sábado, 12 de diciembre de 2009

SALÓN DE FIESTAS R.I.P.


A María Caridad.
Por su enjudia en la defensa de su argumentos
con la fortaleza que da la convicción de tener razón.

A la sociedad civil,
por convencerme que los ciudadanos podemos
y debemos exigirle a la autoridad.

SALÓN DE FIESTAS R.I.P.

Vengo a presentar una demanda en contra de un salón de fiestas, dije al entrar a la Comisaría de Policía de mi pueblo, en un Municipio del Estado de México. Me vieron tan seguro de mi mismo, o tan molesto, o las dos cosas, que la oficial encargada, con cara de susto, me dirigió de inmediato a las oficinas de Gobernación Municipal. En el patio estaba el funcionario encargado. -Usted es la autoridad, yo soy un ciudadano, y vengo a exigir que vayan a revisar ese salón de fiestas. Hace un ruido atroz. Presenté mi escrito hace tres meses, con las firmas de muchos vecinos, vea, acá está el sello de recibido, y no me contestaron nada. Recurrí al camino de la legalidad y nada. Exijo una respuesta hoy.

-Es sábado y no he almorzado…

-La autoridad es para ejercerse las 24 horas del día. Para la autoridad no hay ni sábados ni domingos, se lo digo yo, que también fui autoridad en el ámbito federal. Imagine si yo podía permitir que un pasajero que llegara un domingo por la madrugada ingresara al país con un producto con potencial de traernos plagas, ¿verdad que no? El que acepta ser autoridad es autoridad las 24 horas del día, todos los días de la semana. Así que lo invito a inspeccionar ese salón de fiestas, hoy, sábado por la tarde, porque le aseguro que si va el lunes solo encontrará paz y tranquilidad.

-Comprenda, mi superior no está…es fin de semana.

-Comprendo que en ausencia de su superior, Usted es la autoridad, aquí, hoy, ahora, ¿me entendió? Y como autoridad que es también vengo a manifestarle que si no me atiende ahora, en unas horas estaré de regreso, porque pienso bloquear la vialidad junto con los vecinos, y estaré violando la ley, así que su deber será detenerme, Usted o los de Seguridad Pública, pero le aclaro, me alcanza para pagar la fianza, ¿me entendió?

-Son unos corruptos, dijo un vecino que me acompañaba.

-Eduardo, así no se dirige uno a la autoridad. El señor es la autoridad, y debemos tratarlo con respeto. Y me volví a ver al señor que encarnaba la autoridad. –Usted, la autoridad, dígame, cuál es el derecho del salón de fiestas para poner música a nivel atroz, y cuál es el mío…Si el señor tiene ese derecho, yo también tengo el derecho de contratar a un vehículo de perifoneo y estacionarlo frente a mi entrada, y se molestarán los invitados a la fiesta, y como habrán bebido quien sabe que vaya a pasar…Usted como autoridad tendrá que hacer algo de todos modos. Lo invito a inspeccionar ahora mismo ese salón de fiestas, y le exijo que me diga cuál es mi derecho…

Tiré la colilla del cigarro al suelo, sin intención. La autoridad bajó la vista al suelo y luego me miró a los ojos, con intención de reclamarme. Que me reclame, pensé, le ofreceré respetar la legalidad, yo levantaré la colilla y él que vaya a inspeccionar el salón de fiestas. Me adivinó el pensamiento y no se atrevió. Es posible que el también haya visto una escena similar en una película protagonizada por Sharon Stone. A los pocos minutos me pusieron al habla con su superior, a través de un celular.

-Mire, me dijo, si hacemos la inspección hoy, no habrá más alternativa que clausurarlo porque opera sin permiso. Les permití operar hoy, solo hoy, porque el salón ya estaba contratado. Usted comprenderá que para clausurar un salón en plena fiesta hace falta hacer todo un operativo. Le propongo algo: No movilice a los vecinos ni bloquee la vialidad; me comprometo a que mi ayudante le entregue copia del oficio en el que negamos la solicitud de operar ese salón de fiestas. Dije que sí, que aceptaba el trato, y se cayó la llamada.

-Hice un trato con el licenciado tal, le dije al representante de la autoridad. Déme el oficio…
-No sé si esté abierta la oficina…
-Le repito que hice un trato con su jefe. Déme el oficio…

Pasamos a la Dirección de Gobierno, la antesala vacía, y entramos a un cubículo lleno de papeles. Ahí estaba todo el expediente. Mi carta de denuncia, la solicitud de los del salón, el oficio con la negativa… Es este, le dije. Vamos a sacarle la fotocopia que me prometió el licenciado. La autoridad dijo desconocer esa parte del trato con su superior, porque en efecto, se había caído la llamada. -Le propongo otro trato a Usted, le dije: Hacemos la fotocopia, la metemos en un sobre lacrado, y una vez que confirme con su superior, yo abro el sobre, para lo que proceda.

Ahí tengo el sobre lacrado. Cuando lo abra sacaré cuarenta copias, una para cada vecino, con mis atentos saludos. ¿Podrá la autoridad tolerar otra fiesta, habiendo un oficio firmado por el mismísimo Director de Gobierno Municipal? Pienso que no. Salón de fiestas, RIP.

–Vamos a disfrutar la música, le dije a mi vecino Eduardo, hoy, que es la última ocasión que nos la ponen gratis. Paramos a comprar cervezas. Los niveles punzantes de la música dejaron de doler.

EPÍLOGO

Me presenté en la Dirección de Gobierno seis días después. Me recibió el superior. Me explicó brevemente la demora en proceder en contra del salón de fiestas…no argumenté salvo para preguntar si podía abrir el sobre lacrado, y lo que habría que hacer en caso de que reincidieran. –Acá está mi número de celular, si observa movimientos me avisa, es preferible parar un evento antes de que lo hagan…cuando están los invitados adentro se dificulta…

Mi siesta, la recuerdo apacible, la interrumió el celular: Era el vecino. -Eduardo, no puede ser… Salí y en efecto, estaba el evento en marcha, a un volumen mas que razonable, pero de que había evento, lo había.

–Licenciado, no pensé que tendría que hablarle tan pronto, abrí mi sobre…
-Y qué? me interrumpió.
–Que por lo visto la señora Cristina no ha abierto el suyo… Tenemos evento.
-¿Hoy?
-Sí, hoy.

Era el festejo de fin de año de una empresa refresquera. Mandé al chofer a comprar el periódico del día y minutos después lo retraté con el salón de eventos como telón de fondo. Pasé al jardín de mi vecino –Alcides, no van a venir, son unos corruptos-, -te equivocas Eduardo, tienen que venir, el oficio trae escudo y firma, prohíbe cualquier tipo de evento, no pueden dejar pisotear su autoridad de esa manera… Nos interrumpió su esposa, que los señores de Gobierno ya estaban ahí.

–Clausuramos el evento. Asómense y vean…

No había automóviles, no había personas, no había música, no había nada. Sería porque fue en viernes, o porque los invitados aún no bebían, o no sé por qué causa, pero el desalojo del salón fue rápido y hasta donde supe, fácil. A diferencia de hace seis días, no diré SALÓN DE FIESTAS R.I.P. No, mientras haya gente en México como la señora Cristina…

El Epílogo no lleva dedicatoria:
María Caridad se pasó de terca.
¿A la sociedad civil? A esa menos…
la señora Cristina también es ciudadana.









jueves, 19 de noviembre de 2009

El Beneficiario y el Testigo


El beneficiario y el testigo

En las ciencias sociales está de moda evaluar los resultados de un programa de subsidios determinado a través de comparar a los beneficiarios (los que reciben la ayuda) con un grupo que tenga las mismas características pero que no goce de los beneficios de ese programa (los testigos). También está de moda explicar esta metodología con una analogía con la medicina: A dos personas les duele la cabeza. A una se le administra una aspirina y a la otra no. Si se alivia la persona que tomó la aspirina, queda demostrado que la pastilla sirve (siempre y cuando a la otra persona le siga doliendo la cabeza).

A un colega y a mí nos llamaron de una prestigiosa institución para que evaluemos los programas agrícolas en México. -Sencillo, dijo el colega, hagan de cuenta que un productor tiene diabetes, otro disentería y otro presenta un cuadro severo de gripe viral. Lo curioso es que todos los productores se alivian de sus males con dinero. Los subsidios son una medicina maravillosa pero sale cara.

Están muy equivocados, nos dijeron, porque el dinero es fungible. Y nos pusieron un ejemplo de la fundación Ludwig von Mises:

“Usted quiere irse de vacaciones pero no ha pagado la reparación de su automóvil. Un acaudalado tío suyo se entera de que Usted tiene problemas financieros y le envía dinero para ayudarlo. Sin embargo el nunca accedería a pagarle sus vacaciones. Es un buen tipo, pero no tanto. Una vez que su tío le depositó en su cuenta bancaria, Usted puede gastar el dinero como lo desee. Paga la reparación del carro y se va de vacaciones. En esencia, Usted pagó la reparación (una necesidad) mientras que su tío pagó las vacaciones”.

-A ver si ya entendí, dijo el colega. Hay que buscar dos campesinos que tengan problemas de rendimientos por hectárea y dos que tengan problemas al vender sus cosechas. Nada más es cosa de ver si los que recibieron los subsidios tienen mejores rendimientos por hectárea ó venden a mejor precio, que los que no recibieron los subsidios. Después los encuestamos para saber en qué gastan su dinero, no vaya a ser que les estemos financiando las parrandas.

Perfecto, dijo el experto evaluador. Nada más recuerden que los distintos grupos de la población reaccionan de manera diferente cuando se les dan subsidios. El testigo ideal debe ser idéntico al beneficiario con la única diferencia que uno tenga subsidio, y el otro no. Procuren comparar hombres con hombres, mujeres con mujeres, anciano con anciano, analfabeta con analfabeta, dueños con dueños, morelenses con morelenses, católicos con católicos, minifundistas con minifundistas, huicholes con huicholes, mormones con mormones…

A la salida noté pensativo a mi colega. -Es que estoy pensando, me dijo, en quien podría ser mi testigo. El tiene un rancho con cebada y cobra subsidios ¿A ti no te da curiosidad saber? ¿Alguien idéntico a ti pero que no seas tú?

–No, le dije resignado, yo soy testigo.

Soltó la carcajada. Tengo unas tierritas con maíz y no cobro nada. –Adiós, testigo, me dijo, y se alejó muerto de la risa.

lunes, 9 de noviembre de 2009

Para Ver Qué Pasa: Experimento Social en el Tercer Mundo


Para Ver Qué Pasa: Experimento Social en el Tercer Mundo

Le quedaba poco tiempo para visitar la Ciudad de Washington, D.C. Pensó que ir a la librería de Barnes & Noble era una buena idea, pero que no dedicaría mas de una hora a buscar libros. En el primer piso vio las novedades editoriales. Se aturdió al ver tantas. Subió al segundo y revisó rápidamente la sección de historia. Le pasó lo mismo que en el primer piso, y mientras ascendía por la escalera eléctrica hacia el tercero, hizo memoria de los últimos libros que había leído y que le hubieran parecido interesantes. Recordó a Nassim Taleb y su Cisne Negro, y sin pensarlo demasiado, introdujo esos datos en la computadora de la librería. La consulta arrojó la ubicación de él y la del libro. Piso, sección y pasillo. Hojeó uno y luego otros más. “Los individuos hacen cosas extrañas, se drogan, tienen sexo sin protección…el amor parece irracional, así como el divorcio…a su jefe le pagan una fortuna y es un idiota, decía la contra-portada, pero todo en la vida tiene su lógica, porque siempre hay incentivos para hacer lo que a primera vista pudiera parecer irracional”.

