
Así, entre tema y tema, se bañó el hombre y se bañó ella. Fue cuando le dijo: - Por qué no te rasuras ahí? –Ahí? –Si, ahí. Que porque es mas higiénico. Que lo mismo que piensa el hombre de los pelos íntimos, también lo piensa la mujer.

El hombre estaba divertido con todos estos temas. –Vaya charla, pensó el, igual figura una hermafrodita, un soldado anónimo, el sabor del jugo del desayuno, las ofertas de empleo del diario, la historia de un noviazgo hermoso, las peculiaridades de un oficio tormentoso, y la igualdad sexual entre hombres y mujeres en materia de depilación…Desayunaron y salieron del hotel para ir a pasear.

Manejando el auto por una estrecha carretera que sube hacia el Nevado del Ruiz, viendo los llanos, llanuras y montañas de verde intenso, sintió de pronto lo maravilloso del momento que la vida le daba. Le hacía falta ver esos paisajes y tener esa compañía. En los Termales del Otoño ambos se metieron a la piscina de aguas de manantial, a cuarenta grados de temperatura. Se relajaron aún más. Se tomaron fotos. Ahora, sin hablar mucho, se dieron cuenta que el embrujo estaba por terminar. Al caer la noche ella tendría que estar de nuevo en el bar. El llegaría una vez más a dormir solo en su habitación.

-Tan fácil que es tener compañía, pensó él, al apagar la luz. En lo que esperaba a que llegara el sueño de esa noche, comprendió la trama de su soledad. –Pones requisitos y más requisitos. Siempre buscas chicas como cromos de calendario y anoche que le diste mas importancia a la simpatía que a su aspecto, mira que bien te fue. Sonrió. Pensó que después de todo aún sería posible encontrar una salida al laberinto de su soledad.

viernes, 20 de junio de 2008

México Profundo y el Licenciado Manuel


DETRÁS DE CÁMARAS

Hoy corresponde el turno al cuento sobre el licenciado Manuel. Estuve meditando en la carretera, y en la terraza después de comer, cómo haría el cuento, y es la hora en que todavía no decido. Una opción es comenzar diciendo que hace quince años, el día tal del mes tal de 1993, el entonces Presidente de la República anunció a los mexicanos que habían concluido las negociaciones del Tratado de Libre Comercio con los EUA , pero no me gustó. Pienso que la política puede aburrir a los lectores.

Ese anuncio tan solemne tiene que ver con el licenciado Manuel, que por esas fechas tendría seis años, vivía con sus padres como lo hace ahora, le ayudaba a su papá a desgranar el maíz y jugaba con sus hermanitas. Eso ya cambió. El licenciado Manuel ahora juega con la novia y la pasea en una motocicleta, sin el permiso de la mamá de ella ni el de su patrón, quien es el dueño de la motocicleta.

Otro comienzo posible es definir qué es la “globalización”. La puesta en escena sería bastante sencilla. Reúno ahora mismo al Gabinete Estatal de hace quince años, en la Casa de Gobierno, y le cedo la palabra al Señor Gobernador, y hago que éste se la ceda al Secretario de Fomento Agropecuario, y después al Secretario de Educación, y decidan fundar un Tecnológico, instituto donde a la postre estudiaría el licenciado Manuel.

–Para preparar a nuestros jóvenes y puedan aprovechar las infinitas posibilidades que ofrece la globalización, podría haber dicho un alto funcionario.

Al igual que en la opción anterior, pienso que los lectores se pueden aburrir con tanta grandilocuencia. Quince años atrás visité a un colega en su oficina y me presumió el programa Word que recién había instalado en su computador. Era enorme y si lo viéramos hoy parecería un armario, pero en aquella época se veía bien. Hay un detalle: No tenía módem para Internet. Por aquel entonces yo usaba un celular del tamaño de un tabique, y para poderlo transportar en el bolsillo tenía que desatornillarle la antena y una vez la perdí por descuidado.

Hoy, hasta el licenciado Manuel trae un celular delgadito y sin antena, que le sirve para recibir llamadas y tomarle fotos a la novia. Para hacer llamadas a veces sí y a veces no. Todo está en función del crédito que tenga.

La globalización es eso, un mundo interconectado por celular o computador. Si mañana voy al cibercafé y conecto el USB con este archivo al instante podrán leer mis tonterías en Tokio, Nueva York, París ó Londres. Por lo general citamos esas ciudades, y la ciudad más importante del país de cada quien: México, Bogotá, Caracas, Lima ó Buenos Aires….No es casualidad que Alcides Montes utilice en sus cuentos la ciudad de Zitácuaro, Michoacán, pero debe ir más allá para hablar con propiedad sobre el mundo globalizado. Tendría que mencionar también el poblado de El Zapotito, Municipio de Ixtapan del Oro. En Colombia sería vereda y en España caserío y en otros lugares no sé, pero cuenta con dos cibercafés, y además es el pueblo donde vive el licenciado Manuel.

EL CUENTO DEL LICENCIADO MANUEL

Los Profetas de hace quince años estaban divididos. Unos, sobre todo aquellos que tenían puesto público, sueldo ó contrato en el gobierno, decían que con la globalización, “las nuevas tecnologías” y con la inversión extranjera, los mexicanos entrarían en la senda de la prosperidad.Otros, auto-proclamándose como “intelectuales” tan solo por escribir editoriales en los diarios, auguraban tiempos difíciles y afirmaban que solo sobrevivirían los poderosos, que los campesinos emigrarían y abandonarían sus tierras ante la avalancha de productos de importación frente a los cuales no habría nada que hacer, más que persignarse.

El papá del licenciado Manuel era uno de los cinco millones de campesinos para los que se pronosticaba un negro futuro, quien por cierto nunca estuvo al tanto de esta discusión.Como sucede con todos los Profetas ninguno de ellos se equivocó, porque no hay Profetas si no hay seguidores, y cada quien ve lo que quiere ver.

–Viste? Migraron los campesinos, diría un bando.

–Siempre han migrado algunos, dirían los del bando opuesto.

Cuando la ideología domina, la estupidez aflora.

–Sabías tu que los elefantes vuelan?

–No vuelan.

–Si vuelan, pero bajito…

El papá del licenciado Manuel cultiva 5 hectáreas de maíz, a veces entreveradas con frijol y otras veces con calabazas. –Si el viento tira las matas de maíz, entonces crecen las calabazas. Si llueve mucho y no hay vientos se llenan bien las mazorcas, y si llueve poco entonces el frijol se pone alegre, le gusta explicar a sus amigos. Si no llueve no hay nada que hacer, pero eso sucede muy rara vez.

Un día llegó un ingeniero agrónomo y criticó los cultivos de don Luis, el papá del licenciado Manuel, diciéndole que si mezclaba tantos cultivos en la misma parcela, ninguno se daría como debe ser, y que para enfrentar los riesgos asociados con los vientos y las lluvias era mejor adquirir un seguro agropecuario…-Cómo sabe este señor!, pensó. Pero no le hizo caso.

Hay días que se le ve sembrando, tirando en los surcos las semillas que saca del morral, y luego las cubre de tierra con el pie izquierdo. Otros días se le ve desgranando, tallando una mazorca con otra, y a veces está dándole de comer a las gallinas, sin necesidad de sembradoras, cosechadoras ni desgranadoras.

A los Profetas que pronosticaban el Apocalipsis a partir de la globalización se sumó la Secta de los Románticos, quienes veían en las actividades de don Luis y la de muchos campesinos mas, “un modelo de agricultura tradicional que es la esencia de la Nación” y por lo tanto se oponían a la globalización porque se perdería una forma de vida y una expresión de la cultura, que había que rescatar y defender a como diese lugar. Y si la defensa se hiciere a través de los subsidios que ellos administrarían, tanto mejor.

En el año de 2007 surgió una nueva secta, “Maíz Hace País” que a través de una curiosa mezcla de argumentos se hizo de muchos adeptos, combinando las tenebrosas y siniestras intenciones del señor Bush, el sabor de las tortillas mexicanas y las ganas de comer. Nunca le pidieron su opinión a don Luis ni a ningún otro campesino, pero eso sí, anotaban con cuidado las observaciones que le hacían a sus escritos, documentos y proclamas los académicos de Harvard, Stanford o Yale.

Don Luis a veces se ayudaba con sus hijos para sus faenas. Un encuestador quiso sacar las cuentas de cuánto dinero metía y cuando dinero sacaba: Por semilla tanto, por fertilizante tanto más, y así con los demás rubros, hasta que dijo él:

-Mejor no hagamos las cuentas, porque a mí me gusta mucho esto de los cultivos, y si le estoy perdiendo, prefiero no saber.

Cuando hay que sembrar, no acepta ningún trabajo de albañilería, aunque en ese mes podría ganar lo que valen los cultivos de todo el año. Un día, cuando sus hijos crecieron y necesitó un peón, y no consiguió ninguno, se puso a investigar entre sus amistades, familiares y conocidos. Escuchó lo que ya sabía: Que en Estados Unidos se gana en un día lo que acá en dos semanas, y estando un mes allá, se gana lo de ocho meses acá, y a veces lo de diez.

