EL ARTE DE LA GUERRA: ÚLTIMA LECCIÓN DEL AÑO A MI SOBRINITA
La clase de hoy:
Los Partes de la Guerra
Un Romance al Estilo Luis XVI
Divide y Vencerás: La Excepción que Confirma la Regla
La Rendición del Ejército Mexicano
De Grandes Capos a Pequeños Tiangüistas
Cómo en el Futbol: Los Narcos Ganan con el Empate
No Debemos Rendir la Plaza, Mi General
Los Portaviones del Pérsico y el Narcosubmarino Marca Patito
El Show Debe Continuar
Crecer, Hasta que el Destino los Alcance
El Ahorro para el Retiro
El Arte de la Guerra y el Pacto con los Narcos
Hoy sobrinita la lección será sobre cómo ganar la guerra contra el narcotráfico. Usted nunca ha mostrado inclinaciones para volverse mujer policía aunque le veo algunas dotes de detective porque de lo contrario no me estaría revisando los mensajes y las llamadas perdidas en mi celular.
Los Partes de la Guerra
Según el Presidente de México estamos en guerra contra el narcotráfico y diariamente nos pasan en la televisión el parte de la guerra. Que si nos mataron a algunos de nuestros combatientes: Soldados, policías o agentes de la AFI. Que si capturamos a algunos elementos del enemigo…
En realidad no tenemos ni la más remota idea de quien va ganando la guerra. Tampoco la tendríamos si lleváramos un registro diario de cuántos nos mataron y a cuántos de ellos capturamos. Nos haría falta saber además cuantos de nuestros elementos se pasaron a las filas enemigas, como los Zetas, y cuantos de nuestros elementos son agentes encubiertos del enemigo como los comandantes traidores de la SIEDO que le filtraban información confidencial al enemigo. Nota aquí. Podríamos anotar también en una libreta cuánta droga se decomisó y cuanto dinero se les quitó a los narcos para tener una idea de los daños económicos que les estamos inflingiendo.
La clase de hoy:
Los Partes de la Guerra
Un Romance al Estilo Luis XVI
Divide y Vencerás: La Excepción que Confirma la Regla
La Rendición del Ejército Mexicano
De Grandes Capos a Pequeños Tiangüistas
Cómo en el Futbol: Los Narcos Ganan con el Empate
No Debemos Rendir la Plaza, Mi General
Los Portaviones del Pérsico y el Narcosubmarino Marca Patito
El Show Debe Continuar
Crecer, Hasta que el Destino los Alcance
El Ahorro para el Retiro
El Arte de la Guerra y el Pacto con los Narcos
Hoy sobrinita la lección será sobre cómo ganar la guerra contra el narcotráfico. Usted nunca ha mostrado inclinaciones para volverse mujer policía aunque le veo algunas dotes de detective porque de lo contrario no me estaría revisando los mensajes y las llamadas perdidas en mi celular.
Los Partes de la Guerra
Según el Presidente de México estamos en guerra contra el narcotráfico y diariamente nos pasan en la televisión el parte de la guerra. Que si nos mataron a algunos de nuestros combatientes: Soldados, policías o agentes de la AFI. Que si capturamos a algunos elementos del enemigo…
En realidad no tenemos ni la más remota idea de quien va ganando la guerra. Tampoco la tendríamos si lleváramos un registro diario de cuántos nos mataron y a cuántos de ellos capturamos. Nos haría falta saber además cuantos de nuestros elementos se pasaron a las filas enemigas, como los Zetas, y cuantos de nuestros elementos son agentes encubiertos del enemigo como los comandantes traidores de la SIEDO que le filtraban información confidencial al enemigo. Nota aquí. Podríamos anotar también en una libreta cuánta droga se decomisó y cuanto dinero se les quitó a los narcos para tener una idea de los daños económicos que les estamos inflingiendo.
Aún si anotáramos todo eso, necesitaríamos tener información de cómo se recomponen las filas enemigas. Habría que hacer un balance diario de los capturados y compararlos con los nuevos reclutas del narcotráfico, que pueden ser campesinos que cultivan las materias primas en las sierras de Guerrero y Michoacán, ó importadores de seudoefedrina de la lejana China, ó importadores de sus productos finales, principalmente la cocaína que viene de los Reinos de la Cumbia y del Vallenato.