“The Logic of Life. The Rational Economics of an Irrational World”, de Tim Hartford, le resultó una lectura apasionante. Cuestiones en las que por años había reflexionado eran analizadas en el libro con enorme lucidez. Los ejemplos estaban referidos a los EUA pero conforme leía ubicaba casos similares en su país. ¿Por qué va la gente a los table dance? ¿Por qué la gente reniega de la Ciudad de México y no se sale de ella? ¿Por qué un vecino puede poner música a todo volumen organizando fiestas y el Honorable Ayuntamiento no hace absolutamente nada? ¿Por qué los ciudadanos son tan indolentes? Según el libro, las decisiones humanas tienen un costo y un beneficio. El libro lo cautivó aún más cuando se incorporaron al análisis individual los costos y los beneficios implícitos en las decisiones de los demás. La vida entera se puede analizar a través de la “teoría de juegos”, así haya un solo jugador enfrentando su hemisferio derecho con el izquierdo, como en el caso del fumador que quiere dejar el vicio. Hay veces que toca perder, pero hay formas de mejorar los momios.

El vuelo de regreso a la Ciudad de México le pareció corto.

Se olvidó del libro durante la semana y se acordó de él hasta el sábado por la tarde, allá en su pueblo, y no precisamente porque le hubieran dado ganas de leer. Mientras miraba las maniobras que hacían los trabajadores para derribar un eucalipto, comenzó a sonar estruendosamente la música del salón de eventos que se ubica enfrente.

Derribar un árbol no es legal, pero tampoco era aceptable el riesgo de que se cayera encima de la cabaña que acababa de construir con el propósito de hacer negocio. Nunca tuvo dudas de que sería inútil argumentar ante la autoridad los muchos árboles que había sembrado a lo largo de los años. El trámite para obtener un permiso para podar un árbol sería largo, en el mejor de los casos. Muy a su pesar también concluyó que operar un salón de fiestas es legal siempre y cuando el dueño tenga un permiso, aún cuando lo hubiese obtenido de manera irregular. Que los vecinos se molestaran por el ruido no tenía ninguna implicación legal.

¿Por qué derribó el eucalipto? Por la misma razón que el dueño del salón de bailes hacía las fiestas. No estaba dentro de sus cálculos que llegara un inspector de ecología el sábado por la tarde. ¿Por qué un funcionario municipal otorgó el permiso para hacer las fiestas fuera de toda norma? Porque también era poco probable que alguien lo detectara, y todavía menos, que se lo demostrara. ¿Por qué los vecinos no se organizaban para solicitar que se revocara ese permiso? Porque era poco probable que les hicieran caso y casi seguro que perderían su tiempo. ¿Por qué los trabajadores utilizaron un hacha en lugar de la sierra eléctrica? Para minimizar el riesgo de que los fueran a detectar. ¿Por qué él era el vecino más obsesionado con el ruido? Porque quería hacer negocio con esa cabaña.

Una vez que concluyeron las maniobras con el eucalipto salió a la calle a observar el salón de fiestas. Era clarísimo que ese día, al menos, no habría nada que hacer. El dueño del salón de eventos no estaba ahí; estaban los invitados a una fiesta contratada por un tercero. Desde la calle solo era posible observar los techos de las carpas, a unos niños jugando en un puente colgante y la fila de los carros estacionados de los invitados. Descartó la idea de colocar unos altavoces con música estridente para echar a perder la fiesta del salón de eventos, y se marchó.

Recordó que según el libro las decisiones individuales racionales llevan en ocasiones al desastre colectivo. Sería relativamente fácil convertir la calle en un manicomio. Las consecuencias no estaban claras. Tampoco los costos ni los beneficios. Algo similar a lanzar la primera bomba atómica durante los tiempos de la Guerra Fría. El autor reiteraba la importancia de buscar las soluciones en los detalles, ó al menos así entendió él los “puntos focales” y las “discontinuidades”.

La fila de carros de los invitados… era una sola fila, mientras que una calle tiene dos aceras. Ningún invitado racional dejaría su carro cien metros más adelante de la entrada pudiendo estacionarlo justamente enfrente, a menos que… hubiera algo más.

Fue cuando tomó el celular y dijo a su ayudante:

-Te vas ahora mismo y estacionas tu carro frente al salón de fiestas.

–Para qué, licenciado?

-Para ver qué pasa. El arroyo vehicular se hará mas estrecho. El problema del ruido solo nos afecta a unos cuantos, mientras que un caos vial será motivo de intervención de las autoridades. Es legal estacionarse ahí.

El autor concluye que las sociedades que son capaces de crear y respetar un “estado de derecho” (the rule of law) son las sociedades más prósperas. Lamentablemente no parece ser el caso de México.

miércoles, 4 de noviembre de 2009

Próxima Inauguración

Construcción con Bambú Guadua. Tecnología 100 por ciento mexicana.

domingo, 25 de octubre de 2009

"Pinche Vieja"

Washington D.C. Una Estampa de la Ciudad



Qué hermosa es María Caridad. Me gusta su rostro, de frente, de perfil, de tres cuartos. Sobre todo cuando sonríe. O cuando saca los ojos, grandes, grandes, cuando algo le produce asombro. O tal vez se le vean grandes porque sueña, es joven y deberá ser soñadora. Usa el cabello largo, casi hasta la cintura, muy bien cuidado. Se pasará un buen rato por las mañanas arreglándoselo; supongo que es una chica vanidosa. Tiene la piel suave, tersa, y eso que solo he mirado la piel de su rostro, su cuello, sus hombros, sus brazos, sus antebrazos, sus muñecas, sus dedos, solo eso, y no por falta de ganas. Habla poco en las reuniones. En los ojos se le ven las ansias de participar pero prefiere dejar hablar a sus superiores. Es una chica inteligente, de lo contrario no tendría el puesto que tiene, a su edad. En el lugar dónde trabaja no es posible contratar a alguien nada más porque esté buena.

Cuando me fastidian las juntas, volteo a ver a María Caridad, de reojo, para no atosigarla. Es probable que se haya dado cuenta de que me gusta mirarla, y que no le disguste, porque de lo contrario no me hubiera dado un regalo en su oficina, un cubículo pequeño al que no le da la luz del sol. Un regalo normal, de colega junior a colega senior.

Gracias por el obsequio, dije. Yo también quisiera tenerte una atención. Todo un caballero dirigiéndose a una dama.

En eso llegaron los demás. Fuimos a tomar un trago a un bar cercano al edificio de vidrio donde trabaja ella. La nombramos Madrina del proyecto que estamos realizando. Se me quedaron atoradas las ganas de nombrarla Reina o Princesa, pero alguien matizó, dijo que era el Rostro Amable del Proyecto, y así estuvo bien. Será latina pero la conozco poco como para descartar algún comentario de acoso laboral al amparo de las leyes del District of Columbia. No deja de sorprenderme la capacidad de los latinos de acoplarse rápidamente a la manera de ser anglosajona. Pero mujeres son mujeres. Primero hizo unos comentarios muy atinados sobre la marcha de las reuniones, acreditando plenamente su capacidad intelectual, y luego nos pidió nuestra opinión sobre una colega de ella, a sabiendas que le íbamos a contestar que estaba fea. Charlamos un rato más, ella llevaba prisa, debía regresar a su casa, y nosotros nos fuimos al bar del hotel, no sin antes reiterarle que habíamos tomado una decisión machista: Ella no aportaría nada para pagar la cuenta.

Nos reímos mucho, nadie quería aparentar estar enamorado de María Caridad, pero una y otra vez alguien la volvía a meter en la conversación. Viste, tu estás enamorado de ella… no tu, tu eres el que está enamorado de ella. Entre bromas llegamos a la conclusión de que ninguno de nosotros sería su fantasía sexual… eso dijimos. Deberá tener muchos enamorados, pero imposibles no hay, eso también dijimos. Hay algo de melancolía en sus ojos grandes, algo de añoranza por su país, sobre todo ahora que viene la Navidad y ella se encuentra lejos. Por el bien del proyecto queremos que María Caridad se venga a México a trabajar unas semanas, porque ella es muy inteligente, pero también queremos acompañarla para que tome sol y se broncee, y quitarle nostalgias y añoranzas. Eso queremos, por el bien del proyecto y por el bien de ella. Como caballeros que somos. Patriotas, además.

Solo espero que el único regalo que traiga me vuelva a tocar a mí. Definitivamente no me gustaría que eligiera a otro y yo tuviera que referirme a ella como “pinche vieja”.

viernes, 16 de octubre de 2009

VECINOS

Karla Spice. Pariente de Mi Vecina
VECINOS

Me llamó la vecina al celular. Más bien, me dejó la llamada perdida para que yo llamara, tiene fama de marra, bien ganada, inclusive está boletinada en la caseta de la entrada porque no coopera para la seguridad, dice que nosotros sigamos pagando y que a ella de todos modos le vigilarán su casa, y que además ella no compró en régimen de condominio, y que le diéramos las gracias de que nos hubiera dejado poner la caseta, se podría haber opuesto pero no, decidió verse buena onda con nosotros.

¿Qué tal vecina? ¿Qué tal vecino? Yo dije que bien, ella dijo que también, pero…que por culpa de los árboles de mi jardín le caen muchas hojas en su patio, le amanece el parabrisas del carro manchado con resina, y las raíces le taparon el drenaje, y no solo eso, amenazan con tirarle su barda.

A ver vecina, tranquila, no te aceleres, vamos por partes, los fresnos tiran hojas pero resina no, los pinos si dejan algo de resina pero están más lejos, además mis árboles están alejados de tu barda, y los drenajes se tapan, dices que no les había pasado nada desde que construiste ¿verdad? En treinta años es normal que los drenajes se tapen. Pues si vecino, pero mira, esas ramas ya están de mi lado, me tapan el sol, y además tu bien sabes que por acá hace mucho frío por las noches. Pues si vecina, así es aquí, pero OK, corta las ramas de mis árboles que dan hacia tu lado. Pues no vecino, si corto las de mi lado tu árbol va a crecer más alto y me va tapar el sol todavía más, y los árboles se verán mejor podaditos, de otra manera se van a ver largos, todos feos. No vecina, altos si, pero feos no, el verde es vida vecina. Mira vecino, haz de tu lado lo que quieras, yo voy a podar las ramas de mi lado, pero ¿qué vas a hacer para que las raíces no se pasen a mi lado? Las raíces se pasan por debajo de mi barda, y no por debajo de la tuya, porque tu no has hecho la barda perimetral, vecino.

Gol. Uno a cero a favor de mi vecina. Pero no quise darme por aludido.