Quedaba la duda pues, de que siendo las cosas así, no se hubiesen ido todos para allá. Unos, porque no querían alejarse de su pueblo tan querido. Otros, porque les daba temor el cruce del desierto de Arizona. Algunos más no querían arriesgar sus ahorros en manos de un pollero que a lo mejor les indicaba mal el camino para que se topasen directamente con la “Migra”, lo cual es bastante frecuente en los casos de pago por adelantado.

Por eso en los últimos tiempos se ofrece un nuevo servicio en los pueblos de México: Cruce ahora, pague después. Para poderlo usar es necesario tener un familiar allá, quien pagará al pollero una vez que, pariente y pollero, se presenten con él.

Aún así, había muchos muchachos en el pueblo, según ellos con ganas de trabajar, pero no en las milpas. De ver a don Luis tan preocupado, alguien le confesó:-No sea ingenuo, las muchachas ya no le hacen caso a los que trabajan en la tierra. Ellos prefieren estar de empleados en las tiendas, a tener las uñas todas mugrientas.

Don Luis entendió por fin por qué su hijo Manuel le ponía mala cara cuando lo llevaba a cosechar su maíz, a pesar de que era un buenazo para comerse las tortillas. Entendió por qué su hijo Manuel prefirió irse a estudiar Administración de Empresas en el Tecnológico que acababan de abrir en las afueras del pueblo. Entendió por qué su hijo Manuel prefería ir a hacerle los mandados un doctor Pablo Godoy, de Toluca, quien tenía su casa de descanso por ahí cerca. Don Pablo siempre le dejaba las llaves de la moto a Manuel, y es cuando él sacaba su celular: Arréglese muy bonita, que ya voy en camino para llevarla a pasear.

El doctor Godoy charlaba con Manuel antes de mandarlo a comprar las Coca-Colas, el pan o sus cigarrillos, y así se fue enterando de sus progresos en la carrera de administración de empresas. La mujer del doctor le tenía mala voluntad, no se sabe bien por qué, y fue ella quien dijo un día:

-Pablo, dile al licenciado Manuel que se me olvidó la mantequilla.

Desde entonces entre su círculo de amistades se le conoce como el licenciado Manuel. En la última charla entre ambos, el doctor Godoy notó a Manuel muy preocupado porque tenía que presentar su tesis. Al paso de los minutos salió a relucir que la preocupación no era que no se la fuesen a aceptar, sino justamente todo lo contrario: Que se la fuesen a aceptar. En ese momento cambiaría su estatus: De estudiante a holgazán.

La globalización le trajo al licenciado Manuel escuela, celular y novia. Para su mala fortuna, no ha llegado al pueblo de El Zapotito, Municipio de Ixtapan de la Sal, ninguna empresa que administrar, y ni siquiera podrá apoyar a su padre en lo que él sabe hacer bien: Las cuentas de las milpas. Como su novia está guapita y no es tonta, el licenciado Manuel tiene ahora un nuevo motivo de preocupación. Ya siente pasos en la azotea.

Mientras don Luis viva sus milpas seguirán siendo cultivadas para tranquilidad de la Secta En Pro del Mundo Globalizado. Pero cuando el fallezca, la Secta de Los Adversos mostrará las milpas abandonadas al público en general. La Secta de los Románticos seguirá sacando provecho de sus ciclos de conferencias “Todo Tiempo Pasado Fue Mejor” y “Nos Esperan Tiempos Mejores”, y de sus retiros espirituales en la explanada frente a la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación, situada en Cuahtémoc y Municipio Libre, México, Distrito Federal, pidiendo subsidios.

miércoles, 11 de junio de 2008

MÉXICO PROFUNDO: DIÁLOGOS CON EL CUIDADOR Y EL JARDINERO



LOS ENCANTOS DEL SUBDESARROLLO: DIÁLOGOS CON EL CUIDADOR Y EL JARDINERO.

Johnny Gonzales revisó su correo electrónico y leyó: HAPPY GARDENS Inc. Cargo fijo mensual: 10 dólares, cargo por metro cuadrado de césped, 1 dólar, cargo por metro lineal de setos, 2 dólares; cargo por cuidados especiales de bonsáis, 5 dólares: Total: 600 dólares. Estaba contento con esta nueva compañía que recién había contratado a través del Internet para darle servicio al jardín de su casa en Madison, Wisconsin.

°°°

Efrén López estaba en su jardín en algún pueblo de las montañas de México. Llego a saludarlo el jardinero. Ambos sabían que el tema era el sueldo, pero transcurrieron veinte minutos antes de que entraran en materia. Así lo dictan los cánones de la cortesía.

A un jardín se le suelen imponer una serie de adjetivos tales como hermoso, apacible, ó florido, sin tener la menor idea de lo que se está hablando. Es un espacio plano por lo general, cubierto de césped, y lleno de seres vivientes, siendo las plantas las más notorias, y las lombrices y las gallinas ciegas los más ocultos, por sus hábitos subterráneos.El atractivo de un jardín depende de la variedad de plantas ornamentales y aromáticas con que cuente, y el deber del jardinero es ayudar a estas plantas a crecer y desarrollarse, para lo cual deberá luchar contra las malezas y las faunas nocivas.

Dentro de un jardín se libran al mismo tiempo miles de batallas, algunas perceptibles para el ojo humano y otras a nivel microscópico. El jardinero debe inclinar la balanza a favor de las plantas benignas, apoyándolas en su lucha en contra de hongos, arácnidos y otros insectos perjuiciosos. En ocasiones debe entrar de lleno al combate, con fumigaciones dirigidas, y en ocasiones debe actuar mas discretamente, dotando a las plantas benignas con nutrientes para que puedan soportar las luchas en contra de sus enemigos.Efrén y su jardinero dedicaron unos minutos a las aves del paraíso, analizando por qué unas estaban más desarrolladas que otras, a pesar de haber sido plantadas al mismo tiempo; y otros más, a las plantas trepadoras o enredaderas, que no pueden faltar en ningún jardín, ya que todo jardín tiene un límite, que puede ser barda o alambrada.

Les llamaba la atención, que las del lado norte estuvieran espléndidas y las del lado sur raquíticas. Comentaron también el acelerado crecimiento de las palmas reales y de las pomarosas, y la negativa persistente de los duraznos a querer desarrollarse.En algunos casos la charla condujo a conclusiones filosóficas: “Caprichos de la Naturaleza” ó “Enigmas de la Genética”, y en otros casos a decisiones pragmáticas, como las podas.Una charla con un jardinero puede prolongarse por horas.

Los jardines siempre han sido fuente de inspiración para los poetas y los escritores. “Eres como una flor”, “hermosa como una orquídea”, son algunos de los piropos mas comunes. “Mira aquella lagartona”, dícese con mala intención de una dama con fama de vaga, acostada tomando el sol, como las lagartijas. “Es una mariposa”, dícese de una chica que pasa de flor en flor, o mas bien dicho, de pistilo en pistilo. Otras analogías tienen que ver con las floras y faunas nocivas: “Eres un cardo” para alguien que molesta con solo verle; “eres una hiedra” podría decírsele a una mujer trepadora. En las canciones rancheras es frecuente que aparezcan "ratas inmundas", "animales rastreros" y los alacranes, y en las canciones infantiles las cigarras y las hormiguitas.

Cuando Efrén pasó enfrente del ciruelo recordó a su tía Eulogia, a la que todo le dan, y la que de todo se queja. Ese ciruelo tiene todos los cuidados y se le brindan todo tipo de atenciones, pero ahí está, sin alegría, con el tronco adusto, pero eso sí, echando basura.No dio tiempo para hablar sobre las hojas secas que es uno de los temas mas complicados. Si hay muchas hojas secas es porque antes hubo muchas hojas verdes lo cual da vitalidad óptica a un jardín. También sirven para obtener fertilizante natural, pero tienen el inconveniente de elevar notoriamente la carga de trabajo de los jardineros y mermar los bolsillos de los dueños de los jardines.

Dentro de los miles de balances que hay dentro de un jardín, como el del potasio y el nitrógeno, la luz y la sombra, los insectos y las flores, la tierra y las bacterias, uno de los más importantes es el sueldo del jardinero. Hacia allá derivó la plática.

- Como le decía, todo está muy caro, dijo el jardinero.

- Así es Agustín. Todo sube menos los sueldos, dijo Efrén, en maniobra defensiva.

- Es lo que quiero explicar. Yo hago otros jardines allá por el centro, y por cada uno me dan mil pesos al mes. Usted por este jardín me paga solo 500…

-Ya le dije a don Luis que te hiciera un ofrecimiento…

-El asunto no son los mil pesos de los otros jardines, sino que vea, por el tamaño de los jardines, haga de cuenta que allá donde está el pino fuera un jardín, y acá donde estamos otro, y la jardinera donde están los carros, otro, y donde están los tendederos, uno más, porque el tramo es grande.

-Me quieres cobrar cuatro jardines aunque en realidad es un solo jardín?

