Hermano, se cayó la vuelta, y todo por ese hipo hijoeputa. Hip, hip, hip, cada cinco segundos, rigurosamente exactos, hip, hip, hip. Así ni posibilidad había de hablar con las bandidas. Comenzó todo bien y mejorando, fui con el taxista mi parcero a la casa de Orlando, por las afueras de Armenia, el lugar estaba lleno de bandidas, pero tocó pedir una media botella de ron Viejo de Caldas para poder hablar con las peladas, y de una, me tomo los tragos para tomar aliento, y ya sabrá hermano, subo con la peladita y qué parche hermano, qué parche. Pero ella iba con afán, le tocaba regresar en moto a su casa y apenas dio tiempo a que me diera el número de celular, así que nos fuimos al Bananas a seguir la fiesta, y había de todo hermano, culigrandes y culichicas, con teticas operadas y teticas normalitas, y que me jalo una bandida que venía de Circasia, le doy un trago a la cerveza y me da su nombre, le doy otro y me dice que me acompaña a la vuelta de Panaca, le doy otro trago y nada, ya no pude hablar más, me cogió ese hipo hijoeputa y se jodió la vuelta. Así llegué a la Hacienda Combia, hip, hip, hip, y la quietud del lugar me hizo bien, en el estadero se me quitó el hipo, y yo feliz lógicamente, sin hipo, pero sin la bandida esa de Circasia y ya entonado le hablo por el celular a la otra bandida, a la de Medellín, y me dice que deja el trabajo y que se viene para Armenia, y yo le digo que no, imagine quien va a mantener a esa vieja, yo no hermano, le juro que yo no. Así que el hipo jodió doblemente la vuelta, primero porque la de Circasia no, luego porque la de Medellín sí, espero que me copie hermano. Ya resignado que me voy a la habitación, me acuesto y que vuelve el hipo, hip, hip, hip, cada cinco segundos rigurosos hasta que en la desesperación me pongo como musulmán, de cunclillas y cabeza al suelo, y se fue el hipo hermano, se fue como de milagro, ya estaba por agradecerle al Profeta Mahoma el milagro cuando siento que se me comienzan a dormir las piernas, y comienzo a estirarlas con miedo, un movimiento en falso y me hubiera regresado el hipo hijoeputa, pero no, esa noche no volvió. Por pura precaución decido irme para el Valle del Cocora a tomar oxígeno, a caminar y a montar a caballo, ya no quería pensar ni en el hipo ni en las bandidas, y que vuelta hermano, que vuelta, paisajes tan sensacionales que hasta Humboldt se quedó asombrado, es lo que dicen hermano, el man está muerto y no hay seguridad de saber que sintió al ver esos paisajes tan bacanos. De bajada hacia Salento el taxista mi parcero pone los discos de Johny Rivera, de Francy, de Dora Libia, puros duros de la música del despecho, y me ganó la nostalgia, le hablo de una a la de Medellín, y le digo que si voy, pero no había hecho la vuelta a la CRQ a investigar lo de la guadua, y entonces hago esa vuelta al día siguiente, llego y saco mi tarjeta de presentación, esas cosas imponen hermano, imponen porque no cualquier pelado lleva de esas, y que me ponen a hablar con el Subdirector del Centro, así de una, y yo me invento un cuento, que mis guaduales, que mi gobernador, que yo quiero ser de los duros de la guadua y no sé que más dije, pero funcionó, el hombre dice que viene a supervisarme mis guaduales pero todavía falta que los siembre hermano, Usted sabe que cinco chusquines no hacen guadual. Quedamos de amigos, imagine que ese man es el que más conoce de la guadua en toda Colombia, y el taxista se quedó impresionado, tanto que me llevó a comer a su casa y a conocer a su familia, muy bacanos todos, pero está como caliente el barrio, todas las casas están enrejadas, se ven mas fierros que fachadas, y no es por los bandidos, es nada mas para prevenir a la delincuencia común. Parcero ya me estoy extendiendo mucho en este relato, mejor terminarlo de una, así que le cuento que llegué a Medellín con la paisita y le pido que me colabore con el parche, y que se ataca de risa porque dice que todavía no aprendo a hablar colombiano a pesar de todo mi esfuerzo, como queda aquí reflejado. Todo salió super bacano pero yo insisto, por culpa del hipo se cayó la vuelta, siempre quedará la duda de como hubiera salido la pelada de Circasia, en cambio con la paisa ya se sabía...