Tranquila vecina, tranquila, vamos a pasar a mi lado, para analizar bien cuáles son los árboles que tapan el sol. Ese, ese, ese, y… ese más. No vecina, no, cómo va a ser, si acaso aquel un poco, y aquel otro poco. Ya vecino, no te hagas, dime para qué tiraste entonces los eucaliptos, acá están todavía los troncos, tu si despejaste tu jardín y no quieres podar los árboles que dan hacia mi lado, no te mides vecino. Si vecina, tu bien sabes que los eucaliptos casi no tienen raíces, los tiré porque podían haberse caído sobre tu casa, no creas que los tiré por gusto, pero ya, está bien, poda los árboles a la altura de la Y griega de allá. No vecino no, quedan mejor a la altura de mi barda. Está bien vecina, está bien.

Dos a cero a favor de mi vecina. Bastó con la palabra barda. El término perimetral ya hubiese sido rudeza innecesaria.

Muy bien vecina, así le hacemos, pero dime, ¿no te da cargo de conciencia el ecocidio que vamos a hacer? Debemos aprender a vivir con los árboles. En lugar de estar pensando en podar árboles el próximo sábado, deberíamos estar pensando en qué árboles vamos a ir a plantar, ve nada más todos los problemas que ocasiona el cambio climático. Si vecino, yo soy la ecologista número uno, yo a mis alumnos les regalo arbolitos para que los planten en sus casas y vayan haciendo conciencia ecológica desde pequeñitos. Si vecina, para que cuando crezcan los árboles los papás de los niños los poden o los tiren.

Ya vecino ya, mejor vamos a plantar los árboles el próximo sábado al Desierto de los Leones. Yo te llamo ¿OK?

Me fui muy contento. Mi vecina es divorciada y está bien buena.

martes, 6 de octubre de 2009

Avance de Obra


Palapa Experimental de Bambú Guadua

domingo, 23 de agosto de 2009

Se Cayó La Vuelta

Parque de La Vida. Armenia. Un Guadual. Una Estructura de Guadua

Palma de Cera. Valle del Cocora. Quindío



Hermano, se cayó la vuelta, y todo por ese hipo hijoeputa. Hip, hip, hip, cada cinco segundos, rigurosamente exactos, hip, hip, hip. Así ni posibilidad había de hablar con las bandidas. Comenzó todo bien y mejorando, fui con el taxista mi parcero a la casa de Orlando, por las afueras de Armenia, el lugar estaba lleno de bandidas, pero tocó pedir una media botella de ron Viejo de Caldas para poder hablar con las peladas, y de una, me tomo los tragos para tomar aliento, y ya sabrá hermano, subo con la peladita y qué parche hermano, qué parche. Pero ella iba con afán, le tocaba regresar en moto a su casa y apenas dio tiempo a que me diera el número de celular, así que nos fuimos al Bananas a seguir la fiesta, y había de todo hermano, culigrandes y culichicas, con teticas operadas y teticas normalitas, y que me jalo una bandida que venía de Circasia, le doy un trago a la cerveza y me da su nombre, le doy otro y me dice que me acompaña a la vuelta de Panaca, le doy otro trago y nada, ya no pude hablar más, me cogió ese hipo hijoeputa y se jodió la vuelta. Así llegué a la Hacienda Combia, hip, hip, hip, y la quietud del lugar me hizo bien, en el estadero se me quitó el hipo, y yo feliz lógicamente, sin hipo, pero sin la bandida esa de Circasia y ya entonado le hablo por el celular a la otra bandida, a la de Medellín, y me dice que deja el trabajo y que se viene para Armenia, y yo le digo que no, imagine quien va a mantener a esa vieja, yo no hermano, le juro que yo no. Así que el hipo jodió doblemente la vuelta, primero porque la de Circasia no, luego porque la de Medellín sí, espero que me copie hermano. Ya resignado que me voy a la habitación, me acuesto y que vuelve el hipo, hip, hip, hip, cada cinco segundos rigurosos hasta que en la desesperación me pongo como musulmán, de cunclillas y cabeza al suelo, y se fue el hipo hermano, se fue como de milagro, ya estaba por agradecerle al Profeta Mahoma el milagro cuando siento que se me comienzan a dormir las piernas, y comienzo a estirarlas con miedo, un movimiento en falso y me hubiera regresado el hipo hijoeputa, pero no, esa noche no volvió. Por pura precaución decido irme para el Valle del Cocora a tomar oxígeno, a caminar y a montar a caballo, ya no quería pensar ni en el hipo ni en las bandidas, y que vuelta hermano, que vuelta, paisajes tan sensacionales que hasta Humboldt se quedó asombrado, es lo que dicen hermano, el man está muerto y no hay seguridad de saber que sintió al ver esos paisajes tan bacanos. De bajada hacia Salento el taxista mi parcero pone los discos de Johny Rivera, de Francy, de Dora Libia, puros duros de la música del despecho, y me ganó la nostalgia, le hablo de una a la de Medellín, y le digo que si voy, pero no había hecho la vuelta a la CRQ a investigar lo de la guadua, y entonces hago esa vuelta al día siguiente, llego y saco mi tarjeta de presentación, esas cosas imponen hermano, imponen porque no cualquier pelado lleva de esas, y que me ponen a hablar con el Subdirector del Centro, así de una, y yo me invento un cuento, que mis guaduales, que mi gobernador, que yo quiero ser de los duros de la guadua y no sé que más dije, pero funcionó, el hombre dice que viene a supervisarme mis guaduales pero todavía falta que los siembre hermano, Usted sabe que cinco chusquines no hacen guadual. Quedamos de amigos, imagine que ese man es el que más conoce de la guadua en toda Colombia, y el taxista se quedó impresionado, tanto que me llevó a comer a su casa y a conocer a su familia, muy bacanos todos, pero está como caliente el barrio, todas las casas están enrejadas, se ven mas fierros que fachadas, y no es por los bandidos, es nada mas para prevenir a la delincuencia común. Parcero ya me estoy extendiendo mucho en este relato, mejor terminarlo de una, así que le cuento que llegué a Medellín con la paisita y le pido que me colabore con el parche, y que se ataca de risa porque dice que todavía no aprendo a hablar colombiano a pesar de todo mi esfuerzo, como queda aquí reflejado. Todo salió super bacano pero yo insisto, por culpa del hipo se cayó la vuelta, siempre quedará la duda de como hubiera salido la pelada de Circasia, en cambio con la paisa ya se sabía...

sábado, 8 de agosto de 2009

UN IDIOTA

Buscó en su portafolios. Nada. Abrió el cajón del buró. Nada. La cámara no aparecía. Otra vez buscó en el portafolios, otra vez en el buró. Repitió las búsquedas inercialmente hasta que reaccionó. Tal vez en el carro. Tal vez en la oficina. Nada. Al día siguiente, sin buscarlos, aparecieron el cable, el cargador, el manual… todas las cosas que nunca encuentra cuando las necesita. Todo aparecía menos la cámara. El mal humor no cedió durante el fin de semana, salvo a ratos, cómo cuando la lluvia escampa. Ser hombre de costumbres, que no metódico, y perder la cámara… el colmo. Surgieron cámaras en los lugares más inesperados. En la mesa de los vecinos que nunca habían tenido una, en las páginas de anuncios del diario, y para terminar el día, el galán del video le regala una cámara a la dama.

El lunes apareció la cámara. Estaba en su portafolios. Soy un idiota, pensó aliviado.

viernes, 31 de julio de 2009

SOBRE EL PROCAMPO

(Contribución Anónima Recibida en la Redacción del Blog de los Humildes)

SOBRE EL PROCAMPO
• Un Programa Multi Usos
• Tipología de Productores
• Cuotas Raquíticas y Cuotas Generosas
• Hasta las Cosas que Parecen Absurdas Tienen su Lógica
• La Retórica del PROCAMPO
• Evaluación Integral con Manzanitas
• Las Instituciones son Altruistas… Pero Tienen Funcionarios
• PROCAMPO, PROCASA y Todos Contentos

Un Programa Multi Usos

Se me está secando el cerebro con el asunto del PROCAMPO. Desde hace quince años pienso que no sirve para nada. Se da una cantidad de dinero por cada hectárea de terreno que tengan los propietarios de predios agrícolas, no todos, pero si la mayoría. Se paga a los que se inscribieron hace quince años en un Padrón, quienes debieron haber acreditado ser productores de granos y oleaginosas en aquel entonces. Son 2.7 millones de beneficiarios que abarcan una superficie de 14.2 millones de hectáreas. No importa qué cultiven, ni siquiera si cultiven algo, ni qué hagan con ese dinero. Con el dinero que reciben pueden comprar insumos, pagar deudas, echarle gasolina al carro, pagar servicios, o lo que sea.

Ahora nadie sabe a ciencia cierta quien recibe ese dinero. Algunos productores pudieron haber fallecido y sus herederos legítimos pudieron no haber hecho la sucesión testamentaria en forma, por lo cual el apoyo lo podría estar cobrando la viuda, los hijos o algún “vivales”. Otros, vendieron sus tierras agrícolas y ahora hay condominios y fraccionamientos. Ellos, los que vendieron, siguen cobrando PROCAMPO hasta que la autoridad los detecte, posibilidad lejana según parece, y si los detectan y tienen posibilidades de recurrir a abogados y seguir cobrando. También, se dice, hay políticos y narcotraficantes. Puede ser. Pero seguramente la mayor parte de los que reciben el dinero siguen siendo productores que se dedican a la siembra del maíz, frijol y otros cultivos básicos. Qué bien.

Tipología de Productores

Como en cualquier conglomerado humano las características de los que cobran o reciben el PROCAMPO no son homogéneas. Hay productores muy inteligentes y otros no tanto, productores con mucha educación, productores ignorantes, productores con mucha tierra, productores con muy poquita, productores que pertenecen a etnias indígenas, y productores tan grandes que ni siquiera se paran en sus ranchos porque les da flojera. Para eso están los empleados, chalanes y administradores. El programa da dinero por cada hectárea que tenga un productor. Si tengo una, me dan mil pesos; si tengo diez, me dan diez mil, y si tengo cien, me dan cien mil. Yo en lo personal tengo dos y no me dan nada porque no me quise inscribir, aunque hubiera podido (redondeé la cifra a mil; la cifra exacta es algo superior).

Cuotas Raquíticas y Cuotas Generosas

Pienso que dos mil pesos al año no me resolverían ninguno de mis problemas económicos. No me eximirían de trabajar ni de ser cuidadoso con mis gastos. Dos mil pesos al año por dos hectáreas equivalen a 5.50 pesos diarios, o sea que ni para mis cigarros. Dejar de fumar sería infinitamente más redituable para mí que cobrar PROCAMPO. Acepto que haya gente que piense distinto: Dos mil pesos son muy buenos, sobre todo si lo único que tengo que hacer es irlos a cobrar. Si tuviera cien hectáreas seguramente me hubiera inscrito. Recibiría cada año mis cien mil pesos sin hacer nada. Con eso se podrían gastar en muchas cosas. Un año, un Chevy de agencia; otro año, un viajecito a Europa en clase turista, buenos hoteles y acompañante rusa; otro año, el festejo de mi aniversario con carpa en el jardín, calentadores de gas para que no se resfríen los invitados, tacos del Tizoncito y meseros para que nos sirvan el vino o nos acerquen las cervezas. Y así sucesivamente. Tal vez un año habría destinado ese PROCAMPO a hacer un jagüey.

