Campesino se Inmola en México por Trámite EngorrosoConcurso “El Trámite Más Inútil”, O el Más Útil de todos los Trámites
-Qué hora es?
-La que Usted indique, Señor Presidente.
El Presidente de México era un Ser Todopoderoso hasta antes de que llegara la “democracia” a estas tierras. Hemos avanzado. Al menos la hora es aquella que marca el reloj. Pero pasarán varias décadas antes de que los subordinados del Señor Presidente se rían de sus chistes solo cuando diga algo gracioso, y lo aplaudan solo cuando diga algo que valga la pena. Hace poco, los asistentes a un evento presidencial le festejaron una ocurrencia y después le aplaudieron, pues tan malo fue el chiste que algunos pensaron que se trataba de una idea. Cualquiera que haya sido el caso el Presidente quedó muy halagado.
Hace dos días se dio a conocer el genial anuncio, en los medios de comunicación y en el portal de la Secretaría de la Función Pública: “El Presidente de la República instruyó a la Secretaría de la Función Pública (SFP) organizar un concurso para que los ciudadanos denuncien cuál es el peor trámite del gobierno. Para cumplir dicha instrucción, la SFP en coordinación con Transparencia Mexicana convocan al concurso para identificar "El Trámite Más Inútil” para determinar que trámites debemos mejorar desde el punto de vista ciudadano en el marco del Programa de Mejora de la Gestión (PMG). Denuncia el trámite más inútil o engorroso del gobierno, ayúdanos a atenderte mejor”.
Quiero ganarme ese premio. En la sección de bases dice: “Se entregará un premio a la persona que envíe la mejor propuesta para mejorar un trámite, en las siguientes categorías: NIVEL FEDERAL. Se le otorgará un cheque por la cantidad de $300,000.00 (TRESCIENTOS MIL PESOS 00/100 M.N.); NIVEL ESTATAL. Se le otorgará un cheque por la cantidad de $100,000 (CIEN MIL PESOS 00/100 M.N.); NIVEL MUNICIPAL. Se le otorgará un cheque por la cantidad de $100,000 (CIEN MIL PESOS 00/100 M.N.)”.
Pensé que podría participar denunciando trámites inútiles o trámites engorrosos, que no es lo mismo. Pero ¡oh sorpresa! En las bases del concurso dice que los trámites engorrosos son los que llegarán a la Gran Final, en detrimento de los trámites inútiles. Es una lástima, porque seguramente harán algo para simplificar el trámite más engorroso, pero dejarán vigentes todos los trámites inútiles. No hay nada más engorroso que algo inútil, pero ya es demasiado tarde para hacer algo al respecto: Las Bases del Concurso ya han sido publicadas.
El primer trámite inútil que se me vino a la cabeza fue mi CURP, o Clave Única de Registro de Población. Es un proyecto que comenzó en 1995 y que todavía no lo concluyen. Conceptualmente la cosa es sencilla: Asignarle a cada mexicano una clave poblacional, una especie de cédula de identidad nacional de la cual carecemos. El trámite fue muy sencillo. Lo hice por Internet y a las pocas semanas me llegó por correo mi CURP. En la sencillez estuvo la inutilidad de todo: Ahora resulta que hay 130 millones de CURP´s y solo 100 millones de mexicanos, y para complicar más las cosas, la gran mayoría de los mexicanos carecen de su CURP.
La burocracia mexicana es muy creativa para enredar las cosas. Para orillar a los ciudadanos a tramitar su CURP, pusieron como requisito para pagar los impuestos incorporar la CURP dentro de la Cédula de Identificación Fiscal (CIF). Este trámite sí que fue engorroso, y a juzgar por los problemas de aritmética de la CURP ya mencionados, también fue un trámite inútil. Podría participar con este trámite, y como es federal, podría ganarme los 300 mil pesos, pero no se vale: El trámite ganador debió haberse hecho durante el último año.
A parte de pagar impuestos, solo he hecho dos trámites en el transcurso del último año. Obtener mi licencia de automovilista y solicitar una toma de agua para un predio de mi propiedad.