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domingo, 23 de agosto de 2009
Se Cayó La Vuelta
Hermano, se cayó la vuelta, y todo por ese hipo hijoeputa. Hip, hip, hip, cada cinco segundos, rigurosamente exactos, hip, hip, hip. Así ni posibilidad había de hablar con las bandidas. Comenzó todo bien y mejorando, fui con el taxista mi parcero a la casa de Orlando, por las afueras de Armenia, el lugar estaba lleno de bandidas, pero tocó pedir una media botella de ron Viejo de Caldas para poder hablar con las peladas, y de una, me tomo los tragos para tomar aliento, y ya sabrá hermano, subo con la peladita y qué parche hermano, qué parche. Pero ella iba con afán, le tocaba regresar en moto a su casa y apenas dio tiempo a que me diera el número de celular, así que nos fuimos al Bananas a seguir la fiesta, y había de todo hermano, culigrandes y culichicas, con teticas operadas y teticas normalitas, y que me jalo una bandida que venía de Circasia, le doy un trago a la cerveza y me da su nombre, le doy otro y me dice que me acompaña a la vuelta de Panaca, le doy otro trago y nada, ya no pude hablar más, me cogió ese hipo hijoeputa y se jodió la vuelta. Así llegué a la Hacienda Combia, hip, hip, hip, y la quietud del lugar me hizo bien, en el estadero se me quitó el hipo, y yo feliz lógicamente, sin hipo, pero sin la bandida esa de Circasia y ya entonado le hablo por el celular a la otra bandida, a la de Medellín, y me dice que deja el trabajo y que se viene para Armenia, y yo le digo que no, imagine quien va a mantener a esa vieja, yo no hermano, le juro que yo no. Así que el hipo jodió doblemente la vuelta, primero porque la de Circasia no, luego porque la de Medellín sí, espero que me copie hermano. Ya resignado que me voy a la habitación, me acuesto y que vuelve el hipo, hip, hip, hip, cada cinco segundos rigurosos hasta que en la desesperación me pongo como musulmán, de cunclillas y cabeza al suelo, y se fue el hipo hermano, se fue como de milagro, ya estaba por agradecerle al Profeta Mahoma el milagro cuando siento que se me comienzan a dormir las piernas, y comienzo a estirarlas con miedo, un movimiento en falso y me hubiera regresado el hipo hijoeputa, pero no, esa noche no volvió. Por pura precaución decido irme para el Valle del Cocora a tomar oxígeno, a caminar y a montar a caballo, ya no quería pensar ni en el hipo ni en las bandidas, y que vuelta hermano, que vuelta, paisajes tan sensacionales que hasta Humboldt se quedó asombrado, es lo que dicen hermano, el man está muerto y no hay seguridad de saber que sintió al ver esos paisajes tan bacanos. De bajada hacia Salento el taxista mi parcero pone los discos de Johny Rivera, de Francy, de Dora Libia, puros duros de la música del despecho, y me ganó la nostalgia, le hablo de una a la de Medellín, y le digo que si voy, pero no había hecho la vuelta a la CRQ a investigar lo de la guadua, y entonces hago esa vuelta al día siguiente, llego y saco mi tarjeta de presentación, esas cosas imponen hermano, imponen porque no cualquier pelado lleva de esas, y que me ponen a hablar con el Subdirector del Centro, así de una, y yo me invento un cuento, que mis guaduales, que mi gobernador, que yo quiero ser de los duros de la guadua y no sé que más dije, pero funcionó, el hombre dice que viene a supervisarme mis guaduales pero todavía falta que los siembre hermano, Usted sabe que cinco chusquines no hacen guadual. Quedamos de amigos, imagine que ese man es el que más conoce de la guadua en toda Colombia, y el taxista se quedó impresionado, tanto que me llevó a comer a su casa y a conocer a su familia, muy bacanos todos, pero está como caliente el barrio, todas las casas están enrejadas, se ven mas fierros que fachadas, y no es por los bandidos, es nada mas para prevenir a la delincuencia común. Parcero ya me estoy extendiendo mucho en este relato, mejor terminarlo de una, así que le cuento que llegué a Medellín con la paisita y le pido que me colabore con el parche, y que se ataca de risa porque dice que todavía no aprendo a hablar colombiano a pesar de todo mi esfuerzo, como queda aquí reflejado. Todo salió super bacano pero yo insisto, por culpa del hipo se cayó la vuelta, siempre quedará la duda de como hubiera salido la pelada de Circasia, en cambio con la paisa ya se sabía...
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