A los campesinos pobres les toca poco y a los campesinos ricos les toca mucho. Los productores que tienen menos de 5 hectáreas representan el 77 por ciento del total de los beneficiarios y reciben aproximadamente el 25 por ciento de los recursos del programa; los productores con más de 50 hectáreas no llegan al uno por ciento del total de beneficiarios y se llevan el 18 por ciento del presupuesto.

Hasta las Cosas que Parecen Absurdas Tienen su Lógica

Hace quince años y un poco mas estaba a punto de entrar en vigor el Tratado de Libre Comercio. Los campesinos mexicanos tendrían que competir al tú por tú con los agricultores de Estados Unidos y Canadá. Estaban en desventaja. Había que apoyarlos con algún subsidio. Mentes brillantes se pusieron a trabajar, para ver a quienes y con cuánto había que apoyar, o subsidiar, para que siguieran cultivando el campo y la producción de alimentos de México no se desplomara. ¿Quiénes? Los que se verían más afectados, que eran los productores de granos y oleaginosas. ¿Con cuánto? Por ahí apareció un número, 100 dólares de aquella época, que nunca se supo cómo se calculó. Problema resuelto. 100 dólares por hectárea que tuviera cada agricultor. Muy lógico. Los que tienen más tierras tienen que gastar más en fertilizantes, semillas, herbicidas y diesel para el tractor. Por ahí surgieron preguntas necias. ¿Cómo se vigilaría que los productores que recibieran el apoyo en verdad cultivaran la tierra? ¿Cómo se garantizaría que los productores no solo sembraran, sino que también cosecharan? En la agricultura se presentan sequías, inundaciones, granizadas y heladas tardías. Buenos pretextos para los productores que quisieran cobrar sin producir. ¿Se debía imponer un requisito de siembra? ¿Se debía imponer un manual de buenas prácticas de cultivo? En caso afirmativo, haría falta todo un ejército de inspectores, proclives a la corrupción. Prevaleció el sentido común: Mejor confiar en los agricultores y su buena fé… gentes sencillas de campo, a fin de cuentas. La realidad es que la mayor parte de los campesinos siguen produciendo en sus parcelas y que la producción de granos básicos no se ha desplomado. Aclarados los orígenes del PROCAMPO, deja de parecer absurdo. Hasta parece lógico.

De cuando en cuando, no faltó el diputado, analista, periodista ó líder de opinión, que en lugar de resaltar la lógica del PROCAMPO en sus orígenes, resaltó sus contradicciones en tiempo presente: Cobran sin tener que trabajar. De eso se trata un subsidio. Reciben más dinero los que tienen más tierras. Reciben poco los productores pobres. Se entiende que en quince años ningún gobierno haya suprimido este programa: Cuando se lanzó el programa se anunció una vigencia por ese periodo de tiempo. Había que cumplir con la palabra empeñada. Pero ese tiempo ya transcurrió y el programa sigue, y hay iniciativas en el Congreso para que se prologue por quince años más.

La Retórica del PROCAMPO

No es lo mismo “transferir recursos” que regalar dinero. “Transferí recursos líquidos sin condicionamientos de ninguna índole para que los productores tomen sus mejores decisiones de gasto e inversión”. No suena mal. “Regalé dinero para que quien cobre el cheque haga lo que le dé su gana”. Suena pésimo. “El programa otorga flexibilidad para que los productores elijan el mejor destino para los recursos de acuerdo con la vocación productiva de sus tierras, incluyendo actividades no agropecuarias o usos de la tierra para conservación”. Genial. Es difícil que llegue un inspector a alegar que se trata de un terreno enyerbado y no de un pastizal. Y si se pone terco y nos quiere quitar la “lana” del PROCAMPO lo más sencillo es darle a él también su “lana”. Todos contentos.

La producción de granos básicos ha aumentado, de un promedio de 27.9 millones de toneladas en el periodo 1990-95 a un nivel de 37.7 millones de toneladas durante el periodo 2004-2008. Falta saber quien tiene el mérito para colgarse la medalla. Da flojera establecer relaciones de causa efecto. Hay PROCAMPO. La producción sube. Luego entonces: PROCAMPO hizo que aumentase la producción. La falacia es un excelente complemento de la retórica.

Evaluación Integral con Manzanitas

Hay varios programas destinados a fomentar la producción de granos básicos: PROCAMPO, Ingreso Objetivo, Alianza para el Campo, PROMAF, subsidios al diesel y otros más. Cada programa tiene su jefe. Cada jefe quiere quedar bien. Todos se atribuyen el mérito de haber alentado la producción de granos básicos. No debería ser tan difícil saber qué programa fue exitoso y cual no tanto, con una evaluación integral que los contemplara a todos. Pero a nadie conviene ponerse de acuerdo para hacer este ejercicio, por obvias razones. Mejor que todos queden bien y todos contentos. ¿Y los agricultores? Ninguno estará en contra de los subsidios mientras le toque alguno. Los más listos cobran subsidios en todos los programas. Pero los agricultores se quejan: Los programas no sirven; siempre les parece insuficiente lo que les toca. Como dice el dicho: Pedir no empobrece. “El dinero no es la felicidad, y menos si es poco” (frase de Carlos Abascal, q.e.p.d).

“Evaluación integral” suena a rollo. Mejor explicarlo con manzanitas. Ingreso Objetivo garantiza un precio por tonelada más que suficiente para cubrir los costos de un productor medio, tirándole a ineficiente. “Diesel Agropecuario” subsidia el combustible de tractores y maquinaria agrícola. Alianza subsidia la compra de esos tractores. PROMAF subsidia semillas y fertilizantes. PROCAMPO regala dinero sin que se sepa para qué es. Un contador público podría decirnos cuánto le dimos a cada agricultor. Mejor: Que las cuentas las haga un auditor fiscal. A esos no se les escapa nada. Ya me citaron para ir a declarar por qué no pagué la tenencia de un automóvil que vendí el año pasado.

Las Instituciones son Altruistas… Pero Tienen Funcionarios

Las instituciones evolucionan. Otras se crean con propósitos altruistas, como el CONEVAL, que está encargado de evaluar las políticas sociales para saber cuáles son las mejores, para detectar las políticas que no sirven y proponer su reformulación o eliminación. Duele decirlo, pero lo malo con las instituciones es que tienen funcionarios. Los funcionarios son un mal necesario, y peor, si son inexpertos e improvisados. Evalúan cosas que no entienden. Imponen metodologías para analizar problemas para los que no fueron diseñadas. El PROCAMPO va navegando durante el tercer año del presente gobierno sin que el CONEVAL se haya pronunciado sobre su pertinencia. Ya tiene “Marco Lógico”, “Árbol de Problemas”, “Matriz de Indicadores” y otras cosas más. Quince años de PROCAMPO, tres años de CONEVAL, y seguimos en las mismas. Me late que es un buen programa, te late que es un mal programa, les late que es un programa regular…

PROCAMPO, PROCASA y Todos Contentos

Alguien dijo en una reunión que el PROCAMPO no resuelve ningún problema en particular, ni la pobreza, ni la improductividad, ni nada. No conozco, dije, ningún problema que no pueda resolverse con dinero, salvo los sentimentales. Con pagos por hectárea de 100 mil dólares resolveríamos todos los problemas, y hasta podríamos inventar el programa PROCASA, dando cheques generosos por metro cuadrado en el medio urbano. Por mí que sigan subsidiando a todo el que quieran. No solo a los agricultores y campesinos, también a los obreros, a las madres solteras, a los niños de la calle, a los discapacitados y a los adultos mayores. Mi única preocupación es que el Gobierno Federal no se vaya a la quiebra y que le queden recursos para brindar los servicios básicos que todos necesitamos.


lunes, 20 de julio de 2009

BORDO LAS GUIJAS

Bordo Las Guijas

Por fin quedó listo, después de dos semanas de retraso imputables al proveedor de geomembrana, y después de treinta años de retraso imputables a la falta de visión de los propietarios. Capacidad de almacenamiento de 100 metros cúbicos, equivalentes o 100 mil litros. Elemento fundamental para los proyectos ecoturísticos que se desarrollarán en el lugar, entre ellos, el cultivo de la guadua ó bambú gigante con plántula adquirida en Huatusco, Veracruz.

jueves, 16 de julio de 2009

TRIBUTO

Lady Yuliana. Princesa de Chinchiná. Reina de los Quimbayas. Emperatriz de los Muiscas y de los Tayronas. Cantautora de Hermosa Voz.

martes, 30 de junio de 2009

ERROR HUMANO

Sistema Rudimentario de Captación de Agua de Lluvia
(Normalmente Funciona...)

Caen las gotas de agua sobre las tejas recalentadas por el sol. Se evaporan y regresan a la nube. Las tejas se humedecen. Las gotas siguientes resbalan por el tejado, forman una pequeña cortina de agua y caen al suelo. Más y más gotas. La tierra sacia su sed, se encharca, se inunda. Gotas que se desperdician y que harán falta en tiempo de secas. Una canaleta, un tanque Rotoplast, una manguera, un tanque de almacenamiento. El granjero sonríe. Tendrá muchas gotas para utilizarlas cuando pasen las aguas. Pasa una semana. Pasan dos. El tanque no sube de nivel. Mal: Un imbécil -con iniciativa- le puso el tapón al Rotoplast. Peor: Ese mismo imbécil se paró sobre la manguera para poner la tapa y la zafó.




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martes, 23 de junio de 2009

BARROS, LODOS Y LAGOS

Lodo de Río

Los sueños son hermosos. Su opuesto se llama pesadilla y a veces, sueño hecho realidad. Soñé que tenía un lago y que a mi lado estaba ella. El lago era parecido a uno que vi cerca de Cali, en el Museo de la Caña. Es un parque temático sobre los distintos tipos de trapiches que han existido, desde los más rústicos, movidos por la fuerza humana, hasta los más sofisticados que son los que utilizan la tracción hidráulica, pasando por los modelos intermedios, que son los que mueven los animales dando vueltas alrededor de un poste, pero hasta ahí dejo la descripción, es un parque temático con hermosos jardines y tiene un lago.

¿Terrenos? Ya están. ¿El hoyo? Ya está. ¿El agua? Está tendida la manguera de dos pulgadas con el agua que capto del río. ¿La tecnología? La tengo identificada. Hoyo más geo-membrana más agua igual a lago. El detalle fino estará alrededor de lo que será el lago. Ya están las guadúas que adquirí en Huatusco como elemento paisajístico de fondo. Ya están las huembas, que son como unos platanares con hojas muy elegantes. No dan fruto pero tienen un color que brinda mucha frescura visual. La tierra que salió del hoyo sigue ahí hasta que coloquen la geo-membrana y entonces acomodarán la tierra en forma de cerro.