Un Romance al Estilo Luis XVI
La “Reina del Pacífico” es narcotraficante de segunda generación. Su tío fue un gran capo del Cártel de Juárez y se volvió amante de un narco colombiano, sobrino él ni más ni menos que del Jefe de Jefes de ellos, un tal “Don Diego”. Vea como las influencias no solo cuentan en la política sino también al interior de las organizaciones criminales. Este vínculo sentimental entre dos familias de abolengo les permitió hacer lucrativas operaciones de comercio exterior. Ahora ambos están presos pero no sabemos si haya otra dama encantadora que recientemente se haya hecho novia de un nuevo narco junior colombiano. Lea aquí, por si no me cree.
Divide y Vencerás: La Excepción que Confirma la Regla
Es necesario saber quienes son los aliados de nuestros enemigos para también declararles la guerra. Los narcos mexicanos tienen aliados en otros países pero como son países igual de soberanos que nosotros no podemos ir a pelear allá. Es mejor recurrir a la cooperación internacional. Nosotros los mexicanos tenemos una ventaja estratégica que consiste en que nuestros narcos están peleándose entre sí. Ya ve sobrinita, que diario sale en la tele cómo se pelean los del Cártel de Juárez contra los del Cártel de Sinaloa y contra los del Cártel del Golfo, sin olvidar a La Familia de Michoacán, que parece que está peleada con todos los demás. Ahora que los narcos se encuentran divididos no los hemos podido derrotar. Si todos ellos se unieran pondrían en graves apuros al Ejército Mexicano, que no tendría más remedio que batirse en retirada y rendir todas las plazas frente al enemigo.
La Rendición del Ejército Mexicano
Imagínese nada más que eso pudiese llegar a suceder. Que no hubiera policías ni judiciales ni mandos castrenses persiguiendo a los narco mayoristas y a los narco menudistas. Andarían ofreciendo sus mercancías en cualquier calle y a la plena luz del día. Pondrían sus puestos de droga junto a los chicharroneros a la salida de las escuelas, alquilarían espacios en los mercados sobre ruedas y despacharían igual que los vendedores de verduras debajo de unos techitos de plástico para cubrirse del sol, y tal vez hasta hicieran ventas a consignación en los puestos de los discos piratas, porque no creo que pusieran negocios bien establecidos. Es casi imposible levantar un negocio en el D.F. porque las autoridades se ponen difíciles con el uso del suelo o salen con cualquier otro pretexto, como el incumplimiento de los requisitos de Protección Civil ó la carencia de un estudio de impacto ambiental. Nos llenaríamos de narco changarros informales y no de narco tiendas elegantes ubicadas en Avenida Presidente Masaryk ó en el Centro Comercial Antara, con catálogos, empleadas hermosas y campanas que suenen cuando entren los clientes.
De Grandes Capos a Pequeños Tianguistas
¿Se da cuenta, sobrinita, que si rindiéramos todas las plazas contra el narcotráfico, sería el equivalente a una legalización de las drogas? Los primeros días después de la claudicación del Ejército Mexicano sería una especie de narco romería. Todos estarían felices haciendo negocios, y solo estaríamos preocupados los que tenemos hijos, sobrinos o entenados, porque podrían enviciarlos con mayor facilidad. Pero al paso de los días los triunfadores, o sea los narcos, comenzarían a preocuparse al ver que estarían vendiendo cada vez más y ganando cada vez menos. Tendrían que trabajar mucho para pagarse sus lujos, no les alcanzaría para ponerle una mansión a cada una de sus novias, y de no entrar en austeridad caerían pronto en bancarrota.
