domingo, 25 de octubre de 2009

"Pinche Vieja"

Washington D.C. Una Estampa de la Ciudad



Qué hermosa es María Caridad. Me gusta su rostro, de frente, de perfil, de tres cuartos. Sobre todo cuando sonríe. O cuando saca los ojos, grandes, grandes, cuando algo le produce asombro. O tal vez se le vean grandes porque sueña, es joven y deberá ser soñadora. Usa el cabello largo, casi hasta la cintura, muy bien cuidado. Se pasará un buen rato por las mañanas arreglándoselo; supongo que es una chica vanidosa. Tiene la piel suave, tersa, y eso que solo he mirado la piel de su rostro, su cuello, sus hombros, sus brazos, sus antebrazos, sus muñecas, sus dedos, solo eso, y no por falta de ganas. Habla poco en las reuniones. En los ojos se le ven las ansias de participar pero prefiere dejar hablar a sus superiores. Es una chica inteligente, de lo contrario no tendría el puesto que tiene, a su edad. En el lugar dónde trabaja no es posible contratar a alguien nada más porque esté buena.

Cuando me fastidian las juntas, volteo a ver a María Caridad, de reojo, para no atosigarla. Es probable que se haya dado cuenta de que me gusta mirarla, y que no le disguste, porque de lo contrario no me hubiera dado un regalo en su oficina, un cubículo pequeño al que no le da la luz del sol. Un regalo normal, de colega junior a colega senior.

Gracias por el obsequio, dije. Yo también quisiera tenerte una atención. Todo un caballero dirigiéndose a una dama.

En eso llegaron los demás. Fuimos a tomar un trago a un bar cercano al edificio de vidrio donde trabaja ella. La nombramos Madrina del proyecto que estamos realizando. Se me quedaron atoradas las ganas de nombrarla Reina o Princesa, pero alguien matizó, dijo que era el Rostro Amable del Proyecto, y así estuvo bien. Será latina pero la conozco poco como para descartar algún comentario de acoso laboral al amparo de las leyes del District of Columbia. No deja de sorprenderme la capacidad de los latinos de acoplarse rápidamente a la manera de ser anglosajona. Pero mujeres son mujeres. Primero hizo unos comentarios muy atinados sobre la marcha de las reuniones, acreditando plenamente su capacidad intelectual, y luego nos pidió nuestra opinión sobre una colega de ella, a sabiendas que le íbamos a contestar que estaba fea. Charlamos un rato más, ella llevaba prisa, debía regresar a su casa, y nosotros nos fuimos al bar del hotel, no sin antes reiterarle que habíamos tomado una decisión machista: Ella no aportaría nada para pagar la cuenta.

Nos reímos mucho, nadie quería aparentar estar enamorado de María Caridad, pero una y otra vez alguien la volvía a meter en la conversación. Viste, tu estás enamorado de ella… no tu, tu eres el que está enamorado de ella. Entre bromas llegamos a la conclusión de que ninguno de nosotros sería su fantasía sexual… eso dijimos. Deberá tener muchos enamorados, pero imposibles no hay, eso también dijimos. Hay algo de melancolía en sus ojos grandes, algo de añoranza por su país, sobre todo ahora que viene la Navidad y ella se encuentra lejos. Por el bien del proyecto queremos que María Caridad se venga a México a trabajar unas semanas, porque ella es muy inteligente, pero también queremos acompañarla para que tome sol y se broncee, y quitarle nostalgias y añoranzas. Eso queremos, por el bien del proyecto y por el bien de ella. Como caballeros que somos. Patriotas, además.

Solo espero que el único regalo que traiga me vuelva a tocar a mí. Definitivamente no me gustaría que eligiera a otro y yo tuviera que referirme a ella como “pinche vieja”.

viernes, 16 de octubre de 2009

VECINOS

Karla Spice. Pariente de Mi Vecina
VECINOS

Me llamó la vecina al celular. Más bien, me dejó la llamada perdida para que yo llamara, tiene fama de marra, bien ganada, inclusive está boletinada en la caseta de la entrada porque no coopera para la seguridad, dice que nosotros sigamos pagando y que a ella de todos modos le vigilarán su casa, y que además ella no compró en régimen de condominio, y que le diéramos las gracias de que nos hubiera dejado poner la caseta, se podría haber opuesto pero no, decidió verse buena onda con nosotros.