La fé mueve montañas. Las retroexcavadoras también. Cuando la gente se aburrió de que las montañas cambiaran de lugar se volvió agnóstica, según Monterroso. Dios creó a Adán a partir del barro. Yo hago un lago y una montaña con una retro excavadora pero las máquinas dejaron un lodazal. Es lógico, estamos en tiempo de aguas y yo en plena fase de construcción. Pero me falta saber por qué se me apareció ella.

El barro es maleable y se debe cocer a gran temperatura. El barro fresco ensucia las manos y el barro cocido no. Lo único que se puede hacer con la porcelana es romperla y barrer después. El barro es una mezcla de lodos a cierto grado de humedad. El artista le da forma. Queda una pieza magnífica. La meten al horno y ¡pum!, por culpa de una burbujita de aire estalla toda la pieza. Pero hay veces que salen bien. De lo contrario no habría museos.

Por el horno no hay problema, puede ser en un hotel. Solo me inquieta esa burbujita de aire…
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viernes, 19 de junio de 2009

EL MENSAJERO


EL MENSAJERO

Releyó una vez más el texto. Le pareció bueno. Mantuvo suspendido el dedo en el aire unos segundos y dio click en el botón de enviar. Sintió la misma emoción de siempre. Antes del click había un archivo en una computadora. Después del click ya era una carta al alcance de Carla Paola. Antes del click, las dudas de qué poner, qué contar, qué preguntar. Después del click pasó a la especulación. ¿Le gustará la carta? ¿Le parecerá buena, le llegará al corazón? Salió del cibercafé, montó en la moto, dobló por la calle principal del pueblo, tomó un tramo de la carretera federal, se desvió en un camino empedrado y comenzó a ascender. Primera, segunda, tercera… la moto perdió potencia… segunda… primera… la Yamaha logró ascender una vez más la empinada cuesta…segunda, tercera…Dobló un poco a la izquierda y frenó. Estaba de nuevo en casa pero no quiso entrar. Se quedó en la terraza, viendo el pueblo desde arriba, tomando el fresco. Solo las torres de la iglesia destacan dentro de esa mancha de luz. Luz amarilla de bombilla eléctrica, luz blanca de alumbrado público, pequeñas luces rojas de torres retransmisoras de radio o televisión colocadas en los cerros, cuyos contornos apenas se adivinaban a esa hora de la noche. Arriba las estrellas, la oscuridad, el infinito…y Carla Paola.

Así concibe el ciberespacio. De no ser por las analogías no entendería nada. Luz amarilla: Si no hubiera habido luz en el cibercafé no habría podido mandar el mensaje. Su mensaje transitó por aquel mar de luces, por entre los cables. En algún momento tuvo que subir al aire, alcanzar alguna de aquellas luces rojas, llegar a alguna de esas torres, atravesar la oscuridad de la noche y aterrizar, como de milagro, en la computadora de Carla Paola, al otro lado del mar y en un valle rodeado de otras montañas. El mensaje para Carla Paola estaba aún abajo en el cibercafé, pero también estaba ya en la casa de ella a miles de kilómetros de distancia. Si a esa hora ella aún no hubiese leído el mensaje estaría flotando todavía en la noche, imaginaba él, hasta que ella quisiera atraparlo, cuando abriera su correo y lo leyera. Entonces habría llegado. Por esa razón es que tenía la costumbre de mandar los correos a Carla Paola siempre de noche.

Carla Paola, el Internet, el infinito… las ideas eran tan confusas como la forma en que habría viajado el mensaje, pero al mismo tiempo, tan serenas. Le era imposible imaginar a Carla Paola en algún punto definido. No en su casa porque nunca la conoció, no en una oficina porque ella no tiene rutina, no en una ciudad porque ella también es forastera. Carla Paola podía estar en cualquier lugar, como el mensaje.

Estaba confundido. En su último mensaje Carla Paola no contó nada. Nada de nada, y había muchas cosas que podía contar. Se iba a mudar de casa y de ciudad, iba a cambiar de empleo, iba a dejar muchas cosas e ir al encuentro de otras nuevas. Pero no contó nada. Solo algunas frases, verbos en primera persona, te quiero, te extraño, te pienso, acompañados de algunos adjetivos, siempre, seguido, mucho, salpicados con alguna circunstancia de tiempo y lugar, al llegar a casa, por las noches, acá dónde yo estoy.

La noche refrescaba al punto de que comenzó a hacer frío. Pero el seguía contemplando el pueblo, las luces, y el mensaje surcando el cielo. El le había escrito que ese amor debería ser sin tiempo, sin metas ni objetivos, sin lugares de costumbre, sin costumbres, sin anillos, sin amigos comunes, sin país, sin familiares a quienes visitar, un amor sin nada, solo amor….Sí, el había escrito eso. Sonrió. Carla Paola había comprendido. Lo mejor sería que ella no le contara nada. Lo mejor sería que él se convirtiera en el mensaje y dejara de ser el mensajero.

lunes, 15 de junio de 2009

Huatusco

Bambús en Huatusco, Veracruz, México


Huatusco: Localidad del Estado de Veracruz, cercana a Córdoba, no muy lejana del Puerto de Veracruz; Grupo Huatusco, economistas que se reúnen en esa localidad, en un lujoso salón construido con una estructura de bambúes en el Hotel Los Cocuyos, para analizar las causas del estancamiento económico de México. Se presume que ninguno de esos economistas conoce al proveedor de los postes de bambú, la empresa Bambuver, localizada precisamente en Huatusco. Se presume que ninguno de esos economistas conoce la potencialidad del bambú para impulsar la economía regional y que mucho menos tienen idea de sus beneficios para el medio ambiente. Salvo que demuestren lo contrario. Probablemente el bambú les tenga sin cuidado.

Rentabilidad: 10 mil pesos por hectárea si se venden las cañas en bruto, sin industrializar. Dependiendo de la variedad, puede obtenerse celulosa, pisos de parquet, muebles varios, artesanías varias, y materiales para la construcción -tanto elementos estructurales como ornamentales. O sea que no es una planta que sirva nada más para colocarse en algún jardín. Puede capturar gran cantidad de carbono lo que significará ingresos adicionales cuando concluya el proceso que ya inició para colocar "bonos de carbono" en los mercados internacionales: Otros 10 mil pesos anuales por hectárea.

Bambú en Huatusco: Orígenes inciertos. Dícese que la producción comercial surge por accidente, cuando los precios del café se colapsaron y obligaron a los dueños de ranchos a explorar otras alternativas. Dícese que se pusieron postes de bambú para sostener las guías del cultivo del chayote y que esos postes crecieron y se multiplicaron, para sorpresa de su dueño. Dícese que el dueño se puso a investigar las propiedades del bambú y que viajó por Asia y América del Sur para aprender sobre las propiedades de cada variedad y sus respectivas técnicas de cultivo. Dícese que ahora tiene más de 300 variedades adaptadas en Huatusco y que nuevamente es millonario.

Pronósticos: Los economistas de Huatusco darán la receta de sembrar bambúes en el año 2030, cuando exista sobreproducción mundial y los precios se colapsen, tal y como sucedió con el café.

Saludos: A los y las ingenieros agrónomos de México, y sobre todo a todos aquellos que buscan mantener en activo sus ranchos a través de nuevas opciones y técnicas de producción.´

Para quienes deseen saber más sobre Bambuver:
Reportaje. Revista Contenido.

Para conocer el fabuloso mundo del bambú:
Ecobambú.

"El bambú es un miembro de la familia de las gramíneas, con más de 70 géneros y más de 1200 especies. Aunque existen variedades que cuando maduran tienen hasta 40 metros de altura, el bambú es una especie de "pasto gigante" cuya altura promedio excede los 20 metros, existiendo variedades con mas de 40 metros de altura y hasta 40 centímetros de diámetro! El bambú emerge del suelo en "cañas", extendiéndose como telescópicamente, a un ritmo muy veloz. Las varas de algunas variedades de bambú crecen a un ritmo de 1 metro por día cuando se originan en una planta madura y algunas variedades pueden alcanzar su altura total hasta en menos de 3 meses".





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martes, 26 de mayo de 2009

SOFÍA, NO ME DIGAS TU APELLIDO

Yomaira Hernández. Una morenaza ardiente.

Hola Sofía:

Tengo frente a mí un valle poblado de casas y bosques iluminado por la luz del sol. Dentro de unas horas comenzará el atardecer. Los colores irán perdiendo intensidad hasta que se pierdan y solo quede el gris, antes del negro. Mis recuerdos de ti se diluyen, todo menos tu sonrisa, que se me aparece blanca como una luna en cuarto creciente.

Necesito verte, abrazarte y hacerte el amor. Decirte, así, Sofía, así, que rico, y después descansar y reír a carcajadas. Ya estaría allá contigo, pero… no me sé tus apellidos. Galeana Rendón, que rico, Escobar Gaviria, dale, así, rico…

Ni que fuera yo sargento. Los apellidos los necesito para otra cosa.

Si voy a Maracaibo y me secuestran solo habrá un rastro de mi paradero. Se fue a ver a Sofía y desapareció. Necesito saber tus apellidos. No me interesa cuales sean siempre y cuando vengan apoyados con evidencia documental. Pasaporte, cédula de ciudadanía ó licencia para conducir. El día que te conocí eras Lisbeth y después de unos tragos tu verdadero nombre se te chispoteó. Eres Sofía. Comprendo que ocultes tu identidad para mantenerte alejada de chismes y chantajes.

–Le cuento, señora, a qué se dedica su hija ahora, podrían decirle a tu madre y matarla de un coraje. Espero convencerte de que no soy un soplón. Me sé chismes de estado y todavía no se los cuento a nadie, ni se los contaré.

Sabiendo tus apellidos podría gestionarte la visa para que vengas a México. A ti te hace ilusión según me has dicho, los hoteles de lujo están de barata, y Felipe Calderón pide a gritos que vuelva el turismo extranjero. Serías una venezolana más en apoyo de la estadística oficial.

Pero te da miedo venir.

Te arreglas, te maquillas, te pones esas sandalias que te quedan tan bien, le cuentas a tus amigos que vienes para México, te hacen encargos, te recomiendan lugares para conocer, te subes al avión, te relajas en el aire, llegas acá, y que crees…

que te quito el pasaporte y te dan una golpiza unos tipos con cara de malos. No yo, que tengo cara de buena persona y por lo mismo soy yo quien se encarga de engañar a las muchachas para que caigan en las garras de los traficantes y las pongan a trabajar en un burdel.

¿Falta de confianza? Si, eso parece. Entonces para qué tanto enredo, Sofía, si cada uno de los dos puede buscarse pareja en su respectivo país. No es un amor platónico, si desde el primer día nos dimos un recostón. Tú buscas un hombre perfecto y yo una mujer perfecta. Eso nos pareció aquel día al calor de las copas, el ajetreo sexual, el derroche de dinero por parte mía y las ganancias que obtuviste bajo el formato de un regalo. Si nos viéramos de nuevo…Ni yo soy Romeo ni tu eres Julieta. Yo tengo mil defectos y tu tienes mil virtudes, menos una. Novecientas noventa y nueve virtudes. El hechizo se puede romper.