-No es que le quiera cobrar lo de cuatro jardines… lo que quiero es que lo tome en cuenta para el ofrecimiento que me van a hacer.

- Como no tengo dinero para pagar lo de cuatro jardines mejor consíguelos en otro lado. Sumándolos con los otros dos ya serían seis...seis mil pesos al mes… Ojalá que tengas suerte porque seis mil pesos no los gana ni un taxista, ni un albañil, aunque ellos a veces sí, cuando tienen obras…

-Por lo mismo me interesa este jardín. He visto que a veces los taxistas no tienen ni para pagarle al dueño el alquiler del carro. He pensado que si los jardineros cobráramos mucho, los taxistas se vendrían de jardineros y la verdad es que no hay tantos jardines. Todos saldríamos perjudicados, dijo el jardinero, con un gesto de resignación.

-Si fuésemos a pagar lo de cuatro jardines no necesitaríamos jardinero, porque convendría mas contratar un peón. Un día lo pondríamos a hacer este jardín, o los cuatro jardines que dices que son, y al día siguiente lo pondríamos a desgranar el maíz, y así como se fuera necesitando, dijo Efrén, quien se entretenía con estos alegatos.

-Si eso quiere ponga su peón, dijo Agustín, un poco enfadado. Pero no es igual. El peón podrá cortar el césped pero ellos no saben podar las plantas, ni deshierbar, ni le van a decir cuando las plantas quieren su fertilizante. En cambio yo si distingo cuando el césped se pone amarillo por falta de abono o porque le cayó gallina ciega… Para no alegar más sobre los cuatro jardines, he visto que hay unos tractorcitos que llevan una cuchilla abajo. Así me podría convenir. Venden uno en los "Hermanos Flores".

-Si tuviera dinero para comprar ese tractor yo haría el jardín como don Emilio, mi vecino.

-No digo que no. Con el tractorcito Usted podría cortar el césped pero no creo que pase entre la alambrada y los arbustos. Pienso que de cualquier forma necesitará de un jardinero. Según veo yo Usted tiene otros asuntos y luego pasan varias semanas y no viene. Si se queda sin jardinero cuando venga tendrá que batallar el doble. Un jardín que se descuida es difícil volverlo a componer. Las plantas que se sequen ya no tienen solución.

-Por lo mismo te haremos un ofrecimiento, Agustín. Te diré que yo le pago a don Luis, que es quien te paga, y le pago a Luisa, que me hace el aseo, y a doña Vicky, que nos ayuda con las comidas. A todos les debo subir en la misma proporción. Si a ti te subo al doble y a ellos no, se van a molestar conmigo.

-A Luisa, que por cierto es cuñada de mi mujer, ya le subieron… dijo Agustín, con una sonrisa.-Sin más argumentación, te vamos a decir: Es tanto lo que podemos pagar, y tu decides si aceptas ó no.

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-Luis, yo pensé que ya le habías hecho el ofrecimiento al jardinero.

-No, porque quería saber su opinión. Lo de los cuatro jardines es una idea que le metió su mujer y si ahora le damos gusto después nos va a pedir más. Por cierto, cuando se enfermó, yo hice el jardín ese mes y como ya le habíamos pagado, como quien dice, el que salió perdiendo fui yo.

Como quien dice don Luis también estaba buscando un aumento…

-No le dije a Agustín de cuanto sería el ofrecimiento. Tu eres el encargado de los dos ranchos. Si no lo quieres ofrécele un aumento mínimo que seguramente él no aceptará.

-Pienso ofrecerle los 700 pesos que me autorizó, pero como su mujer dice que le pagamos una miseria, se los voy a ofrecer hasta dentro de dos meses, porque si no, se me va a indisciplinar.

-No vaya a ser que consiga los otros jardines, y entonces sí nos fregamos. Él va diario porque vive cerca y hace las veces de cuidador. Si nos deja tendríamos que contratar otro jardinero, mas aparte un cuidador. En realidad, continuó Efrén, no me interesa tanto el jardín, sino que los inquilinos de las casas estén tranquilos y sientan que ofrecemos seguridad, porque si me desocupan las casas, no habrá rentas. Se me dificultaría hasta pagarte a ti!

El desenlace de tan delicada negociación sigue en suspenso. El jardinero se le indisciplinó a don Luis, y don Luis sabe que sería muy difícil para Efrén sustituirlo a él, porque se encarga de manejar dos ranchos y no solo uno, y está al pendiente de las casas que renta Efrén…Por lo tanto era necesario demostrarle a don Luis el cuidador la importancia de que siguiera Agustín el jardinero, y referirle sobre todo, que Efrén y Agustín terminaron su plática como verdaderos amigos y que uno contaba con el otro para cualquier cosa que se necesitara. Por si acaso llegase a indisciplinarse don Luis con don Efrén...


Descansando en la hamaca pensó Efrén: "La vida es igual a la de un jardín". Sonrió, al acuñar esta frase de tanta sabiduría.
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Johny Gonzales, al leer el “post” pensó: Cuánta razón tenía mi padre cuando emigró de Zitácuaro Michoacán a Madison Wisconsin. En México no hay legislación laboral que sirva, ni contratos que valgan, ni seguridad social, ni cuentas bien hechas, ni mecanización, ni argumentos claros, ni empresas de servicios…

Por primera vez en toda su vida, a Joe Gonsales le surgió la inquietud de charlar con su jardinero. Salió a pasear por su jardín.

Al día siguiente anotó en su blog: “Me vuelvo a México, no aguanto un mundo tan impersonal”.

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El blog de Efrén decía: “Es que la gente ya no es como antes”.

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El blog del jardinero decía: “Es que esa gente es la misma de siempre”.

sábado, 7 de junio de 2008

SALVEMOS TODOS LOS BLOGS!



SALVEMOS TODOS LOS BLOGS! Cuento sobre la banalidad de la política y otras cuestiones.

PRIMERA PARTE:

Apareció en EL GRAN DIARIO DE MORELIA, con fecha 14 de febrero de 2022, la siguiente nota:

“Falleció en la ciudad de Zitácuaro, Michoacán, el señor Vicente de Jesús Arévalo Pardiñas, en trágico accidente…Don Vicente dejó muchos asuntos pendientes: De familia y de negocios”.

Al paso de los días, cuando su muerte dejó de ser noticia, todo se fue resolviendo, con una excepción. Don Vicente hablaba de que tenía un blog con el que ganaba muchísimo dinero. Según sus detractores, a través de su blog lavaba dinero producto de la delincuencia organizada. Pero nunca le dijo a nadie como se llamaba el blog…

Así que a los pocos días de su fallecimiento ya había por lo menos cinco mil gentes buscando su blog, entre parientes, amigos, enemigos, y empleados, con criterios tales como los siguientes: vicente zitácuaro, vicente de jesús arevalo pardiñas blog, etcétera. Pasaban los días y nadie daba con su blog.

Giovanni Speculatini, un ingeniero en sistemas, casado, con dos hijos pequeños, radicado en Milano, Italia, llevaba seis meses sin empleo. De vez en cuando lograba alguna entrevista de trabajo, pero la mayor parte del día la pasaba en Internet. Para no perder agilidad mental diseñó un sistema para descubrir las búsquedas frecuentes que hacía la gente. Los resumenes de Google le parecían muy generales. En esas estaba, cuando se percató de que en México, a partir del 15 de febrero, además de la palabra sexo, una de las búsquedas mas frecuentes era una combinación de “vicente jesús arévalo blog”.

Le pareció insólito y en la madrugada le vino una intuición: Que estaban buscando el blog de un muerto que seguramente, algo sabía y nunca dijo. Al despertar se abocó a la difícil tarea de localizar el blog. A través de los criterios de búsqueda que usaban todos, se enteró de la fecha de la muerte de don Vicente, 14 de febrero de 2022. Estableció una premisa de trabajo: Los blogs que se hubiesen actualizado después de esa fecha corresponderían a gente viva ó gente que murió después.

Era el único método disponible para separar los blogs de los vivos de los blogs de los muertos, ya que en este caso los datos del Registro Civil no servirían de nada, por la costumbre casi general de las personas de utilizar nombres ficticios. Pero el método tenía fallas, por culpa de los miles de usuarios que abren cuentas, olvidan la contraseña y en lugar de restaurarla, abren una cuenta nueva, entre otras prácticas y causas diversas. De todo el listado de Blogs México, alrededor de 500 mil, diariamente se actualizaban aproximadamente 10 mil, así que al cabo de treinta días se quedó con un listado de 200 mil blogs que no se actualizaban, y al paso de los días la cifra se estabilizó en 196 mil 414. Claro, el ya tenía un listado por separado de los miles de blogs nuevos que aparecían cada día. A todos los blogs inactivos, les mandó un mensajito, felicitándolos por su excelente diseño…

Solo 12 mil blogs le respondieron, diciéndole que gracias, que qué lindo, y cosas así, o sea que seguía siendo como buscar una aguja en un pajar. Vicente de Jesús pudo haberse registrado como hombre o como mujer, razón por la cual saber su sexo le servía pero no le garantizaba nada. Había unos con foto y otros sin foto. Con un software especial, comparó la foto de don Vicente que salió en la edición digital del diario al día siguiente de su muerte con las que aparecían en los blogs, pero el resultado no fue bueno: 50 mil blogs no tenían foto, 100 mil blogs tenían fotos de animales tales como jirafas, elefantes o gatos, dibujos animados, estatuas de Zeus ó Venus de Milo, o sencillamente “avatares” y del resto, 46 mil 414 blogs con foto, ninguna de ellas correspondía a don Vicente.