¿Qué tal vecina? ¿Qué tal vecino? Yo dije que bien, ella dijo que también, pero…que por culpa de los árboles de mi jardín le caen muchas hojas en su patio, le amanece el parabrisas del carro manchado con resina, y las raíces le taparon el drenaje, y no solo eso, amenazan con tirarle su barda.

A ver vecina, tranquila, no te aceleres, vamos por partes, los fresnos tiran hojas pero resina no, los pinos si dejan algo de resina pero están más lejos, además mis árboles están alejados de tu barda, y los drenajes se tapan, dices que no les había pasado nada desde que construiste ¿verdad? En treinta años es normal que los drenajes se tapen. Pues si vecino, pero mira, esas ramas ya están de mi lado, me tapan el sol, y además tu bien sabes que por acá hace mucho frío por las noches. Pues si vecina, así es aquí, pero OK, corta las ramas de mis árboles que dan hacia tu lado. Pues no vecino, si corto las de mi lado tu árbol va a crecer más alto y me va tapar el sol todavía más, y los árboles se verán mejor podaditos, de otra manera se van a ver largos, todos feos. No vecina, altos si, pero feos no, el verde es vida vecina. Mira vecino, haz de tu lado lo que quieras, yo voy a podar las ramas de mi lado, pero ¿qué vas a hacer para que las raíces no se pasen a mi lado? Las raíces se pasan por debajo de mi barda, y no por debajo de la tuya, porque tu no has hecho la barda perimetral, vecino.

Gol. Uno a cero a favor de mi vecina. Pero no quise darme por aludido.

Tranquila vecina, tranquila, vamos a pasar a mi lado, para analizar bien cuáles son los árboles que tapan el sol. Ese, ese, ese, y… ese más. No vecina, no, cómo va a ser, si acaso aquel un poco, y aquel otro poco. Ya vecino, no te hagas, dime para qué tiraste entonces los eucaliptos, acá están todavía los troncos, tu si despejaste tu jardín y no quieres podar los árboles que dan hacia mi lado, no te mides vecino. Si vecina, tu bien sabes que los eucaliptos casi no tienen raíces, los tiré porque podían haberse caído sobre tu casa, no creas que los tiré por gusto, pero ya, está bien, poda los árboles a la altura de la Y griega de allá. No vecino no, quedan mejor a la altura de mi barda. Está bien vecina, está bien.

Dos a cero a favor de mi vecina. Bastó con la palabra barda. El término perimetral ya hubiese sido rudeza innecesaria.

Muy bien vecina, así le hacemos, pero dime, ¿no te da cargo de conciencia el ecocidio que vamos a hacer? Debemos aprender a vivir con los árboles. En lugar de estar pensando en podar árboles el próximo sábado, deberíamos estar pensando en qué árboles vamos a ir a plantar, ve nada más todos los problemas que ocasiona el cambio climático. Si vecino, yo soy la ecologista número uno, yo a mis alumnos les regalo arbolitos para que los planten en sus casas y vayan haciendo conciencia ecológica desde pequeñitos. Si vecina, para que cuando crezcan los árboles los papás de los niños los poden o los tiren.

Ya vecino ya, mejor vamos a plantar los árboles el próximo sábado al Desierto de los Leones. Yo te llamo ¿OK?

Me fui muy contento. Mi vecina es divorciada y está bien buena.