Te propongo algo. Matrimonio no. Nos llamamos por teléfono, nos decimos lo mucho que nos queremos, juramos superar todos los obstáculos que se interponen entre nuestras vidas y así nos seguimos, jurándonos amor eterno y nunca nos vemos.

Pienso, queridísima Sofía, que ya no seguirás leyendo la carta. Puse demasiadas tonterías y muy pocas frases de amor. “Tu sonrisa se me aparece blanca como una luna…” Es lo mejor que puse, me doy cuenta ahora que releo, pero terminaré la carta aunque ya no tenga ningún sentido. Si tantas vidas terminan así, no pasa nada si a una carta le sucede lo mismo, que termine sin sentido. Pobre carta.

Me falta audacia. Si fuera más audaz tendría mucho dinero ý te tendría a ti. Me falta cinismo para decir, te tendría a ti, ó a tu equivalente en nalgas, tetas y cara bonita. Me estorban mis valores para decir esto sin que no me importe. Además de pobre soy avaro, imagínate que combinación. Suena mejor humilde. Suena mejor precavido. ¿Precavido o temeroso? Ni idea, pero ciertamente no soy un optimista. Avaro o precavido. Pesimista o realista. Cínico o sincero. ¿Te fijas con qué facilidad se pasa de la exaltación a la denostación, y viceversa?

Todo es relativo, dijo Albert.

Acaparas tierras urbanas, me dicen. No es verdad, contesto. Son tierras periféricas, y tenerle amor a la tierra no es delito. Qué si es delito, que en lugar de mantener mi finca podría estar gastando el dinero a manos llenas. Les digo que lo pensaré para quitármelos de encima.

Arrasaré los campos de trigo, tiraré los árboles, arrancaré los bambúes, sobornaré funcionarios, nivelaré las colinas y rellenaré las cañadas, las barrancas y los canales de riego. Colocaré un letrero que diga, acepto cascajo, para que se me reduzcan los costos de la urbanización. Le diré al arquitecto que haga muchos lotes, tantos como sea posible, tan pequeños como sea razonable para que vivan ahí muchas familias, previo pago al fideicomiso que crearé para evadir impuestos.

Venderé un terreno y te compraré un collar; venderé otro y te compraré un vehículo todo terreno, venderé otro más y me pedirás que te lo regale en efectivo, para disfrutarlo con alguien que te hable bonito, que diga cosas que lleguen al corazón, que te lleve a comer helados y a pasear al parque y juntos le den de comer a las palomas.

No, Sofía no. Recapacitemos. Todo esto es una locura. No me digas tu apellido. Que sea otro el que se hunda en tu hermosura. Que sea yo el que vaya contigo a darle de comer a las palomas. Me entiendes Sofía, ¿verdad que sí?

sábado, 16 de mayo de 2009

SIN NOMBRE

Los Protagonistas: Paulina Gaitan, Edgar Flores

Tristmente, la Escena Corresponde a México

SIN NOMBRE

No. La escena no corresponde a la India. Corresponde a México, reflejado en la película “Sin Nombre” de Cary Fukunaga. La cinta narra las desventuras de una muchacha hondureña que quiere llegar a los Estados Unidos. Pequeño problema: Debe atravesar México, desde el Río Suchiate hasta el Río Bravo. El primero lo cruza en balsa; el segundo en la cámara de una llanta. Las dificultades del viaje no son precisamente esas, sino el trayecto terrestre a bordo del ferrocarril. Los migrantes viajan en los techos de los vagones, arriesgando la vida. En la película el peligro mayor es la “Mara Salvatrucha”, la banda que extorsiona a los migrantes en su tránsito hacia los Estados Unidos. La película se centra en los ajustes de cuentas dentro de la banda: La chica hondureña, Sayra, en realidad la mexicana Paulina Gaitan, hace amistad en el trayecto con un “marero” desertor, Casper en la película, sentenciado a muerte por la banda.

Buena trama, aún cuando omite el aspecto crucial: Las autoridades mexicanas no se dan cuenta de lo que pasa en el tren, ni en las estaciones, ni en las fronteras, ni en ningún lado. Cómo si no supieran del flujo de indocumentados. Cómo si no supieran del uso que se da al tren. Cómo si no supieran de las extorsiones que comete la delincuencia organizada en contra de esos migrantes. Es algo que cualquiera nota. Las autoridades mexicanas lo saben. Están en contubernio con los mareros. Los cónsules sacan tajada, los funcionarios de migración sacan tajada, los ferrocarriles sacan tajada. No es algo que invente yo. Una excelente novela, “Las Maras” (Alfaguara, 2004) de Rafael Ramírez Heredia ilustra la vergonzosa realidad de nuestra frontera sur. ¿Así exigimos respeto los mexicanos a la comunidad internacional? ¿Con qué cara pide el gobierno mexicano respeto a los derechos humanos de nuestros migrantes en los Estados Unidos? La película se llama “Sin Nombre”; el título más adecuado sería “Sin Madre”.

jueves, 14 de mayo de 2009

LA ÉPOCA DEL OSCURANTISMO

Karen Carreno. El Oscurantismo No está tan Mal.

LA ÉPOCA DEL OSCURANTISMO

-Señor Editor, el blog perdió rumbo. Si nunca tuvo línea editorial, ahora menos.

-¿En serio? Fíjese que quiero postear algo, lo que sea, para olvidar los males que cayeron sobre México y en esa medida sobre mi persona.

-Los grandes acontecimientos, trágicos o bienaventurados, son maná caído del cielo para los narradores y los escritores. Aproveche Usted…

-Para eso están los locutores de radio y televisión, la Revista Proceso, y los autores oportunistas que hacen libros en una semana para cumplir con los tiempos de Editorial Diana. Puedo imaginarme los nuevos títulos: “El Complot de la Influenza Porcina”. Versión uno, la inventaron los gringos. Versión dos, la inventaron los científicos bolivarianos para poner en evidencia las debilidades de la globalización.

-Entonces…

-Entonces nada. Yo tuve una dicha muy grande. Viajé por el mundo, sin que nadie supiera ni a qué ciudad, ni a qué país, ni nada. Ahora al llegar a un aeropuerto, tendría que ver a los paramédicos, decirles si tengo tos, flemas, catarros o mocos, y además decirles mi paradero exacto para que me puedan cuarentenar con rapidez, llegado el caso. Mejor cierro los ojos, recuerdo mis viajes y me quedo aquí.

-Ya sé. Haga un post. “Muros Invisibles Dividen a la Humanidad”, ó “El Pequeño Pasajero que Detuvo un Jumbo Jet”.

-Seré estoico, como Cuauhtémoc. No me quejaré aunque me quemen los pies. Usaré el tapabocas, o mejor dicho, el bozal. Haré el firme propósito de dejar de leer las noticias, tanto nacionales como internacionales. Así mitigaré mis impulsos de ponerme a criticar. Por cierto, ¿Usted sabe que el Papa Benedicto fue a Palestina?

-Si…

-¿Y que más le da? Igual podría haber ido a China, Indochina ó Chinchiná. Espero que ubique esos lugares, no es ningún juego de palabras. Las cuestiones importantes no salen en yahoo news. ¿No le parece más interesante que un pariente mío salió de candidato a Presidente Municipal, allá en mi pueblo? No me refiero al candidato. Me refiero al parentesco.

-Será importante para Usted. Para nadie más.

-A eso voy. Que cada quien se ocupe de lo suyo. La influenza es una entelequia, siempre y cuando no le toque a Usted.

-Me desconcierta.

-Por muchos años me dediqué a pensar en las políticas públicas, y ahora me doy cuenta que todo es un gran fraude, o un mito genial, como quiera Usted decir. A los pobres se le da un subsidio y el seguro popular. Y zas. Llega la influenza y adiós salud. Se van los turistas y adiós empleos. Todo mundo sabe que van más de 70 muertos en México por influenza, pero nadie sabe cómo se llaman, ni a qué se dedicaban, ni si dejaron niños huérfanos, o una ó mas mujeres desamparadas. “Señora, el gobierno de México lamenta mucho la muerte de su marido, pero por favor, lávese las manos con agua y jabón”.

Todos hablan de que estamos en recesión, que el PIB caerá en 5 por ciento en 2009, y yo le pregunto a Usted, ¿qué más le da? Usted fíjese en su salario, en las rentas que cobra, o en las que paga, en los precios de los alimentos que compra, ó en los que venda, pero por favor, no me venga con el cuento de la recesión. Piénsele a la inversa: Cuando alcancemos el crecimiento sostenido en el 2011, según dice la autoridad, lo más probable es que Usted y yo sigamos igual de jodidos. Por eso digo, que cada quien se ocupe de lo suyo. ¿Que hay desabasto de bozales? Fabríquese Usted el suyo. Es lo más sensato que le he escuchado al Secretario de Salud. Hasta me gusta para Secretario de Economía.

-Desvaría Usted.

-Disculpe. Deje y me coloco nuevamente mi bozal. Necesito callarme la boca y ponerme a meditar. México cambió. El mundo cambió. Los gobiernos ya no sirven para nada, al menos el de nosotros. Los historiadores del futuro dirán lo que pasó. Por lo pronto, en lo que nacen los alumnos del futuro, que cada quien se ocupe de lo suyo. De los baches de su colonia y no del Papa Benedicto. De lavarse las manos y no de las declaraciones de Felipe Calderón. De ayudarle a los niños a aprenderse la tabla del ocho y no de las Hummers de Elba Esther Gordillo. De ponerse a estudiar, o a trabajar, y dejar de criticar los spots del IFE. De captar las aguas pluviales en las azoteas y no del Arco del Bicentenario. Todos podríamos hacer algo por nosotros mismos.

-Es el Nuevo Oscurantismo. “Sálvese el que pueda”. Con los hoteles vacíos, las fábricas en paros técnicos, el comercio que no vende, los restaurantes que no se llenan, y un gobierno al que nadie le cree, estamos cerca del estallido social.

-Usted lo dijo. No yo. Y conste, no le voy a contestar.

miércoles, 29 de abril de 2009

EL DIOS DE LA LLUVIA LLORA SOBRE MÉXICO


EL DIOS DE LA LLUVIA LLORA SOBRE MÉXICO

Habló por fin el Sr. Calderón sobre la influenza porcina. Un mensaje extemporáneo, superfluo, tan vacío que resulta siniestro ante la desgracia que se cierne sobre México. ¿Cómo comenzó la epidemia? No dijo. Que empezó al mismo tiempo que en Estados Unidos, según él, por generación espontánea. ¿No se habrá enterado que ante los ojos del mundo es la influenza mexicana? Dijo que su gobierno anticipó la epidemia; que antes de que surgiera el virus su gobierno mandó comprar la medicina suficiente para todos los enfermos. ¿Cómo le harían para comprar la medicina de una enfermedad que no existía? ¿Ó ya sabrían y ocultaron la información? ¿Y en cantidades suficientes para todos los pacientes, si no se sabía cuántos se iban a contagiar?