Se le ocurrió otra idea: Abrir él mismo, EL BLOG DE VICENTE DE JESUS. Lo hizo, colocó un identificador de visitantes, y esperó. A la semana encontró una lista de nada más cinco visitantes: demonblue, triplettt111, sapientemichoacano, fierasexy16, saviour_ofthe_world, y patty_2456. Infería que en México estaban perdiendo la esperanza, y sabía con certeza que el verdadero blog de Vicente de Jesús aún no aparecía porque lo seguían buscando, y que si quería seguir investigando, tendría que investigar la concordancia entre los nombres reales y los nombres virtuales. Requeriría de una autorización judicial para poder solicitar esa información ante las autoridades, cuestión imposible en este caso tan anodino.

Los nombres reales y los nombres virtuales, los blogs de los vivos y los blogs de los muertos…Las ideas no dejaban de darle vueltas en la cabeza.

Al día siguiente, Giovanni Speculatini viajó a Roma y se presentó con su mejor traje en el Ministerio de Educación. Que traía un caso importantísimo, que solo lo podría tratar con el Ministro. De verlo tan seguro de sí mismo, inexplicablemente el ujier lo dejó pasar. A la media hora, salió feliz. Tenía trabajo. El Ministro lo había contratado.

-Ministro, alguna vez ha ido Usted a dónde venden los libros y los documentos viejos?

- No, contestó el Ministro, seco.

-Pues vaya Usted, porque ya pronto no las surtirán con más, al menos de documentos. Nadie escribe cartas, nadie guarda diarios íntimos, como Ana Frank, se acuerda Usted? Ahora todo el mundo, chatea, manda correos electrónicos, o escribe blogs.

-Y qué hay de malo en eso? Preguntó el Ministro, molesto, porque también chateaba y tenía su blog.

-De malo nada. Lo terrorífico sería, ¡Que se perdieran esos blogs! Imagínese Usted, yo estoy buscando un blog de un muerto, el de un tal Vicente de Jesús, y algún día lo podría encontrar, si, y solo si, GOOGLE no lo borra antes de que yo lo encuentre. Y así como yo, podría haber mucha más gente. Inspirado, se soltó: Dígame Ministro, con qué documentos trabajarán los sociólogos y los sicólogos y los historiadores del futuro? Con ningunos. La conciencia histórica está en riesgo. Con un solo DELETE, podrían borrar millones de blogs. Se ha puesto a pensar, que es la primera vez en la historia de la humanidad que existe tanta información sobre la vida de las personas, relatada por ellos mismos, que sienten la necesidad de hablar y de ser escuchados? Muchos, la mayoría, son anónimos, ó utilizan nicks o nombres falsos, pero eso no les quita mérito ¿Ó alguien se anotaría como anónimo con el propósito de mentir? Pienso que no. ¿Usted sabe Ministro, cómo se siente una chiquilla en la escuela, una adolescente después de su primera experiencia, ya sabe de qué, una mujer traicionada, una anciana? ¿Usted sabe como se siente un enfermo, un lisiado, un deportista, un sacerdote? Lo mas interesante de esto, Ministro, es que no hay dos personas que sientan lo mismo ni que digan lo mismo.

Algo había escuchado Giovanni Speculatini de que el Ministro era simpatizante socialista así que le pareció oportuno añadir que esa información estaba en grave riesgo en manos de los ejecutivos ambiciosos de las empresas transnacionales.

-Podrían cancelar las cuentas en tiempos de recesión.

El silencio del Ministro lo turbó un poco, así que anticipándose a un posible contra-argumento dijo:

-Claro que también hay blogs muy tontos, como algunos escritos con fuente color de rosa, estrellitas centelleantes en la pantalla y fotos del pastel del día de los cumpleaños…

El Ministro lo interrumpió precisamente ahí, en ese punto, con un tono severo, entre molesto y autoritario:

-Tenemos que salvar todos los blogs. Todos. Usted no es nadie para estar juzgando. Entendió? Anótelo, que es una instrucción que le estoy dando.

Giovanni Speculatini medio entendió que lo estaban regañando porque medio entendió que ya estaba contratado. Por eso dijo:

-Si, Señor.

Respaldaremos todos los blogs en un GRAN SERVIDOR, donde GOOGLE ni Microsoft ni nadie los puedan destruir. Anote también eso, que nadie los pueda destruir, nadie…Se detuvo un segundo y añadió:

-Salvo su autor.

-Si, si Señor.

-Para que la gente de hoy conozca a la gente del ayer, para que los de mañana nos conozcan a los de hoy, para que el anciano entienda a la niña y el deportista al tullido y el italiano al mexicano y el argentino al chileno, y el bombero al político y a la enfermera y al inmigrante… Que intercambien sueños, esperanzas y desesperanzas, ilusiones, tristezas y alegrías…Las palabras le brotaban al Ministro con tanto entusiasmo que se trababa, se comía letras, no terminaba una frase cuando ya iniciaba con la otra.

-Salvaremos todos los blogs, concluyó exhausto. Porque llegados a este punto el Ministro estaba convencido de que toda la idea había sido de él.

El verdadero blog de Vicente de Jesús, nacido y fallecido en Zitácuaro, Michoacán, nunca apareció.



SEGUNDA PARTE

Si a Giovanni Speculatini le había tomado media hora convencer al Ministro di Tella de que había que salvar todos los blogs, a Camila su mujer, una hermosa colombiana de 27 años recién cumplidos, de piel blanca, caballera larga y ojos negros y vivaces, le bastó tan solo una mirada para hacerle ver al Ministro que toda la idea era una auténtica y verdadera estupidez.

-Qué tal eh? Cómo estuve en mi conferencia de prensa? Preguntó él.

-¿Sigues con eso? Mejor me subo a dormir, dijo ella.

Los titulares de los diarios del día siguiente, y los editorialistas y los comentaristas de la radio y televisión, sencillamente lo estaban acribillando. “Diálogos de Ultratumba, Propone Ministro”, decían las ocho columnas del Giornale di Roma. “El Ministro Blog Punto Com”, se leía en una caricatura que dibujaba al Ministro leyendo el cuaderno de apuntes de su sobrinita.

Apuró su taza de café, botó el periódico y montó al carro, no sin antes notar la cara de sorna de la camarera y de su motorista. Durante el trayecto se preparó mentalmente para lo que vendría.

Una nube de periodistas y camarógrafos ya lo aguardaban frente a las puertas de sus oficinas. –Ministro, también salvarán mi blog? preguntó uno, irónico. –Ministro, que propone para los que no tenemos blog? preguntó otro. –Para que nuestro tele-auditorio entienda bien los alcances de tan trascendente medida, podría explicarnos que se entiende por un blog?

Estaba en vivo frente a las cámaras de la televisión. Hizo un ademán como para dar a entender que ya contestaría, pero no contestó.

Recordó a su antiguo jefe, quien un día le confesó: -Nunca sacan en la tele a un imbécil que se quede callado por más de cinco segundos. O sea, que aunque parezca todo lo contrario, frente a las cámaras de la televisión tienes suficiente tiempo para pensar lo que vas a contestar.

-Señoras y señores, comenzó diciendo con voz solemne… Después de mucho meditarlo, y no sin antes haberlo consultado con los miembros de mi partido, quiero decirles que he decidido renunciar al cargo de Ministro de Educación, Cultura y las Bellas Artes…

Hizo una pausa, tomó aire, y añadió:

-Porque he decidido postularme como candidato del Partido de la Unidad Nacional para Presidente de la República.

Los reporteros no daban crédito a lo que escuchaban. Esperaban todas las respuestas, menos esa.

De pronto todos lanzaron sus preguntas casi al mismo tiempo: -Quién será Jefe de su Campaña? –Se coaligará con los Verdes? –Retirará las tropas de Timbuktú? Etcétera. Por la tarde, ni quien recordara lo que decían los diarios de en la mañana. “Postula Unidad Nacional a di Tella”; “Di Tella, preparado para Gobernar, Afirma”; “Una Bellísima Primera Dama en el Horizonte”; etcétera. Solamente durante la entrevista que le hicieron por la noche, el conductor se atrevió a preguntarle, ya casi para finalizar:

-Señor di Tella, deja Usted un proyecto, digamos que polémico, en el Ministerio de Educación.

-De ninguna manera, Joaquín. “Salvaremos todos los Blogs” es el lema de mi campaña. Es una fórmula para decir que mi gobierno será incluyente, que se refrenda el respeto absoluto a la libertad de prensa, que atenderé las preocupaciones de la niñez, de la juventud y de la tercera edad, que fomentaré la lectura y la escritura…Etcétera.