martes, 6 de octubre de 2009

Avance de Obra


Palapa Experimental de Bambú Guadua

domingo, 23 de agosto de 2009

Se Cayó La Vuelta

Parque de La Vida. Armenia. Un Guadual. Una Estructura de Guadua

Palma de Cera. Valle del Cocora. Quindío



Hermano, se cayó la vuelta, y todo por ese hipo hijoeputa. Hip, hip, hip, cada cinco segundos, rigurosamente exactos, hip, hip, hip. Así ni posibilidad había de hablar con las bandidas. Comenzó todo bien y mejorando, fui con el taxista mi parcero a la casa de Orlando, por las afueras de Armenia, el lugar estaba lleno de bandidas, pero tocó pedir una media botella de ron Viejo de Caldas para poder hablar con las peladas, y de una, me tomo los tragos para tomar aliento, y ya sabrá hermano, subo con la peladita y qué parche hermano, qué parche. Pero ella iba con afán, le tocaba regresar en moto a su casa y apenas dio tiempo a que me diera el número de celular, así que nos fuimos al Bananas a seguir la fiesta, y había de todo hermano, culigrandes y culichicas, con teticas operadas y teticas normalitas, y que me jalo una bandida que venía de Circasia, le doy un trago a la cerveza y me da su nombre, le doy otro y me dice que me acompaña a la vuelta de Panaca, le doy otro trago y nada, ya no pude hablar más, me cogió ese hipo hijoeputa y se jodió la vuelta. Así llegué a la Hacienda Combia, hip, hip, hip, y la quietud del lugar me hizo bien, en el estadero se me quitó el hipo, y yo feliz lógicamente, sin hipo, pero sin la bandida esa de Circasia y ya entonado le hablo por el celular a la otra bandida, a la de Medellín, y me dice que deja el trabajo y que se viene para Armenia, y yo le digo que no, imagine quien va a mantener a esa vieja, yo no hermano, le juro que yo no. Así que el hipo jodió doblemente la vuelta, primero porque la de Circasia no, luego porque la de Medellín sí, espero que me copie hermano. Ya resignado que me voy a la habitación, me acuesto y que vuelve el hipo, hip, hip, hip, cada cinco segundos rigurosos hasta que en la desesperación me pongo como musulmán, de cunclillas y cabeza al suelo, y se fue el hipo hermano, se fue como de milagro, ya estaba por agradecerle al Profeta Mahoma el milagro cuando siento que se me comienzan a dormir las piernas, y comienzo a estirarlas con miedo, un movimiento en falso y me hubiera regresado el hipo hijoeputa, pero no, esa noche no volvió. Por pura precaución decido irme para el Valle del Cocora a tomar oxígeno, a caminar y a montar a caballo, ya no quería pensar ni en el hipo ni en las bandidas, y que vuelta hermano, que vuelta, paisajes tan sensacionales que hasta Humboldt se quedó asombrado, es lo que dicen hermano, el man está muerto y no hay seguridad de saber que sintió al ver esos paisajes tan bacanos. De bajada hacia Salento el taxista mi parcero pone los discos de Johny Rivera, de Francy, de Dora Libia, puros duros de la música del despecho, y me ganó la nostalgia, le hablo de una a la de Medellín, y le digo que si voy, pero no había hecho la vuelta a la CRQ a investigar lo de la guadua, y entonces hago esa vuelta al día siguiente, llego y saco mi tarjeta de presentación, esas cosas imponen hermano, imponen porque no cualquier pelado lleva de esas, y que me ponen a hablar con el Subdirector del Centro, así de una, y yo me invento un cuento, que mis guaduales, que mi gobernador, que yo quiero ser de los duros de la guadua y no sé que más dije, pero funcionó, el hombre dice que viene a supervisarme mis guaduales pero todavía falta que los siembre hermano, Usted sabe que cinco chusquines no hacen guadual. Quedamos de amigos, imagine que ese man es el que más conoce de la guadua en toda Colombia, y el taxista se quedó impresionado, tanto que me llevó a comer a su casa y a conocer a su familia, muy bacanos todos, pero está como caliente el barrio, todas las casas están enrejadas, se ven mas fierros que fachadas, y no es por los bandidos, es nada mas para prevenir a la delincuencia común. Parcero ya me estoy extendiendo mucho en este relato, mejor terminarlo de una, así que le cuento que llegué a Medellín con la paisita y le pido que me colabore con el parche, y que se ataca de risa porque dice que todavía no aprendo a hablar colombiano a pesar de todo mi esfuerzo, como queda aquí reflejado. Todo salió super bacano pero yo insisto, por culpa del hipo se cayó la vuelta, siempre quedará la duda de como hubiera salido la pelada de Circasia, en cambio con la paisa ya se sabía...

sábado, 8 de agosto de 2009

UN IDIOTA

Buscó en su portafolios. Nada. Abrió el cajón del buró. Nada. La cámara no aparecía. Otra vez buscó en el portafolios, otra vez en el buró. Repitió las búsquedas inercialmente hasta que reaccionó. Tal vez en el carro. Tal vez en la oficina. Nada. Al día siguiente, sin buscarlos, aparecieron el cable, el cargador, el manual… todas las cosas que nunca encuentra cuando las necesita. Todo aparecía menos la cámara. El mal humor no cedió durante el fin de semana, salvo a ratos, cómo cuando la lluvia escampa. Ser hombre de costumbres, que no metódico, y perder la cámara… el colmo. Surgieron cámaras en los lugares más inesperados. En la mesa de los vecinos que nunca habían tenido una, en las páginas de anuncios del diario, y para terminar el día, el galán del video le regala una cámara a la dama.