Cómo en el Futbol: Los Narcos Ganan con el Empate
Los narcos mexicanos serían el hazmerreír de todos sus colegas del continente, sobre todo de los colombianos y de los venezolanos porque ellos son los más bromistas, a diferencia de los narcos peruanos y los bolivianos que tienen fama de callados. A los narcos mexicanos no les conviene ganar la guerra que se libra en contra de ellos. Con tal de que no la pierdan, ya ganaron. Y además, me parece a mí que a ellos les gusta la adrenalina, los combates y las persecuciones, ya sean en las carreteras federales ó a campo traviesa. Las “Hummers” sirven para apantallar y conseguir más novias pero en ocasiones son decisivas para determinar quién vive y quien muere, quien cae preso y quien sigue en libertad.
No Debemos Rendir la Plaza, Mi General
Yo le pregunto a Usted, sobrinita: ¿No convendría que el Ejército Mexicano rindiera todas las plazas y de esa forma ganara la Guerra? Dicen los que saben que no, qué es mejor seguir luchando para que los jóvenes no se envicien. No es un argumento convincente tomando en consideración que a los jóvenes les gusta lo prohibido y además el que tenga algo de cerebro no echará su vida por la borda dándose toques y jalando líneas con el propósito de ver elefantes rosas.
Otro argumento es que México se convertiría en un Narco-Estado. Eso es cierto. Bonito nos veríamos si acá legalizamos las drogas y en todos los demás países las siguen combatiendo. Si así fuera, los narcos tomarían a México como base de sus operaciones mundiales y como un refugio seguro para sus inversiones en bienes raíces. Entonces el resto del mundo comenzaría a bloquearnos comercial y políticamente, y si eso no fuese suficiente harían una gran coalición en contra de nosotros, como la que organizó Estados Unidos en contra de Irak. Entonces sí que estaría en peligro nuestra soberanía nacional, petróleo incluido. El Ejército Mexicano debe seguir dando la guerra contra el narco, a menos que todos los países del mundo legalizaran las drogas al mismo tiempo.
Los Portaviones del Pérsico y el Narcosubmarino Marca Patito
Sigamos unidos con todos los gobiernos del mundo que luchan contra el narco. Los EUA llevan en esta guerra más de cincuenta años y todavía no ganan. En Irak apenas llevan seis años y el pueblo americano ya está protestando. Algo tiene de especial la guerra contra el narco, con todo y que es menos escénica que la guerra de Irak. No hay punto de comparación entre los portaviones en el Golfo Pérsico, los aviones ingleses de combate Harrier, y el narco submarino de fibra de vidrio marca patito que les capturaron a los narcos colombianos. Nadie quiere ganar la guerra porque los consumidores, los viciosos, los reventados, los ejecutivos estresados y las mujeres histéricas de todo el mundo tienen el derecho a consumir lo que les venga en gana y participan en las elecciones, y en el caso de México tienen su credencial para votar.
Es necesario saber quienes son los aliados de nuestros enemigos para también declararles la guerra. Los narcos mexicanos tienen aliados en otros países pero como son países igual de soberanos que nosotros no podemos ir a pelear allá. Es mejor recurrir a la cooperación internacional. Nosotros los mexicanos tenemos una ventaja estratégica que consiste en que nuestros narcos están peleándose entre sí. Ya ve sobrinita, que diario sale en la tele cómo se pelean los del Cártel de Juárez contra los del Cártel de Sinaloa y contra los del Cártel del Golfo, sin olvidar a La Familia de Michoacán, que parece que está peleada con todos los demás. Ahora que los narcos se encuentran divididos no los hemos podido derrotar. Si todos ellos se unieran pondrían en graves apuros al Ejército Mexicano, que no tendría más remedio que batirse en retirada y rendir todas las plazas frente al enemigo.
La Rendición del Ejército Mexicano
Imagínese nada más que eso pudiese llegar a suceder. Que no hubiera policías ni judiciales ni mandos castrenses persiguiendo a los narco mayoristas y a los narco menudistas. Andarían ofreciendo sus mercancías en cualquier calle y a la plena luz del día. Pondrían sus puestos de droga junto a los chicharroneros a la salida de las escuelas, alquilarían espacios en los mercados sobre ruedas y despacharían igual que los vendedores de verduras debajo de unos techitos de plástico para cubrirse del sol, y tal vez hasta hicieran ventas a consignación en los puestos de los discos piratas, porque no creo que pusieran negocios bien establecidos. Es casi imposible levantar un negocio en el D.F. porque las autoridades se ponen difíciles con el uso del suelo o salen con cualquier otro pretexto, como el incumplimiento de los requisitos de Protección Civil ó la carencia de un estudio de impacto ambiental. Nos llenaríamos de narco changarros informales y no de narco tiendas elegantes ubicadas en Avenida Presidente Masaryk ó en el Centro Comercial Antara, con catálogos, empleadas hermosas y campanas que suenen cuando entren los clientes.
