jueves, 28 de febrero de 2008

Carta Abierta a don Patricio X. Maya Solís

Me tomé la libertad de transcribir aquí su poema. Si tuviese un inconveniente lo retiro, faltaba más. Mire, yo he ido varias veces a Cuba, y he escuchado mil diálogos de la gente de allá, sobre lo que pasaría cuando muera Fidel. Que si se volverían ricos, que si les irá peor, que si perderán sus servicios de salud, que si tendrán libertad para hablar mierda de los dirigentes, etc. Usted resume esos diálogos en un solo poema. Por eso admiro a los poetas, porque saben decir lo que los demás quisiéramos decir.

Vea mi pobre México, tanto hablar de democracia, tanto hablar del día en que perdiese el PRI, que llevaba setenta años gobernando, y nada cambia, todo sigue igual. Hace 8 años que perdió el PRI, y ni me siento más libre, ni siento que el país avance, ni que le bajen a la corrupción, ni veo que los niños pobres de México tengan ahora escuela y caramelo, como dice Usted. Hace 2 años que vivimos la campaña presidencial mas reñida de la historia, pero también la más sucia, la más demagógica...Un día, al volver de Cuba, me di cuenta, que nuestro gobierno democrático de Vicente Fox, y lo mismo ahora con Felipe Calderón, sacaba en televisión igual ó mas propaganda política que el mismísimo Fidel Castro. Entonces dejé de ver televisión.

Me dejó Usted muy pensativo, don Patricio, ¿será que en verdad tener un poco de esperanza sea señal de estupidez?

martes, 26 de febrero de 2008

Cuando Muera Fidel, por Patricio X. Maya Solís

En el blog de Oppenheimer, 20 de febrero 2008, apareció este comentario. Estremecedor.



Cuando Muera Fidel

Patricio X. Maya Solís
Cuando muera Fidel vendrán los reyes de todos los reinos y establecerán ministerios filantrópicos en Bolivia y Haití. Cuando muera Fidel se restablecerá la Gran Colombia. Cuando muera Fidel daremos el salto al primer mundo (que más que un salto será un pasito de Tango o de Cumbia). Cuando muera Fidel algunos cubanos de Miami pedirán prestamos al Federal Reserve Bank e inaugurarán burdeles e iglesias en el malecón de la Habana. Cuando muera Fidel, Chávez erigirá un monumento de tabaco y brea más alto que la estatua de la libertad. Cuando muera Fidel repavimentarán la calle 8. Cuando muera Fidel volarán los burros, cantarán los oligarcas y se cagarán los que se tienen que cagar (ustedes saben quienes son). Cuando muera Fidel estaremos tristes. Cuando muera Fidel haremos fiesta y nos emborracharemos y diremos un discurso y fundaremos partidos. Cuando muera Fidel marcharemos por las calles casi por costumbre. Cuando muera Fidel abrirá un McDonald’s en Guanabacoa mientras Gabo… ¿qué hará Gabo? Algo hará (y también los artistas; los revolucionarios artistuchos latinoamericanos). Pero insisto: ¿Que hará Don Gabo? No lo sé. Lo que sé es que Vargas Llosa se lanzará de nuevo a la presidencia del Perú y ganará. Cuando muera Fidel quedará un vacío; como diría un Nerudiano: un pecho cóncavo en el epicentro de nuestro continente. Más claramente: huellas de un tumor extirpado. Cuando muera Fidel caerá la Unión Soviética y los pobres niños de la pobre América Latina seguirán con hambre, sin escuela ni caramelo. Cuando muera Fidel algunos no se darán por enterados. Otros irán al entierro, besarán el féretro, y ayunarán tres días. Los más audaces, irán a las cárceles y libertarán a poetas, ladrones y homosexuales. Cuando muera Fidel todos moriremos. Cuando muera Fidel subirá la bolsa de valores y bajarán de precio los llaveros y las camisetas del apuesto Che. Nacerá una nueva empresa de marketing con base en Tokio y alcance global. ¿Y todos esos murciélagos? ¿Qué harán todos esos murciélagos? ¿Se irán a Venezuela acaso? ¿O se irán a Irán? God knows. Cuando muera Fidel nacerá un partido que será el mismo partido con el mismo propósito: naranjas. Cuando muera Fidel bailarán los negros de Cuba pero los negros en Cuba siempre han bailado. Cuando muera Fidel no pocos italianos y españoles se quedarán sin arena, coco, o ramera. El fantasma de Franco dará un suspiro—si es que no un aullido—que estremecerá a toda la península. Cuando muera Fidel San Pedro estará sospechosamente de vacaciones y la culpa, como siempre, se la llevará un subalterno. Cuando muera Fidel morirá Fidel (pero resucitará al tercer día). Cuando muera Fidel nacerá Fidel—y acaso Bolívar, Atahualpa, y hasta Hitler. Cuando muera Fidel se acabará la esperanza. Mejor: por estos rumbos la esperanza suele ser síntoma de morbo o de suma estupidez.