El lunes apareció la cámara. Estaba en su portafolios. Soy un idiota, pensó aliviado.

viernes, 31 de julio de 2009

SOBRE EL PROCAMPO

(Contribución Anónima Recibida en la Redacción del Blog de los Humildes)

SOBRE EL PROCAMPO
• Un Programa Multi Usos
• Tipología de Productores
• Cuotas Raquíticas y Cuotas Generosas
• Hasta las Cosas que Parecen Absurdas Tienen su Lógica
• La Retórica del PROCAMPO
• Evaluación Integral con Manzanitas
• Las Instituciones son Altruistas… Pero Tienen Funcionarios
• PROCAMPO, PROCASA y Todos Contentos

Un Programa Multi Usos

Se me está secando el cerebro con el asunto del PROCAMPO. Desde hace quince años pienso que no sirve para nada. Se da una cantidad de dinero por cada hectárea de terreno que tengan los propietarios de predios agrícolas, no todos, pero si la mayoría. Se paga a los que se inscribieron hace quince años en un Padrón, quienes debieron haber acreditado ser productores de granos y oleaginosas en aquel entonces. Son 2.7 millones de beneficiarios que abarcan una superficie de 14.2 millones de hectáreas. No importa qué cultiven, ni siquiera si cultiven algo, ni qué hagan con ese dinero. Con el dinero que reciben pueden comprar insumos, pagar deudas, echarle gasolina al carro, pagar servicios, o lo que sea.

Ahora nadie sabe a ciencia cierta quien recibe ese dinero. Algunos productores pudieron haber fallecido y sus herederos legítimos pudieron no haber hecho la sucesión testamentaria en forma, por lo cual el apoyo lo podría estar cobrando la viuda, los hijos o algún “vivales”. Otros, vendieron sus tierras agrícolas y ahora hay condominios y fraccionamientos. Ellos, los que vendieron, siguen cobrando PROCAMPO hasta que la autoridad los detecte, posibilidad lejana según parece, y si los detectan y tienen posibilidades de recurrir a abogados y seguir cobrando. También, se dice, hay políticos y narcotraficantes. Puede ser. Pero seguramente la mayor parte de los que reciben el dinero siguen siendo productores que se dedican a la siembra del maíz, frijol y otros cultivos básicos. Qué bien.

Tipología de Productores

Como en cualquier conglomerado humano las características de los que cobran o reciben el PROCAMPO no son homogéneas. Hay productores muy inteligentes y otros no tanto, productores con mucha educación, productores ignorantes, productores con mucha tierra, productores con muy poquita, productores que pertenecen a etnias indígenas, y productores tan grandes que ni siquiera se paran en sus ranchos porque les da flojera. Para eso están los empleados, chalanes y administradores. El programa da dinero por cada hectárea que tenga un productor. Si tengo una, me dan mil pesos; si tengo diez, me dan diez mil, y si tengo cien, me dan cien mil. Yo en lo personal tengo dos y no me dan nada porque no me quise inscribir, aunque hubiera podido (redondeé la cifra a mil; la cifra exacta es algo superior).

Cuotas Raquíticas y Cuotas Generosas

Pienso que dos mil pesos al año no me resolverían ninguno de mis problemas económicos. No me eximirían de trabajar ni de ser cuidadoso con mis gastos. Dos mil pesos al año por dos hectáreas equivalen a 5.50 pesos diarios, o sea que ni para mis cigarros. Dejar de fumar sería infinitamente más redituable para mí que cobrar PROCAMPO. Acepto que haya gente que piense distinto: Dos mil pesos son muy buenos, sobre todo si lo único que tengo que hacer es irlos a cobrar. Si tuviera cien hectáreas seguramente me hubiera inscrito. Recibiría cada año mis cien mil pesos sin hacer nada. Con eso se podrían gastar en muchas cosas. Un año, un Chevy de agencia; otro año, un viajecito a Europa en clase turista, buenos hoteles y acompañante rusa; otro año, el festejo de mi aniversario con carpa en el jardín, calentadores de gas para que no se resfríen los invitados, tacos del Tizoncito y meseros para que nos sirvan el vino o nos acerquen las cervezas. Y así sucesivamente. Tal vez un año habría destinado ese PROCAMPO a hacer un jagüey.