De Grandes Capos a Pequeños Tianguistas
¿Se da cuenta, sobrinita, que si rindiéramos todas las plazas contra el narcotráfico, sería el equivalente a una legalización de las drogas? Los primeros días después de la claudicación del Ejército Mexicano sería una especie de narco romería. Todos estarían felices haciendo negocios, y solo estaríamos preocupados los que tenemos hijos, sobrinos o entenados, porque podrían enviciarlos con mayor facilidad. Pero al paso de los días los triunfadores, o sea los narcos, comenzarían a preocuparse al ver que estarían vendiendo cada vez más y ganando cada vez menos. Tendrían que trabajar mucho para pagarse sus lujos, no les alcanzaría para ponerle una mansión a cada una de sus novias, y de no entrar en austeridad caerían pronto en bancarrota.
Cómo en el Futbol: Los Narcos Ganan con el Empate
Los narcos mexicanos serían el hazmerreír de todos sus colegas del continente, sobre todo de los colombianos y de los venezolanos porque ellos son los más bromistas, a diferencia de los narcos peruanos y los bolivianos que tienen fama de callados. A los narcos mexicanos no les conviene ganar la guerra que se libra en contra de ellos. Con tal de que no la pierdan, ya ganaron. Y además, me parece a mí que a ellos les gusta la adrenalina, los combates y las persecuciones, ya sean en las carreteras federales ó a campo traviesa. Las “Hummers” sirven para apantallar y conseguir más novias pero en ocasiones son decisivas para determinar quién vive y quien muere, quien cae preso y quien sigue en libertad.
No Debemos Rendir la Plaza, Mi General
Yo le pregunto a Usted, sobrinita: ¿No convendría que el Ejército Mexicano rindiera todas las plazas y de esa forma ganara la Guerra? Dicen los que saben que no, qué es mejor seguir luchando para que los jóvenes no se envicien. No es un argumento convincente tomando en consideración que a los jóvenes les gusta lo prohibido y además el que tenga algo de cerebro no echará su vida por la borda dándose toques y jalando líneas con el propósito de ver elefantes rosas.
Otro argumento es que México se convertiría en un Narco-Estado. Eso es cierto. Bonito nos veríamos si acá legalizamos las drogas y en todos los demás países las siguen combatiendo. Si así fuera, los narcos tomarían a México como base de sus operaciones mundiales y como un refugio seguro para sus inversiones en bienes raíces. Entonces el resto del mundo comenzaría a bloquearnos comercial y políticamente, y si eso no fuese suficiente harían una gran coalición en contra de nosotros, como la que organizó Estados Unidos en contra de Irak. Entonces sí que estaría en peligro nuestra soberanía nacional, petróleo incluido. El Ejército Mexicano debe seguir dando la guerra contra el narco, a menos que todos los países del mundo legalizaran las drogas al mismo tiempo.
Los Portaviones del Pérsico y el Narcosubmarino Marca Patito
Sigamos unidos con todos los gobiernos del mundo que luchan contra el narco. Los EUA llevan en esta guerra más de cincuenta años y todavía no ganan. En Irak apenas llevan seis años y el pueblo americano ya está protestando. Algo tiene de especial la guerra contra el narco, con todo y que es menos escénica que la guerra de Irak. No hay punto de comparación entre los portaviones en el Golfo Pérsico, los aviones ingleses de combate Harrier, y el narco submarino de fibra de vidrio marca patito que les capturaron a los narcos colombianos. Nadie quiere ganar la guerra porque los consumidores, los viciosos, los reventados, los ejecutivos estresados y las mujeres histéricas de todo el mundo tienen el derecho a consumir lo que les venga en gana y participan en las elecciones, y en el caso de México tienen su credencial para votar.