Al llegar a casa, estaba seguro que tendría dificultades con Camila. Las tuvo. -¿No podías haber tenido la delicadeza de compartirme este asunto antes? Siempre piensas en ti, en ti y solo en ti… Ahora sí, me vuelvo a Medellín!...Etcétera.

°°°

Giovanni Speculatini repasó y más repasó durante toda su vida los acontecimientos vividos durante esa semana. El lunes había sido un desempleado con una ilusión. El martes ya era el colaborador más cercano del señor Ministro, pues fue el único que lo acompañó durante la conferencia de prensa en la que se anunció que se salvarían todos los blogs. El miércoles no paró de recibir llamadas de felicitación de todo el mundo, pues se daba como un hecho que el sería el nuevo Ministro de Educación… El jueves no laboró porque durante la cena del día anterior, bebió demás y regresó a su hostal en estado completamente inconveniente…Y el viernes pidió audiencia con el nuevo Ministro.

-Señorita, déle audiencia a todo el personal, menos a ese mequetrefe. Que se lo lleve di Tella, si quiere.

Ministros fueron y Ministros vinieron. Giovanni Speculatini nunca volvió a platicar con ninguno de ellos. Laboró, o mas bien cobró, durante treinta años más en el Ministerio de Educación, hasta el día de su jubilación. Nada más se sabe de su vida, y al que le interese, que busque su blog.

°°°

La realidad es que di Tella le dejó una verdadera papa caliente a su sucesor. Al salir de aquella conferencia de prensa, se comunicó de inmediato con el Director General de la UNESCO, un organismo de las Naciones Unidas muy venido a menos desde hacía tiempo. –Que le llama el Ministro de Educación de Italia, le dijo su secretaria, emocionada, porque ya era raro recibir llamadas en esa oficina.

–Mire Chelston, quiero que organice una CONFERENCIA INTERNACIONAL PARA SALVAR TODOS LOS BLOGS, le había dicho di Tella en aquella ocasión. Chelston, un burócrata de toda su vida, había llegado a tan alta posición, según él, por su discreción, y según el Embajador de los Estados Unidos ante ese organismo, porque tenía el perfil perfecto: No entendía nada de nada, así que podría ser manejado fácilmente a través de sus subordinados.

–Excelente idea, lo felicito, procederé de inmediato a organizar esa conferencia, dijo Chelston a di Tella en aquella ocasión.

Así, mientras el mundo seguía su curso, en la sede de la UNESCO se avanzaba con meticulosidad en la preparación de la CONFERENCIA INTERNACIONAL PARA SALVAR TODOS LOS BLOGS. Se hicieron las invitaciones a los gobiernos, a los Organismos no Gubernamentales relevantes, y a los medios de comunicación. Se contrataron traductores simultáneos a 60 idiomas, se elaboraron personalizadores, se diseñó un logo post-modernista, se revisaron los menús para los banquetes de los delegados, se hicieron carpetas informativas, trípticos, y se instalaron monitores gigantescos en los pasillos, baños, cafeterías y demás instalaciones del GRAN PALACIO DE LAS CONFERENCIAS, a efecto de que nadie perdiese detalle de los trabajos que darían lugar a la SALVACIÓN DE TODOS LOS BLOGS. Un día antes de la inauguración, Chelston, como queriendo poner a prueba los conocimientos de su secretaria, se decidió por fin a preguntarle que entendía ella por un blog. –Es obvio, le dijo ella con mucha seguridad, y no dijo más.

-Señoras y Señores, DECLARO OFICIALMENTE INAUGURADA LA CONFERENCIA INTERNACIONAL PARA SALVAR TODOS LOS BLOGS: DIÁLOGO DE LAS CULTURAS. DIÁLOGO DE LAS GENERACIONES.

…Para que la gente de hoy conozca a la gente del ayer, para que los de mañana nos conozcan a los de hoy, para que el anciano entienda a la niña y el deportista al tullido y el italiano al mexicano y el argentino al chileno, y el bombero al político y a la enfermera y al inmigrante… Que intercambien sueños, esperanzas y desesperanzas, ilusiones, tristezas y alegrías… había leído Chelston en su discurso, sin decir que el párrafo lo había copiado de la transcripción de aquella conferencia de prensa de la que ahora, di Tella prefería ni acordarse.

Aplausos y Receso.

Tomó la palabra el distinguido Representante de Dinamarca (así se les dice, aunque de distinguidos no tengan nada). Que sí, que ellos veían, en principio, con simpatía esa iniciativa. Los demás delegados entendieron, pero la prensa no, que esa era la fórmula oficial en las negociaciones mundiales para no decir nada y ver que pasaba después. En principio significa que, lógicamente, al final quien sabe. Y simpatía significa eso, simplemente simpatía, no promesa de matrimonio. Y así siguieron los Delegados de los países repitiendo lo mismo –que su respectivo país veía en principio la iniciativa con simpatía.

Hasta que le tocó el turno al representante de Irán. –Que si, que también simpatizaban, siempre y cuando, se eliminaran antes todos los blogs con la caricatura del Profeta Mahoma. –Que no, que por ningún motivo, respondió el delegado danés. Y la Conferencia cambió su dinámica: Otro país musulmán retomaba el asunto del Profeta, y otro país occidental volvía a repetir lo mismo, que no, que ante todo la libertad de expresión…

Para bajar la temperatura de la reunión, el Secretariado de la UNESCO dio el uso de la palabra al Representante de Cuba. –Nosotros ya tenemos respaldados todos los blogs en un gran servidor, como lo es el propósito de esta Conferencia, dijo. Entre los miembros de las Delegaciones, se murmuraba, que si los tendrían respaldados, o más bien los tendrían intervenidos.

El discurso del Representante de las Naciones Africanas, que habían decidido actuar como un solo bloque, cayó como balde de agua fría. –Antes que salvar blogs, nosotros tenemos que salvar vidas.

Fue el momento que esperaba el bloque de los países latinoamericanos para intervenir, en voz del Representante de Costa Rica, cuya designación como vocero del grupo ya había sido negociada durante tres reuniones previas: Una en Cancún, otra en Punta del Este, y una tercera en la Isla Margarita. Porque según ellos, en las playas se facilitaban los dispositivos de logística y seguridad. O sea que no, que no había tal turismo negociador del que hablaba la prensa.

-Distinguidos Colegas, nosotros apoyamos con entusiasmo la Iniciativa para Salvar Todos los Blogs. Sin embargo, como parte del trato especial y diferenciado que nos merecemos por ser países en vías de desarrollo, planteamos que los países desarrollados nos financien los servidores y las computadoras, porque nuestra cobertura de Internet es limitada…

-Estos, como siempre, están viendo la manera de sacar tajada, escuchó una edecán, lo que le dijo el delegado francés al alemán.

-Señoras y Señores: Veo que hemos realizado grandes avances durante esta mañana, dijo Chelston. Ahora vayamos a un receso, porque nos falta escuchar la posición de la Unión Mundial de Bloggeros (UMB).

°°°

En la puerta de acceso al PALACIO DE LAS CONVENCIONES se armó la pelotera.

–No, decía el guardia, ya no puede ingresar equipo de cómputo. Adentro ya está todo el necesario.

–Que las cosas no son lo que parecen, decía el grupo de muchachos desaliñados que insistía en meter sus aparatos.
–Pues si no es equipo de cómputo, entonces que es?

–Usted no tiene derecho en impedirle el acceso a un DELEGADO.

–Cuál Delegado? Pues el que está aquí, en el maletín. El guardia no entendía nada y decidió consultar a su superior.

Los Delegados de todas las naciones volvieron al gran salón, en espera del discurso que haría la Unión Mundial de Bloggeros. La expectativa crecía ante la tardanza…hasta que de pronto, por el altavoz de alarmas contra incendios, se anunciaba que el DELEGADO de la UMB era…UN ROBOT y que había que debatir si los guardias le autorizaban la entrada.

-Que no, decían unos. –Que por qué no? decían otros. Hasta que intervino Chelston, que de estas cosas si sabía, y anunció: Se autoriza al Delegado de la UMB a que utilice un micrófono con forma de Robot. Todos quedaron muy satisfechos con esa solución.

El androide dijo:

-Hagan lo que quieran. No nos interesan. Somos BLOGGERS. Somos LIBRES. Y se retiró.

°°°


El Secretariado de la UNESCO ya tenía preparado el COMUNICADO FINAL, que había sido redactado y negociado desde antes del inicio de la Conferencia. “Los delegados de los países reafirman, en principio, su voluntad de estudiar la posibilidad de Salvar Todos los Blogs y acuerdan volverse a reunir próximamente en la Isla de Madagascar…”.

El COMUNICADO FINAL nunca se dio a conocer.

“ROBOT manda a la UNESCO al CARAJO” se leía en los noticiarios de Internet, en tiempo real. “DISCREPAN ROBOT Y DELEGADOS DEL MUNDO”. Al paso de los minutos, comenzaron a salir en las pantallas los primeros comentaristas: “TODOS SON ROBOTS”; “FIN A LA UNESCO” “FIN AL DISPENDIO”.