A los campesinos pobres les toca poco y a los campesinos ricos les toca mucho. Los productores que tienen menos de 5 hectáreas representan el 77 por ciento del total de los beneficiarios y reciben aproximadamente el 25 por ciento de los recursos del programa; los productores con más de 50 hectáreas no llegan al uno por ciento del total de beneficiarios y se llevan el 18 por ciento del presupuesto.

Hasta las Cosas que Parecen Absurdas Tienen su Lógica

Hace quince años y un poco mas estaba a punto de entrar en vigor el Tratado de Libre Comercio. Los campesinos mexicanos tendrían que competir al tú por tú con los agricultores de Estados Unidos y Canadá. Estaban en desventaja. Había que apoyarlos con algún subsidio. Mentes brillantes se pusieron a trabajar, para ver a quienes y con cuánto había que apoyar, o subsidiar, para que siguieran cultivando el campo y la producción de alimentos de México no se desplomara. ¿Quiénes? Los que se verían más afectados, que eran los productores de granos y oleaginosas. ¿Con cuánto? Por ahí apareció un número, 100 dólares de aquella época, que nunca se supo cómo se calculó. Problema resuelto. 100 dólares por hectárea que tuviera cada agricultor. Muy lógico. Los que tienen más tierras tienen que gastar más en fertilizantes, semillas, herbicidas y diesel para el tractor. Por ahí surgieron preguntas necias. ¿Cómo se vigilaría que los productores que recibieran el apoyo en verdad cultivaran la tierra? ¿Cómo se garantizaría que los productores no solo sembraran, sino que también cosecharan? En la agricultura se presentan sequías, inundaciones, granizadas y heladas tardías. Buenos pretextos para los productores que quisieran cobrar sin producir. ¿Se debía imponer un requisito de siembra? ¿Se debía imponer un manual de buenas prácticas de cultivo? En caso afirmativo, haría falta todo un ejército de inspectores, proclives a la corrupción. Prevaleció el sentido común: Mejor confiar en los agricultores y su buena fé… gentes sencillas de campo, a fin de cuentas. La realidad es que la mayor parte de los campesinos siguen produciendo en sus parcelas y que la producción de granos básicos no se ha desplomado. Aclarados los orígenes del PROCAMPO, deja de parecer absurdo. Hasta parece lógico.

De cuando en cuando, no faltó el diputado, analista, periodista ó líder de opinión, que en lugar de resaltar la lógica del PROCAMPO en sus orígenes, resaltó sus contradicciones en tiempo presente: Cobran sin tener que trabajar. De eso se trata un subsidio. Reciben más dinero los que tienen más tierras. Reciben poco los productores pobres. Se entiende que en quince años ningún gobierno haya suprimido este programa: Cuando se lanzó el programa se anunció una vigencia por ese periodo de tiempo. Había que cumplir con la palabra empeñada. Pero ese tiempo ya transcurrió y el programa sigue, y hay iniciativas en el Congreso para que se prologue por quince años más.

La Retórica del PROCAMPO

No es lo mismo “transferir recursos” que regalar dinero. “Transferí recursos líquidos sin condicionamientos de ninguna índole para que los productores tomen sus mejores decisiones de gasto e inversión”. No suena mal. “Regalé dinero para que quien cobre el cheque haga lo que le dé su gana”. Suena pésimo. “El programa otorga flexibilidad para que los productores elijan el mejor destino para los recursos de acuerdo con la vocación productiva de sus tierras, incluyendo actividades no agropecuarias o usos de la tierra para conservación”. Genial. Es difícil que llegue un inspector a alegar que se trata de un terreno enyerbado y no de un pastizal. Y si se pone terco y nos quiere quitar la “lana” del PROCAMPO lo más sencillo es darle a él también su “lana”. Todos contentos.

La producción de granos básicos ha aumentado, de un promedio de 27.9 millones de toneladas en el periodo 1990-95 a un nivel de 37.7 millones de toneladas durante el periodo 2004-2008. Falta saber quien tiene el mérito para colgarse la medalla. Da flojera establecer relaciones de causa efecto. Hay PROCAMPO. La producción sube. Luego entonces: PROCAMPO hizo que aumentase la producción. La falacia es un excelente complemento de la retórica.