El Narco SubmarinoSon ellos, y no los bancos ni las casas de bolsa quienes financian a los narcotraficantes y todos sus excesos. Vea lo contradictorio del asunto: Es delito que un banco reciba dinero del narco y le haga un préstamo “back to back” porque eso es lavado de dinero. En cambio los consumidores le transfieren al narco cantidades gigantescas de dinero directamente de sus billeteras, bolsos o monederos, sin que eso sea delito. No es posible penalizar la adquisición de bienes de consumo no duradero. Tampoco podemos considerar criminales a los consumidores. Si encarceláramos a alguien por el simple hecho de que se drogó, el Estado enfrentaría la furia de los padres, hermanos, tíos, vecinos y amigos del indiciado, y entonces sí que se armarían guerras civiles en todos los países. Es algo que no debemos criticar en las leyes mexicanas: El consumo de drogas deberá seguir siendo tolerado.
El Show Debe Continuar
Sobrinita, no se ande tallando los ojos que ya casi termino con la lección de hoy. ¿Qué debe hacer el Ejército, si ya sabe que nunca va a ganar, pero que tampoco debe perder? Como la Leryn Franco, modelo de pasarela y lanzadora de jabalina en las Olimpiadas de Beijing, lo importante no es ganar sino competir. Quedó en último lugar pero qué importa. Se ganó unos jugosísimos contratos de publicidad. En uno de ellos quedó escrito en letra chiquita que tendría que mostrar accidentalmente su seno derecho durante un desfile. El dinero fácil no es tan fácil, como podrá Usted ver AQUÍ.
“Captura el Ejército al Capo Tal”; “Presenta la PGR al Capo Cual”; “Extradita la SRE a Fulano, el Mas Buscado por la DEA”. ¿Ya vio? Publicidad y ascensos garantizados para todos. El show debe continuar aunque, claro, también deberá haber algunos resultados.
Crecer, Hasta que el Destino los Alcance
El verdadero peligro no es que haya narcos, sino que los narcos se vuelvan demasiado poderosos. Si a cada narco le permitiéramos ganar al año unos 2 millones de pesos, o tal vez hasta 5, no habría ningún problema. Son cantidades suficientes para que vivan bien y hasta para que despilfarren, pero no tan grandes como para que puedan amenazar con desestabilizar la Bolsa de Valores o el tipo de cambio. Ni tampoco para que adquieran bancos y compren jueces, políticos y policías y se conviertan en nuestros gobernantes por la puerta de atrás. El problema sería cómo hacer para que cada narco se conformara con la cantidad que le tocara pues todos querrán ganar más.
El Ahorro para el Retiro
Mientras la actividad siga siendo ilegal es imposible que un narco se jubile. Ni el chino Zenhli Yong, con más de 200 millones de dólares guardados en su casa pudo jubilarse, porque entre más alto llegan en el negocio más complicidades tienen que pagar y detrás de cada capo grande hay unos capos medianos y otros más pequeños y como en toda burocracia los de abajo querrán ponerle una zancadilla a los de arriba, así que la ley de los narcos es crecer y crecer sin límite alguno hasta que el Destino ó la Justicia los alcance. Por lo mismo es que los narcos se pelean los unos con los otros.
El Arte de la Guerra y el Pacto con los Narcos
Sobrinita, ya es tiempo de terminar, así que vaya alzando sus crayolas. Siendo franco no sé bien como terminar la lección. Si hay drogos americanos es que hay narcos americanos que les surten y la DEA debe saberlo. Lo mismo aplica para los mexicanos y para todos los demás. Tengo la sospecha de que todos los gobiernos negocian con sus narcos. Les han de decir que los toleran hasta cierto punto, pero los han de vigilar para que no se pasen de la raya. Para eso se requiere de gobernabilidad. Que el policía que vigila al narco no se pase de la raya. Que el jefe de los policías tampoco se pase de la raya. Es un balance muy delicado. Es todo un arte. Es el Arte de la Guerra.


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