°°°


A partir de entonces, cambió en el mundo la forma de hacer diplomacia. Ahora todo se negocia a través de un BLOG.









viernes, 6 de junio de 2008

MI ÚLTIMO REFUGIO




Al regresar del pueblo encontré en la cocina una jarra de agua fresca que yo no dejé, puertas y ventanas abiertas, y algunos cojines tirados en el piso. Supuse que vino mi primo con sus hijas, pero al encontrármelo, me dijo que no. Interrogó a la más pequeña, y después de algunas evasivas confesó que ellas si vinieron. Yo de niño hacía lo mismo. Con una mezcla de deleite y temor varios niños incursionábamos en la casa de algún vecino ausente, así que imaginé cómo fue la visita: Los deleites de tomar algo de la despensa bajo la dura mirada de cualquier objeto.

Dicen que las paredes oyen pero sería mejor si las casas hablaran. La mía, no puede contarme las mil cosas que le suceden y tantas otras que a diario ve. Por ejemplo, pudo haberme dicho que las raíces de los árboles que la rodean le perforaron los tubos de los drenajes, y que se metieron en ellos hasta invadirlos en su totalidad. Es como si le hubieran taponeado el intestino. Una vez me pasó lo mismo por estreñimiento así que comprendo lo mal que la ha de haber pasado. También ha de saber por dónde y a qué hora pasa la jauría de perros salvajes que el cuidador no ha logrado exterminar. Con frecuencia se comen algunos de los guajolotes que su mujer alimenta y cuida con esmero, en la casa de ellos, allá abajo.

Un día, encontré una enorme culebra herida en la rampa que llega a la cocina, y que al decir de la sirvienta que vino con mi madre en una ocasión, se había caído del tejado después de un pleito con un zorrillo. Otros visitantes asiduos son los tejones y las ardillas. A una de ellas le gustó un nicho de luz que está en la terraza del frente, a nivel del piso, para hacer su nido. Las garzas no nos visitan pero si las divisamos. Pasan volando al ras de la laguna, en parvadas regulares, hacia el árbol en el que duermen, cerca de la Penitenciaría.

Cuando construimos la casa, plantamos árboles muy pequeños de pino y oyamel en las lomas que quedan abajo, y ahora, hay un bosque frondoso, que mece relajadamente sus ramas al paso del viento. No ha de ser cualquier bosque, porque las mariposas monarcas que migran desde el Canadá para pasar el invierno en los bosques templados de México, hicieron una escala en su trayecto precisamente ahí, al lado de mi casa. Llegaron por la tarde, revolotearon por las terrazas, los caminos de acceso y las azoteas, y se colgaron a dormir en una rama, justo dónde estaciono mi carro. Al día siguiente se fueron hacia su Santuario, probablemente en Michoacán, pero por la tarde llegaron otras.

Durante una semana mi bosque fue como un hotel de paso para las mariposas monarca, pero no lo tomé a mal. Muy por el contrario, es uno de mis máximos orgullos. Es un legado para la posteridad, y lo declaro desde ahora PATRIMONIO UNIVERSAL DE LAS MARIPOSAS MONARCA. Los espectáculos que ve mi casa están bien programados de acuerdo a la estación del año. Hay noches que toca la Orquesta Sinfónica de los Vientos, cuando se dejan venir las ráfagas de aire desde la cortina de la presa, y hacen que las hojas rueden, truenen las ramas, chirríen las puertas y las ventanas, y silbe la chimenea. Son ruidos de todos los tipos acompañando al ulular del viento. Hay días del año que toca el turno a las tormentas eléctricas. Se ilumina el cielo, se apaga, y después se escuchan los estruendos. Solo algunos rayos dibujan su silueta por unos instantes en la oscuridad. Los crepúsculos de octubre son los más hermosos, porque hay nubes en el horizonte, y van tomando tonalidades rojas, naranjas, cobrizas y rosas. En cambio, en los crepúsculos de invierno, los cielos son completamente limpios, y lo mejor es ver el atardecer hasta después que el sol bajó por detrás de las montañas, cuando solo se percibe su resplandor, que va cediendo poco a poco su lugar al brillo de la luna y si ésta no sale, a las estrellas, primero a las más luminosas y después a las más pequeñas.

En época de lluvias, el paisaje cambia. La montaña muda sus colores amarillos y marrones característicos de las secas y se viste completamente de verde, en todas sus tonalidades. Cuando termina de llover, salgo a caminar un poco a percibir el olor a tierra mojada, y a veces, saco la cuatrimoto con el propósito de pasar por los charcos que se forman en el camino y también, para enlodarla. Me gusta verla así. Tomo un camino que llega un poco más arriba, para ver qué tanto se llenaron mis tanques de captación de agua pluvial. Con una buena tormenta, se llenan los dos tanques, y el resto de la estación subo para bajarlos de nivel con la ilusión de volver a verlos llenos al día siguiente. Las tardes de lluvia son apacibles. El espíritu se serena. Toda inquietud existencial desaparece.

Mientras llueve uno está en paz; no hay nada que hacer hasta que pase la lluvia. La chimenea es una de las mejores formas de combatir la humedad del ambiente en tiempo de aguas, pero le deja a la casa un olor a humo al que de niño, le llamaba yo “olor a pobre”, cuando todavía estaba extendida la costumbre de cocinar con leña. No hace mucho, rescaté una estufa de leña que tenía abandonada mi madre en los cobertizos de abajo, junto a la casa del cuidador. La subí a mi casa, la mandé limpiar para quitarle el óxido acumulado a lo largo de los años, y ahora es otro de mis lujos: Prender mi estufa de leña, que lo mismo sirve para la calentar comida que para calentar la casa. Pero cuando la leña está verde ó no tengo tiempo ó ganas, recurro al horno de micro-ondas y casi nunca, a la estufa de gas. Ahora el olor a pobre es el olor a rico, pienso para mí. No sé cocinar, pero mi cocina tiene tres tecnologías para la preparación de los alimentos, y sí me lo propusiera, sería fácil adaptar también la energía solar. Como la casa está sentada en el lomo de la montaña, le entra el sol por las mañanas en un extremo, pega en los tejados durante todo el día, y por la tarde entra por las ventanas del extremo opuesto.

También disfruta de los espectáculos y de los ridículos que hacemos los seres humanos. Debajo de la montaña, cruzando la carretera, comienza la laguna, así que la casa puede verla desde muchos ángulos. Todos le decimos lago ó laguna, pero no es ninguna de las dos cosas. Es una presa, y la cortina se ve por el lado dónde se mete el sol. Se construyó para generar electricidad, pero al paso de los años, cambió su uso, y ahora es uno de los principales vasos para almacenar agua para el abastecimiento de la Ciudad de México y zonas conurbadas. Desde que se construyó la presa, comenzaron a comprar terrenos los ricos para hacer sus casas de fin de semana. Y con ellos llegaron los veleros y las lanchas para esquiar. Desde el divisadero, donde hice una palapa de troncos y teja, se dejan ver esquiadores expertos que saltan una y otra vez la estela, y se acercan y se alejan de la lancha que los va jalando. Es muy frecuente, ver lanchas haciendo círculos en el agua, para recoger al esquiador novato que se cayó ó que sencillamente no pudo salir.

Es mucho más difícil juzgar desde la lejanía de mi divisadero las destrezas de los veleristas. Con frecuencia se organizan regatas, y entonces se ven muchísimos veleros agrupados, desplegando al viento sus velas de todos los colores. Cada vez hay más parapentes surcando los cielos. Esos no aparecen por el lado de la laguna, sino por los cerros que están detrás del pueblo. A lo lejos, parecen paracaídas que avanzan en sentido horizontal, y de repente toman altura, en lugar de bajar. Hay días que están volando al mismo tiempo diez ó quince parapentes. Ahora que han hecho desarrollos de lujo alrededor del lago, es frecuente ver cruzar los helicópteros de los políticos, de los empresarios de alto rango, y de la policía estatal.

Mis antepasados llegaron a este pueblo hace casi dos siglos, antes de que hubiera laguna, que tiene alrededor de cincuenta años. Esta montaña era parte de un rancho agrícola, en el que se sembraba principalmente maíz, con muy buenos rendimientos, porque eran tierras de riego. Esas son las que se inundaron cuando hicieron la presa, pero por fortuna, eran propiedad de la media hermana de mi abuela. La peor parte del rancho, la montaña y algunas tierras planas que se salvaron de la inundación, eran de mi abuela. Pero con la inundación se convirtieron en tierras de mucho valor, porque ahora tienen “vista”. Antes también tenían vista, la vista de las tierras fértiles y bien cultivadas. Yo hubiera preferido la vista de antes, en lugar de la de ahora.