El Sr. Calderón repasó las medidas que tomó su gobierno, la suspensión de clases entre ellas, pero ni una palabra, ni una sola, para las medidas que adoptaron los gobiernos del Distrito Federal y del Estado de México. Peor aún: Ni él, ni antes el Secretario de Salud, pudieron explicar las medidas que anunciaron hoy. ¿Qué actividades se suspenden y cuáles no? Los supermercados y bancos sí; las gasolinerías también. Los cines no. Los restaurantes “que generen aglomeraciones” tampoco. ¿Los repartidores de gas? ¿Las empresas que producen tapabocas? ¿Las lavanderías? La medida es tan ambigua que cada quien podrá hacer lo que le venga en gana.

La Raza Cósmica, la Raza de Bronce, hoy está apestada en todo el mundo. Ya no hay vuelos a Argentina, ni a Ecuador, ni a Cuba. Todavía hay vuelos a otros países, como Chile, pero ¿a qué vamos? ¿A qué nos traten como pestilencias andantes como a las Chivas del Guadalajara en Santiago de Chile? ¿A que nos midan la temperatura corporal al llegar a Tokio? Mejor acá nos quedamos, hasta que pongamos en orden la casa, hasta que podamos volver a salir con la frente en alto. Mucho es lo que tenemos que hacer. Una tragedia como esta era de esperarse en una metrópoli tan caótica como la Zona Metropolitana de la Ciudad de México. Pudo haber sido la falta de agua, el desbordamiento de los drenajes, un ataque terrorista a los tanques de distribución de agua potable…

Debemos poner en orden la casa pero el Sr. Calderón no puede permitir que se pisotee la dignidad nacional de esta manera. Bien se le pudo haber dicho a la señora Cristina Kirchner que hay argentinos en México, que se les tratará con la hospitalidad de siempre, que si se llegaran a enfermar se les dará tratamiento médico, pero doña Cristina, ¿pensó Usted que sus compatriotas tal vez tengan ganas de volverse a Buenos Aires? Al señor Correa, del Ecuador, a los hermanos Castro de Cuba ¿no les pudimos haber dicho algo? Comandante Fidel, está bien, tampoco nos hace falta que aterrice aquí Cubana de Aviación, pero por qué no nos paga la deuda que tiene con México? ¿Y al señor Evo Morales, que decidió detener todas las importaciones provenientes mexicanas?

Kirchner, Correa, Castro, Evo… la lista tiene un fétido olor a política bolivariana que el olfato del Sr. Calderón no alcanza a percibir. Ni los Estados Unidos, ni Gran Bretaña, ni Alemania, ni España, han bloqueado los vuelos de y hacia México. Pero si sigue la ineptitud del gobierno federal pronto lo harán. Estaremos aislados del mundo. Adiós, globalización.

Sr. Calderón, se aprecia su sentido pésame que ofreció a los familiares de las víctimas de la epidemia; pero hoy los mexicanos también estamos preocupados por el derrumbe del turismo internacional. ¿Hará algo para que Cancún, Los Cabos, Huatulco no se vuelvan ciudades fantasma? ¿No puede crear cinturones sanitarios alrededor de esos centros turísticos? Los mexicanos estamos preocupados por el derrumbe de la economía, y el Secretario de Hacienda sale a decirnos que si tiene dinero para comprar las medicinas y el Presidente de la República no dice absolutamente nada.

Derrumbe sanitario. Derrumbe económico. El Dios de la Lluvia Llora Sobre México. Como los aztecas después de la Conquista: Para VIVIR MEJOR.

lunes, 27 de abril de 2009

INFLUENZA PORCINA: MANIFIESTO A LA NACIÓN


INFLUENZA PORCINA. MANIFIESTO A LA NACIÓN

El viernes ya estaba la epidemia: “Influenza”. Suspendieron las clases hasta nuevo aviso. Brotes en el D.F., San Luis Potosí, Toluca, Oaxaca, Veracruz…Hoy lunes, estoy a la espera del recuento de casos y decesos, en la voz de López Dóriga, cuyo rating sube como espuma cuando hay tragedias. No lucra. Informa.

Mil doscientos, mil trescientos, mil quinientos casos…comienza a darme lo mismo. Si fueran cinco mil, seguramente que no lo anunciarían.

-Señor Secretario, esa cifra es inadmisible.

-Pues es la que tengo, Señor Presidente.

-La que tenía… dé instrucciones para salga en actas y estadísticas que los difuntos fallecieron de otra cosa. Pulmonía típica, SIDA, lo que quiera, pero queda prohibido poner que fue por influenza porcina. Tampoco baje la cifra demasiado, quiero que la gente siga utilizando su bozal.

No, no tengo intervenidos los teléfonos presidenciales, pero tampoco es tan difícil de imaginar la situación. El pánico podría ser peor que la triste realidad. Dicen que la enfermedad no es mortal, que solo se mueren algunos, los que tengan las defensas bajas, preferentemente mexicanos. Por alguna razón incomprensible los americanos se enferman, pero no se mueren. Los canadienses igual.

Mañana tengo un desayuno. Asuntos de trabajo. Espero no toser, ni estornudar. Ese simple hecho haría que mis colegas me miraran como al asesino potencial. ¿Y si tosen ellos? Cuatro días de encierro y de utilizar mi bozalito no habrán servido para nada. Si me tosen en el desayuno y me voy a la oficina, me sentiré víctima y asesino potencial, las dos cosas al mismo tiempo. Y lo mismo de regreso a casa. O sea que la influenza porcina está peor que el temido SIDA: No hay condón que sirva para nariz y garganta.

Como dicen en la tele, me lavaré las manos diez veces al día; usaré mi bozal o cubre bocas; no iré a lugares concurridos; pero no hay tal cosa como riesgo cero. No es la situación ideal para despreocuparse y vivir la vida como si cada día fuese el último día. Ni gimnasios, ni conferencias, ni conciertos, ni bares, mucho menos el spa.

¿Será el momento de ponerme místico? Agradezco este virus mutante para que recuperemos el temor a Dios… No, definitivamente no va con mi forma de pensar.

Recuerdo un reportaje del “Time” de hace algunos años, cuando estaba la Guerra de los Balcanes. “La mentalidad de la gente de Sarajevo”, o algo así. ¿Cómo vivir cuando la muerte acecha a la vuelta de la esquina? Sólo había una manera: Actuar con toda normalidad, como si nada fuese a pasar, porque si pasa, pasó, y en esas condiciones uno no tiene ni el chance de recriminarse nada. Está bien si me toca a mí, pero, ¿si le toca a los familiares más cercanos, a los amigos, a los seres queridos? Entonces, tal vez, uno sea el que pida a gritos ser el siguiente y acabar así con la pesadilla. No importará si el dólar se va a veinte pesos, si la economía se colapsa, si nos corren del empleo, si nos divorcian, ó nos expropian al amparo de la nueva Ley.

Los señores del gobierno saben que habrá, ¿que habremos? sobrevivientes. Por eso es bastante absurda la teoría de que se trata de un complot: “Entrarán a vuestras casas ladrones disfrazados de inspectores de la salud”. Me parece mejor reflexionar al amparo del siguiente

MANIFIESTO A LA NACIÓN

Mexicanas y Mexicanos:

Sobrevivientes:

Pensad en la aglomeración tan absurda de gente que tenemos en nuestras ciudades y que nos hace vulnerables a un mugroso y mugriento virus.

Pensad en el despoblamiento y desaprovechamiento de muchas de nuestras zonas rurales.

Pensad que traer el agua al Distrito Federal del Río Temascaltepec para suplir el agua que se desperdicia a través del averiado Sistema Cutzamala solo agravará los desequilibrios existentes, que habrá cien nuevas torres en Santa Fé e Interlomas y 10 mil hectáreas más de tierras cuarteadas y echadas a perder por la falta de agua.

Pensad en nuestros absurdos hábitos alimenticios “Made in U.S.A”, altos en calorías y bajos en vitaminas.

Pensad en la contaminación ambiental, el tráfico y los congestionamientos provocados por las nuevas obras viales, que nos bajan las defensas, aumentan nuestros niveles de “stress” y llenan los bolsillos de los magnates de la industria automotriz, de las empresas constructoras y de los gobernantes que las contratan.

Pensad en los laboratorios transnacionales que se están haciendo millonarios a costa nuestra.

Pensad que los virus de Internet los inventan, y los destruyen, módica suma de por medio, los ingenieros de Microsoft.

Pensad que los virus que atacan a los humanos no los inventan los puercos, ni las aves, como mañosamente se pretende dar a entender, con los términos “influenza aviar” e “influenza porcina”.

Pensad, que el Seguro Popular, que merma las arcas públicas, no sirve para nada, porque no hay vacunas y los virus mutan, en caso de que las hubiere, y que solo la fortaleza y la debilidad de cada uno de nuestros organismos determina quien vivirá y quien morirá.

Pensad, que la influenza porcina no es ningún complot, sino el resultado de una larga cadena de estupideces cometida por los todos los actores de los sectores público, privado y social, los abajo firmantes incluidos.

Pensad y actuad en consecuencia.

Dado en algún lugar de la Sierra Madre Occidental, el día 27 de abril de 2009. Rúbricas. (Ilegibles)

viernes, 17 de abril de 2009

Zacazonapan y el Cañón del Chicamocha

El Cañón del Chicamocha

Mega Proyectos Turísticos: Zacazonapan, Destino de Clase Mundial

No, Zacazonapan no es un destino de clase mundial, ni nacional, pero podría serlo. Las copias siempre serán inferiores a los originales. El Parque Nacional del Cañón de Chicamocha sirve de ejemplo, no de molde.

El Sueño del Hombre

Antes de que el hombre aprendiese a volar soñaba con ver los paisajes desde las alturas. Se construyeron templos, torres, miradores y pirámides, y siempre estuvo la opción de subir a un cerro ó una montaña. Se siente uno pequeño al contemplar los paisajes majestuosos desde las alturas; se siente uno grande al poderlo hacer. ¡Me trepé hasta arriba!, dicen los turistas, ya sea en Chichen Itzá, la Torre Eiffel, o el Empire State. Cuenta tanto lo mucho que uno haya subido, como lo que pueda mirar desde arriba: Bahías, lagos, ciudades o montañas. ¿Qué se mira desde lo alto del Parque del Cañon del Chicamocha? La montaña de enfrente y el río, serpenteando al fondo del desfiladero.

La Mano de Dios

¿Qué tiene ello de peculiar? Paisajes como esos se observan en las sierras de Guerrero, Oaxaca y en muchos otros lugares. Sin ir más lejos, desde la carretera de Valle de Bravo hacia Colorines. ¿Para qué viajar hasta Bucaramanga, Santander, Colombia, y de ahí hacer un recorrido por una sinuosa carretera de más de una hora para llegar al Parque Nacional del Chicamocha? El Cañon es uno de los más profundos del mundo, con más de mil metros de desnivel, razón de peso para los científicos pero no para los turistas. Voladeros como ese hay muchos, a diferencia de otros prodigios de la Naturaleza, como las Cataratas de Iguazú o las del Niágara, que son únicas.