Evaluación Integral con Manzanitas

Hay varios programas destinados a fomentar la producción de granos básicos: PROCAMPO, Ingreso Objetivo, Alianza para el Campo, PROMAF, subsidios al diesel y otros más. Cada programa tiene su jefe. Cada jefe quiere quedar bien. Todos se atribuyen el mérito de haber alentado la producción de granos básicos. No debería ser tan difícil saber qué programa fue exitoso y cual no tanto, con una evaluación integral que los contemplara a todos. Pero a nadie conviene ponerse de acuerdo para hacer este ejercicio, por obvias razones. Mejor que todos queden bien y todos contentos. ¿Y los agricultores? Ninguno estará en contra de los subsidios mientras le toque alguno. Los más listos cobran subsidios en todos los programas. Pero los agricultores se quejan: Los programas no sirven; siempre les parece insuficiente lo que les toca. Como dice el dicho: Pedir no empobrece. “El dinero no es la felicidad, y menos si es poco” (frase de Carlos Abascal, q.e.p.d).

“Evaluación integral” suena a rollo. Mejor explicarlo con manzanitas. Ingreso Objetivo garantiza un precio por tonelada más que suficiente para cubrir los costos de un productor medio, tirándole a ineficiente. “Diesel Agropecuario” subsidia el combustible de tractores y maquinaria agrícola. Alianza subsidia la compra de esos tractores. PROMAF subsidia semillas y fertilizantes. PROCAMPO regala dinero sin que se sepa para qué es. Un contador público podría decirnos cuánto le dimos a cada agricultor. Mejor: Que las cuentas las haga un auditor fiscal. A esos no se les escapa nada. Ya me citaron para ir a declarar por qué no pagué la tenencia de un automóvil que vendí el año pasado.

Las Instituciones son Altruistas… Pero Tienen Funcionarios

Las instituciones evolucionan. Otras se crean con propósitos altruistas, como el CONEVAL, que está encargado de evaluar las políticas sociales para saber cuáles son las mejores, para detectar las políticas que no sirven y proponer su reformulación o eliminación. Duele decirlo, pero lo malo con las instituciones es que tienen funcionarios. Los funcionarios son un mal necesario, y peor, si son inexpertos e improvisados. Evalúan cosas que no entienden. Imponen metodologías para analizar problemas para los que no fueron diseñadas. El PROCAMPO va navegando durante el tercer año del presente gobierno sin que el CONEVAL se haya pronunciado sobre su pertinencia. Ya tiene “Marco Lógico”, “Árbol de Problemas”, “Matriz de Indicadores” y otras cosas más. Quince años de PROCAMPO, tres años de CONEVAL, y seguimos en las mismas. Me late que es un buen programa, te late que es un mal programa, les late que es un programa regular…

PROCAMPO, PROCASA y Todos Contentos

Alguien dijo en una reunión que el PROCAMPO no resuelve ningún problema en particular, ni la pobreza, ni la improductividad, ni nada. No conozco, dije, ningún problema que no pueda resolverse con dinero, salvo los sentimentales. Con pagos por hectárea de 100 mil dólares resolveríamos todos los problemas, y hasta podríamos inventar el programa PROCASA, dando cheques generosos por metro cuadrado en el medio urbano. Por mí que sigan subsidiando a todo el que quieran. No solo a los agricultores y campesinos, también a los obreros, a las madres solteras, a los niños de la calle, a los discapacitados y a los adultos mayores. Mi única preocupación es que el Gobierno Federal no se vaya a la quiebra y que le queden recursos para brindar los servicios básicos que todos necesitamos.


lunes, 20 de julio de 2009

BORDO LAS GUIJAS

Bordo Las Guijas

Por fin quedó listo, después de dos semanas de retraso imputables al proveedor de geomembrana, y después de treinta años de retraso imputables a la falta de visión de los propietarios. Capacidad de almacenamiento de 100 metros cúbicos, equivalentes o 100 mil litros. Elemento fundamental para los proyectos ecoturísticos que se desarrollarán en el lugar, entre ellos, el cultivo de la guadua ó bambú gigante con plántula adquirida en Huatusco, Veracruz.