La casa está construida con un material que en el pueblo se conoce como tepetate, y que no son sino grandes bloques de arena y grava que simulan bloques de cantera. Por eso tiene una cierta apariencia de castillo. Y además, porque tiene cinco niveles, entre pisos y entrepisos. Como no fue posible hacer grandes cortes en la montaña, por las rocas que están a pocos metros de profundidad de la capa de barro que la cubre, los espacios interiores son estrechos, así que se fueron haciendo varios cortes: Uno para los carros, otro para el salón principal, otro para las recámaras, otro para el estudio, y otro para el área de terraza panorámica y el chapoteadero. Mis sobrinas pequeñas dicen que mi casa nunca termina, porque siempre aparece una nueva escalera cuando ya no piensan encontrar otra. De la terraza del chapoteadero arranca una escalera de piedra que va subiendo hacia el cerro. Son ciento tres escalones que llegan a la palapa rústica, con vista a “los cuatro vientos”, como dicen los topógrafos, pero las niñas no se atreven a subir solas hasta allá. Y yo también creo que mi casa nunca termina, porque desde que me heredó mi abuela la montaña, tuve el deseo de llegar hasta la cima, con escaleras, caminos o senderos.

En mi cuatrimoto, no llego todavía ni a la tercera parte de la altura de mi montaña, y tengo la certeza de que mi casa quedará inconclusa. Ya conozco las dificultades técnicas para hacer caminos que suban a la montaña. He hablado con ingenieros, topógrafos y empíricos. Las soluciones se basan en el uso de la dinamita para romper las rocas, y estoy plenamente conciente del derroche financiero que sería construir el camino de mis sueños. Como todo en la vida, es más fácil ir hacia abajo si es que no se puede seguir avanzando hacia arriba. Tengo hechos con mis hermanos varios caminos que cruzan las partes bajas del terreno, y algunos otros que atraviesan las zonas bajas de la montaña, donde las pendientes son menores y la capa de barro, más profunda.

Cuando salen las lluvias, esos caminos se llenan de flores silvestres de todos los colores. Cuando se van las lluvias, en septiembre ó en octubre a más tardar, las milpas de maíz de las partes bajas se ponen amarillas, las hojas se secan, al igual que la mazorca. Y cuando se cosecha, el panorama se ve más triste aún, ya que conforme van arrancando la mazorca de la planta, le doblan el tallo y la dejan tirada en el campo. Pero para mi cuidador, que es quien cultiva las milpas, es la época de mayor alegría, porque recoge el maíz tan anhelado, desde que echó la semilla, en mayo ó junio, dependiendo de cuando considere él que iniciarán las lluvias. Uno de sus criterios es la luna: Hay lunas que según él son de agua, y otras que no. Otro, es el canto de las chicharras, que anticipan la llegada de las lluvias. El criterio definitivo para determinar cuando lloverá es la aparición de las luciérnagas. Los últimos años las chicharras fallaron en sus pronósticos, pero las luciérnagas no. Comenzaron a cantar y no llovió. Las lluvias llegaron muy retrasadas. Es el efecto del cambio climático global.

Desde que tengo uso de razón, todos los años ha llovido, pero ha habido algunos en que nos hemos puesto nerviosos por el estiaje prolongado. Tal vez por eso, ya no he hecho ningún intento adicional de reforestación con pinos y oyameles, ya que mientras estuvieron chicos siempre se les dio un riego de auxilio, con agua que almacenamos en una cisterna enorme que se alimenta a través de una tubería que viene de montañas con mayor altura que la mía. Ahora, solo siembro especies nativas de mi montaña, que dentro de las árboreas son el zapote blanco, el fresno, el guayabo criollo, y mi favorito, que le nombran pochote ó el árbol del algodón. También fomento otras especies no nativas que se han adaptado bien a los estiajes largos y los malos suelos, como la yuca, la jacaranda, el guaje y el laurel. La mayor parte de los árboles que he sembrado, con excepción de los que tienen riegos de auxilio, se me han secado. Los siembro con mucha ilusión antes de las lluvias, y son pocos los que sobreviven a su primer estiaje.

A pesar de mis fracasos, siempre que recorro mi montaña encuentro árboles nuevos, crecidos y con buena fronda. Hay en el cerro sembradores de árboles más eficaces que yo. Uno es el viento, que trae la semilla de los jardines de las casas de campo que están ubicadas en nuestros linderos. Así me llegaron las jacarandas y así crece la población de fresnos. El viento siembra utilizando la teoría de las probabilidades. Trae posiblemente cientos de miles de semillas, con la seguridad de que diez, quince ó veinte, encontrarán tierra suelta que guarde la humedad y les permita echar raíces. Los que más árboles siembran, son los animales que andan por ahí: Las ardillas, los ajaces, los zorrillos, las culebras y los pájaros. Pienso yo que utilizan métodos de siembra de precisión. No solo llevan la semilla de sus árboles favoritos hacia los lugares más apartados, sino que la dejan puesta con un fertilizante de muy alta calidad: Su propio excremento.

Así es mi último refugio, y es último, porque yo sé que en el mundo entero nunca encontraré uno mejor. Y la soledad de mi refugio, como toda soledad, es severa, pero me da opciones de libertad. De mi madre aprendí, y ella a su vez lo aprendió de los japoneses, que tan solo un árbol exige horas y más horas de cuidado. Hay que quitar las ramas secas, podarlos para que cobren fuerza, para darles forma, ó en ciertos casos, para evitar que tapen la vista ó arrojen sombras no deseadas en lugares específicos. Los árboles también agradecen que se les raspe el tronco para retirar los hongos y los musgos que les quitan vitalidad y fuerza. Yo sé que cada árbol me agradece el esfuerzo que le dedique, pero me ha de ver con mucha condescendencia. ¡Qué inocencia, pretender que él viene a cuidarme, sin darse cuenta que yo fui el que hizo un nudo en mi tronco para sobrevivir a la perforación que me hizo el comején; qué ingenuidad, pensar que me salvó de la asfixia de los musgos, sin darse cuenta que fue el viento quien me arrancó el injerto que me chupaba la savia; qué estupidez, pensar que yo árbol existo en lo individual, sin darse cuenta de que yo existo en lo colectivo, porque sin el árbol de enfrente, que cuida la humedad de mis raíces, de nada serviría que me regaran, y porque si yo me seco, mi tronco será abono para las semillas de mi especie que trae el viento, y porque si no existiésemos todos los árboles de mi especie, y todos los árboles de las demás especies, no habría lluvia, y él, que supuestamente me está cuidando, no tendría agua ni para lavarse los dientes! Mi montaña me ha enseñado que lo único que puedo hacer por ella, es no agredirla, y vivir con ella en armonía.

El amor al campo es el único auténtico de mi vida. Lo tengo desde pequeño. Mi recuerdo más temprano es dentro de un jardín, jugando a no sé qué cosa con las hojas de hiedras. Es un amor sin altas y sin bajas, sin ningún momento de ánimo exaltado. Es un amor continuo, pacífico, que fluye, y que tranquiliza. En mi pensamiento nunca ha estado la contemplación de la naturaleza como un estado de felicidad. Ayuda, nada más. Igual que el dinero. Por eso, dije que la soledad de mi refugio es severa al igual que todas las soledades. Durante muchos años, los libros fueron mis mejores compañeros. Sobre la novela histórica. Desde mi refugio viví apasionadamente las desventuras de Cristóbal Colón en su descubrimiento de la ruta de Indias, los episodios de la Segunda Guerra Mundial, las maquinaciones de Stalin para deshacerse de sus enemigos, las conquistas de Alejandro Magno, las trifulcas de las Guerras de Independencia y de la Revolución Mexicana, y las proezas de quienes hicieron posible la construcción del Canal de Panamá. Cuando discuto el trazo de algún camino con los topógrafos y los maquinistas, me siento Fernando de Lesseps insistiendo que el trazo debe ser “a nivel”, y me decepciono, como él, al saber que no siempre se pueden vencer todas las pendientes.

En los años más recientes, se apoderó de mí la fiebre tecnológica, sobre todo cuando tuve mi primera computadora portátil y mi primera cámara fotográfica digital. Me parece que hay una enorme empatía entre el mundo natural y el mundo digital. La cámara digital captura un momento de realidad, al igual que lo hacían las cámaras tradicionales. La diferencia consiste en que uno siente que tiene el poder de modificar la realidad. La misma foto puede quedar en color sepia, más ó menos iluminada, en blanco y negro, es decir, que en el mundo digital uno ya manipuló el mundo real. Al menos es eso lo que siento. Diez fotos son diez fotos, reveladas en papel ó guardadas en archivo electrónico. Las diez fotos tradicionales las puedo poner en un álbum, ordenadas de alguna manera, pero no puedo hacer casi nada más. Las diez fotos digitales pueden convertirse en cincuenta diferentes, ampliando ó quitando detalles, modificando los colores y los contrastes, y también, las puedo poner en distintas secuencias, con música de acompañamiento que refuercen su sentido. Por ejemplo, las fotos de Carolina las tengo en una secuencia acompañada de la canción de “Sube al Desván”. Al hacer esto, viví una nueva experiencia con Carolina, porque la vi desde nuevos ángulos y le cambié su estado de ánimo con la animación musical. Pero fue una experiencia sin Carolina, ó mejor dicho, fue una experiencia con Carolina digital. Lo que sucede al final es lo mismo que con el árbol al que le destino mis cuidados en la montaña. Lo transformo pero en el fondo no lo transformé. Con Carolina digital hago lo que me venga en gana, porque la tengo en formato de foto y en formato de video. La recorto del centro comercial en Bogotá y la pongo en un muelle de Valle de Bravo. Ya la puse en Tokio, en París y en Machu Pichu. La naturaleza y el mundo digital tienen un efecto de relajación muy parecido. Pero el abuso del mundo digital, puede producir estados de ánimo exaltado, ajenos a toda realidad. Eso se vuelve perverso. Por ejemplo, caigo de momento en la sensación de tener más cerca a Carolina, cuando en realidad me alejo más de ella al manipularla ó idealizarla en lo que no es. Descubrí un nuevo programa de edición de videos, y edité algunas escenas de Carolina en los distintos parajes de Antioquia, Risaralda y El Quindío que visité con ella. Utilicé el estilo llamado “angelical”, que difumina las imágenes y suaviza los movimientos. Mi Carolina digital quedó verdaderamente angelical; tanto, que no pude contener mis ansias de llamarle de inmediato. La Carolina real, al otro lado de la línea, tocó de inmediato el tema del dinero para su moto nueva.