Monumento a la Santanderaneidad

La Mano del Hombre

Chicamocha no puede comprenderse como destino turístico de no ser por la mano del hombre. En la cima de un paraje ciertamente hermoso, se erige el Monumento a la Santanderaneidad, que es una representación escultórica de una gesta histórica contra el opresor español, obra del maestro manizalita Luis Guillermo Vallejo, integrada por 35 figuras, entre las que se destacan Manuela Beltrán como protagonista. Las esculturas, de tamaño monumental, están colocadas al ras de una plataforma metálica con forma de hoja de tabaco, por lo cual pueden pasearse los turistas entre las estatuas. Culturas milenarias, como China, tienen sus Guerrreros de Terracota.

El mérito santanderiano es comprender que el futuro se construye hoy, que si no hubo pirámides ni Guerreros de Terracota en esas tierras, se puede fabricar un nuevo monumento que transforme el paisaje, como lo hizo en su momento la Torre Eiffel en París. Chicamocha no es solo el paisaje, es también un relato histórico, y un lugar donde los niños y adultos pueden divertirse rodeados de gigantes. El Monumento es más que lo que indica su nombre. Es una plaza escultórica con unos precipicios como telón de fondo.

¿Sí, y que más? dirán los escépticos. Un teleférico que baja más de mil metros hasta el lecho del río, y sube otro tanto para llegar a la punta del cerro de enfrente. Regresa uno de nuevo al Parque y encuentra restaurantes y cafeterías en amplias explanadas. Con nuevos alientos se suben unas escaleras que llegan al punto más elevado de aquel cerro, donde hay una cafetería con vista panorámica de 360 grados. Durante el ascenso hay deportes extremos para todos los gustos. Cabalgatas por senderos que van a un lado de los desfiladeros. Pista para buggies. Tirolesas, o cable vuelo, que atraviesan cañadas y barrancas. Una pista de hielo a una temperatura ambiente de casi 30 grados, para que patinen los chiquillos y las chiquillas, y por si todavía quieren más, pueden ir a la granja de los avestruces. Regaderas de fina brisa para refrescar al visitante en su ascenso hasta la cima. Al caer la tarde hay espectáculos de luz y sonido. Pronto, según informan, habrá un hotel de clase mundial a un lado del Parque Nacional de Chicamocha.

Tirolesa ó Cable-Vuelo
México a la Vanguardia

-¿México, tan adelantado, no tiene teleféricos? Dije que no, con todo respeto para el teleférico de Zacatecas que sube al Cerro de la Bufa. Dije que no, deliberadamente, para halagar a la hospitalidad colombiana pero también, como un reproche a nosotros los mexicanos, que nos sobran montañas y cañadas, y las tenemos ahí desperdiciadas, sin ofrecer nuevas opciones de turismo interno. Invertimos en los destinos de playa, y ahora resulta, horror de horrores, que tal vez los turistas opten por irse a Cuba, gracias a las concesiones que hizo Obama, a asolearse de día y a gozar de la compañía de las mulatas por las noches. Tenemos una historia digna de ser contada, leída y releída. La Conquista de Tenochtitlán, por ejemplo, o las epopeyas de los ejércitos zapatistas, o las de los Dorados de Villa. Genial, poner una pista de hielo en el Zócalo en lugar de crear nuevos polos de desarrollo. Genial, seguir operando el mismo trenecito en el Bosque de Chapultepec que hace cincuenta años, sin olvidar a la Montaña Rusa que tiene al Periférico como telón de fondo. Podríamos hacer un Parque Monumental en los cerros de Zacazonapan, viendo la Peña Preñada y los Tres Reyes. Podríamos hacer muchas cosas pero parece que no nos da la gana.

Para que Cuba no sea una Amenaza

Para completar mi propuesta y nivelar la competitividad con Cuba solo pediría que me nombraran Cónsul General de México en Venezuela, Brasil, Argentina o Colombia, con facultades plenipotenciarias para expedir las visas…



martes, 14 de abril de 2009

EL BIÓGRAFO DE CARLA PAOLA

Parque "El Gallineral", San Gil, Santaner. El favorito de Carla Paola.


¿Carla? ¿Paola? No importa, ella se puede cambiar de nombre conforme le venga en gana. Diariamente si quisiera, o por horas.

Carla, Paola, mejor decir Carla Paola, se presentó muy cortés, amable, desenvuelta, como una ejecutiva muy segura de sí misma. El aplomo lo da el poder, la inteligencia, y algunas veces también el dinero. En el caso de las mujeres les ayuda el hecho de saberse hermosas. ¿Cómo no habría de saberlo, si a los 13 años el director de su escuela le pidió salir con ella? ¿Si a los 14 años ella era la señora de la casa? ¿Si a los 17 años los hijos de él, mayores que ella, se enfrentaron al padre a causa de ella, por celos o por lujuria o por interés? Sea como haya sido, porque ella no contó a su biógrafo sino retazos de su vida, abandonó a su director-maestro-amante. ¿A qué edad trabajó de empleada doméstica y por cuánto tiempo? ¿Cuándo regenteó un burdelito en Pereira, y quién era el dueño? Es mucho curriculum para una chica de 19 años.

Lo cierto, si es que puede haber certeza alguna en este relato, es que Carla Paola hizo amistad con unos artesanos de Bogotá que pasaron un tiempo en la ciudad de ella, pudo haber sido Cúcuta. Diario iba a vacilar con ellos, tomar cerveza, contar anécdotas y pasarla bien, hasta que un día le dijeron, volvemos a Bogotá, te vienes con nosotros, y ella dijo lo pensaré, tengo mi perra que no puedo dejar, y lo pensó y acabó en Bogotá con ellos vendiéndoles pulseras y collares a los turistas, y aprendió a fabricarlos por lo cual pasó a ser artesana por derecho propio.

Llegó la época de lluvias que moja las aceras dónde se colocan los artesanos y se desplomaron las ventas y en eso estaba, tal vez envolviendo unos collares con el diario del día anterior, cuando leyó que se solicitaban edecanes, excelente presentación, y fue, y cómo es bonita la contrataron de inmediato, y como no es tonta leyó las cláusulas, el horario, la sede, los porcentajes de ganancias por servicio a clientes y el sueldo base, y modificó una, para no quedar obligada a que le tomaran las fotos y videos promocionales de la casa, así fuera con el rostro pixeleado ó cubierto por una estrella.

Si alguien no conoce a una persona no le reconoce el rostro, lo ve pero no lo reconoce, pero si alguien la conoce bien, no importa que no le vea el rostro, puede saber que se trata de ella, seguro que es ella, tan solo con mirar el lunar en el bajo vientre, el color de la piel, la complexión y el conjunto de todo ello, y entonces podrían decir con gran opresión en el pecho que fulanita se metió de puta, ya que si ese alguien la puede reconocer de esa manera es porque tenían una amistad ya larga, o una amistad íntima, o un parentesco cercano.

Carla Paola hizo un excelente trabajo esa noche, y pidió a su cliente que escribiera su biografía, no se sabe si antes o después de hacer el amor, detalle que no es importante pero que sirve para situar las cosas en su debido contexto. Se acabó la cerveza Club Colombia de diez mil pesos, o la escondieron, y apareció la cerveza Corona de veinte mil pesos, o la aparecieron. Así se fue consumiendo la noche, intentando tanto Carla Paola como el biógrafo designado por ella entender sus motivos para estar en esa casa ejerciendo ese oficio, hasta que ella sollozó y dijo, es por el dinero, pero no sé para que lo quiero ni tampoco en qué me gustaría gastarlo, ya tengo casa, mi ex amante me compró una, hijos no tengo, él quiso embarazarme pero yo no quise, los carros me gustan pero me dan pereza, no tengo a dónde ir ni con quien ir, pero igual, quiero tener mucho dinero como para no tener que volver a trabajar jamás.

El biógrafo se identificó con Carla Paola. Algo similar me pasa a mí, dijo, pero tu tienes diecinueve y yo tengo cincuenta, necesitas una ilusión para vivir, o un gran amor, o trabajar en algo aunque tengas dinero, y entonces la biografía de la muchacha quedó con grandes zonas oscuras porque no quedaron claros sus motivos para meterse de puta, y una posibilidad es considerarla una víctima de la sociedad de consumo, que endiosa al dinero, y otra es considerarla una mujer ambiciosa y frívola, y otra más una combinación de todo lo anterior, pero en este relato no se emitirá un juicio final porque todo se remonta a cinco o seis años atrás, cuando ella tenía trece años y se escapó de la escuela con sus amiguitas.

Se fueron al parque y de ahí a tomar unos tragos y a fumar unos cigarrillos, de los normales, a esa edad también eso era una aventura. Las vio el director de la escuela y amenazó con expulsarlas. Llamó a Carla Paola a su oficina al día siguiente, y cuando ella esperaba escuchar las temidas palabras, quedas expulsada, escuchó otras, te invito a almorzar, si aceptas, quedas perdonada. Usted cómo se atreve, dijo ella, si me expulsa contaré todo a mis padres, lo expulsarán a Usted por pederasta y pervertidor de menores. Transcurrieron algunos días en que ambos se buscaban y se esquivaban, y la mejor amiga de ella, a quien apoda La Gorda, le preguntó qué te pasa, y ella le contó, y La Gorda quedó igual de ofendida que ella pero unos días después volvieron al tema, que bruta eres, dijo La Gorda, puedes ser la novia del Director, además el tiene negocios y mucho dinero, yo te acompaño a tu primera cita.

Fueron, y el tipo resultó amable, cortés, respetuoso, todo un caballero, y Carla Paola, en aquel entonces ni Carla ni Paola, se enamoró de él, y así fue que abandonó a sus padres, dejó los estudios y se convirtió en la Señora de la Casa, con empleada doméstica y demás lujos, hasta que algún día, tal vez tallando piedras para un collar cayó en la cuenta de que su infancia terminó sin que ella lo hubiese notado, y todo por culpa de haber sido “acuerpadita” a los trece años, palabras de ella.

Tal vez habría que culpar a la Naturaleza de que ella haya terminado de puta por haberle dado un cuerpazo antes de tiempo, y también sería culpable la Naturaleza de los bajos instintos de su profesor, y también sería culpable La Gorda por mal aconsejarla, o mejor el biógrafo se calla la boca porque ella tiene tan solo 19 años y su vida ya pudo haber dado otro giro, pero si quisiera salirse de puta bien podría, aunque lloviera torrencialmente sobre Bogotá y Colombia entera, no es cuestión de culpar a la Naturaleza sin ir al fondo de las cosas.

Mientras tanto el biógrafo, satisfecho con la biografía prometida, no deja de preguntarse que es más difícil, que él se salga de cliente o que ella se salga de puta. Tienen la opción, ambos, tanto así que la discutieron, de fundirse en una promesa, te doy lo que tu quieras, me das lo que yo quiero, unimos nuestras vidas, ni yo seré cliente ni tu serás puta, y asunto arreglado. Solo que faltaría saber, añadió el biógrafo, qué haríamos entre una noche de placer y otra noche de placer, si tu departirías con mis amigos de cincuenta y yo con tus amigos de veinte, en caso de que ellos quisieran departir con nosotros, que no es asunto trivial, puesto que uno de cincuenta con una de veinte se ven mal, ó dan lugar a equívocos y malos pensamientos.

En el Gran Palacio de las Acusaciones alguien gritó desde las galeras, el cliente es el culpable. El biógrafo gritó a su vez, yo lo defiendo.









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