Mis costumbres y mi vida en la casa de la montaña no serían iguales sin el pueblo que está allá abajo. Cuando era niño, de la mano de mi padre, caminábamos dos kilómetros en la oscuridad para llegar a la primera calle iluminada. Ahora, hay dos salidas del rancho hacia la carretera: Junto a la primera hay una vulcanizadora y un taller mecánico. Al lado de la segunda está un hotel económico con el nombre de “Posada de Beethoven”. El pueblo ya creció y nos está atrapando. Las ventajas de que el pueblo haya crecido, con la laguna como uno de sus motores, es que se pueden adquirir prácticamente todos los bienes y servicios que uno quiera. Está la tienda de las navajas suizas, las distribuidoras de motocicletas deportivas, las boutiques de ropa de marca, la tienda de muebles y ornamentos hindúes, y una muy buena de víveres, donde se consiguen vinos de todo el mundo, jamón serrano y quesos de todos los tipos, orígenes y precios. Hay cafés Internet, y una cafetería de franquicia de fama mundial. Junto con las extravagancias de los establecimientos de lujo, opera el comercio del México tradicional. Se consiguen frutas y verduras en todas las esquinas, se compran mezquites, elotes, buñuelos y pepitas de calabaza en el jardín principal; y hay “comida corrida” en las fondas del mercado. Muchos prefieren los taquitos al pastor en el Callejón del Hambre. Abundan los discos pirata, ya sean de música ó de video en los tianguis de fin de semana, y se puede adquirir un buen machete en lugar de la navaja suiza. Es un pueblo muy globalizado con una oferta para todos los bolsillos. En cualquier calle, puede verse estacionado un automóvil Mercedes Benz último modelo y detrás de él, una camioneta tipo van con vidrios ahumados y dibujos extravagantes en los costados, con placas de California ó Texas, que son el tipo de vehículos que se traen los migrantes. Lo que más hay son taxis, que dan servicio colectivo a las gentes que viven en las comunidades rurales más alejadas, y que bajan al pueblo a hacer su compra. Qué lejanos están los días cuando venía de niño: Solo estaba el mercado, la nevería, los tacos de los portales y la tienda de las golosinas de Doña Pomposita.

En el arco que está en la carretera a la entrada del pueblo, está inscrito en letras grandes: EL QUE MAS VALE, NO VALE, LO QUE VALE VALLE. Qué más puedo pedirle al pueblo que alberga a mi último refugio? Una sociedad más estable, más culta y más homogénea. Supongo que en todas las sociedades del mundo, hay grupos a su interior. Aquí tenemos a los aristócratas de fin de semana, que no salen de sus casas ó casas-club, asisten a sus restaurantes y discotecas exclusivos y solamente se frecuentan entre ellos. Están los aristócratas del pueblo, que ahora en buena parte dependen del alquiler para el comercio de las accesorias que han hecho en las viejas casonas de sus antepasados, y también mantienen círculos relativamente cerrados. Están los comerciantes venidos de Toluca y México, gente sin arraigo y muchas veces sin cultura, que si venden se quedan, y si no venden se van. Están los turistas de fin de semana, que vienen en grupos de amigos ó parientes. Mi deseo es que hubiera un espectro social más amplio.

La vida cotidiana es mucho más cómoda que en México D.F. donde tengo mi residencia permanente. Allá, en el rancho, saco la cuatrimoto y en cinco minutos estoy en cualquier punto del pueblo. Jamás utilizo el automóvil estando allá. Es muy fácil hacer las compras y hasta dan tiempo y ganas de dar vueltas por la calle. Acá en México el tráfico siempre ha sido pesado pero en los últimos años se ha vuelto insufrible. Los embotellamientos de tránsito se forman por cualquier causa, pero principalmente: Porque es viernes de quincena, porque los niños entran o salen de clases, porque se manifestaron los maestros, los burócratas, ó los pueblos indígenas…El otro día llovió, se taparon las coladeras del drenaje pluvial en varios lugares, fallaron los semáforos y demoré la cantidad de tres horas para trasladarme desde mi oficina hasta mi casa, un trayecto que sin tráfico podría cubrirse en 20 minutos. La ciudad de México, sin tráfico, es hermosa. Tiene avenidas de trazo muy elegante como Palmas ó Reforma, todo tipo de comercios, y una vida nocturna que es difícil encontrar en cualquier otro lugar del mundo. Aquí en México se concentra el poder económico y político. Aquí es donde puedo conseguir contratos de trabajo. México lindo y querido, moriré lejos de ti?



miércoles, 4 de junio de 2008

Deseos, Luces y Cabellos

´Cantor Set-Geometría Fractal


Cabellera. Andrea Rincón


Ya había hecho este post. Lo repito porque cerré el otro blog.

CABELLOS, LUCES Y DESEOS

En posición perpendicular al suelo, las hebras de cabello por lo general no se agrupan en mechones. Una hebra está junto a miles de hebras más. Miles de hebras están debajo de una sola hebra. Todas las hebras forman una cortina, que cambia sus tonalidades a causa de los efectos combinados de la luz del ambiente y del movimiento de la muchacha. No todas las hebras se iluminan igual, ni cada hebra se ilumina de la misma forma a lo largo de toda su extensión. Es un río de luces y de hebras. Es como el agua de una cascada. Es como una mantilla fina bordada con lentejuelas.

Del cabello negro salen destellos blancos, grises y plateados. Alguna hebra adquiere por instantes un color azul, dorado o esmeralda oscuro. Sobre todo si la ilumina la luz del bar o el televisor en la habitación. La cabellera serpentea sobre la espalda, bamboleándose de lado a lado.

Ahora ella está tendida con la espalda al aire. La cabellera está en posición horizontal al suelo porque su cuerpo detuvo el efecto de la fuerza de la gravedad. El cabello se le ordena y desordena con facilidad. La cortina de cabello se convierte en un conjunto de mechones, que dibujan formas varias sobre su piel desnuda: Muchas que parecen círculos o semicírculos, otras triángulos, rectángulos, y elipses. Los bordos de algunas figuras son más gruesos que los de otras. Ni siquiera dentro de una misma figura son iguales, pues el número de hebras de cada mechón es variable. No hay dos formas idénticas, ni en sus trazos, ni en sus bordos, aunque todas son similares.

Sujeto varios mechones de cabello con ambas manos como si fuera la cola de una ardilla. Me da un sentido de posesión al imaginar que son las riendas. Siento el peso del cabello y lo dejo caer. Aparecen otras formas iguales pero diferentes. Las posibilidades son infinitas pero no es necesario verlas todas. Nada más las suficientes para captar la esencia del misterio. Los mechones, al igual que las figuras, existen y no existen. Aparecen y desaparecen. Hago mechones con los dedos. Existen. Los suelto. Dejan de existir.

Es un ejemplo de la geometría fractal, la misma que se utiliza para caracterizar a las nubes, los copos de nieve y las olas del mar.

Ahora la muchacha me mira desde arriba. Está inclinada sobre mí. Por la fuerza de la gravedad las hebras de cabello forman una cortina cilíndrica. Las paredes de hebras del cilindro solo le permiten verme a mí. Yo solo puedo ver el rostro de ella. La cabellera formó un espacio de intimidad en torno nuestro.

Se desliza un poco hacia atrás. Ya no puedo ver su rostro, oculto como está detrás de la cabellera cilíndrica. No puedo ver lo que ella ve. El espacio cilíndrico es ahora solo de ella.

Deseo que se deslice más para que las puntas de las hebras sigan acariciándome el cuerpo. Una caricia es una fricción entre dos superficies. Miles de hebras que entran en contacto con un pedazo de piel.

Ella se desliza otro poco. En la piel hay millones de terminales nerviosas que transmiten información al cerebro. Me surgen nuevos deseos. Que se deslice más atrás, que el cono cilíndrico se aplaste hasta parecer una medusa y que la fricción sea ahora con la boca. El cabello ha cumplido su función.