El trámite de la licencia fue muy sencillo. Había un módulo móvil cerca de mi casa. –Ya más fácil no me la pueden poner, pensé, y entré a renovar mi licencia que ya estaba vencida. Yo la quería tener vigente, no tanto para conducir en México, ya que si lo detiene a uno un policía es difícil salvarse de la mordida aún trayendo todos los papeles en regla, sino más bien para poder alquilar un auto cuando voy de vacaciones a Cuba. –Firme aquí, siéntese allá, enderece la cara…Click. Listo. Ahora vaya al banco a pagar! Qué hermosa es la simplificación administrativa.
No es necesario saberse el reglamento, ni demostrar aptitudes para conducir un vehículo, sino nada más pagar. Ni siquiera hacen un examen de la vista, para saber si el automovilista podrá leer las señales de tránsito. Por lo mismo es un trámite inútil para quien no tenga planes de conducir en el extranjero. La seguridad de nuestras calles y carreteras sería la misma, ni mejor ni peor, si eliminaran el requisito de tener licencia. Pero imaginen a Transparencia Internacional Sección México recomendando: DEBERÁ MÉXICO ELIMINAR REQUISITO DE LICENCIA PARA CONDUCIR AUTOMÓVILES POR TRATARSE DE UN TRÁMITE INÚTIL. Sería mal visto. Hasta los señores de Transparencia Internacional entenderían que es mejor seguir con la simulación. Además sería casi seguro que las aseguradoras incrementaran las primas de los seguros. A esas compañías cualquier pretexto les sienta bien. Mejor sigamos simulando y yo me presento al concurso con el otro tema.
Tengo un predio baldío. Lo quería bardear, pero para poder hacer la mezcla es necesario tener agua. De lo contrario el cemento no fragua. Y para tener agua es necesario solicitar una toma. En la oficina de OAAPAS (Organismo Administrador de Agua Potable y Alcantarillado) me indican que para que me den la toma, debo tener drenaje, porque si el agua entra a un lote, debe tener por donde salir. –De acuerdo, les dije, el problema es que el drenaje de la calle está tapado. –Entonces haga una fosa séptica. Me inquieté, pues no es lo mismo hacer una barda, que una barda más una fosa séptica. Argumenté que si yo pagaba el predial, la obligación de destapar el drenaje era de ellos, y no la mía en invertir en la fosa. El responsable del área técnica se puso a discutir con el responsable del área jurídica. Uno se mantenía firme en el principio de que “agua que entra debe salir”, y el otro, argumentaba que no podían negarme el derecho a tener una toma. Como no se ponían de acuerdo y ya era hora del almuerzo, por fin me dijeron el ya clásico: -Pase a la caja a pagar los derechos por la toma, el costo de conexión, y desde luego que los materiales se cobran aparte.
Este trámite fue engorroso. Pero para ganar el concurso debo proponer además como lo pueden mejorar. ¿Qué sugiero? Que destapen todos los drenajes que estén tapados en México. Pienso que ni así ganaría. Si Transparencia Internacional tiene el sentido común de imaginar cuánto dinero se requeriría invertir para eliminar ese trámite engorroso, se abstendrían de declararme ganador del concurso. Porque si quieren quedar bien con las autoridades, tendrán que elegir un trámite engorroso y que además resulte barato de corregir.
He aquí el meollo del asunto. Un país tercermundista cuyo gobierno no se cansa de prometer, prometer y prometer, y no tiene dinero para cumplir, solo tiene una válvula de seguridad: Instaurar los trámites engorrosos para así “racionalizar la demanda”. Primaria y secundaria gratuita para todos. Seguro médico universal para todos los niños que nazcan en el sexenio de Felipe Calderón. Apoyos para la gente de la “tercera edad” ó “adultos mayores” (no recuerdo cuál sea el término que hoy esté de moda). Becas para los estudiantes de escasos recursos (que son casi todos). Apoyos a las madres solteras. Apoyos a los productores del campo. Apoyos para todos.
Prometer no cuesta. Cumplir es lo que empobrece. Para conciliar las dos cosas son necesarios los “trámites engorrosos” y los “trámites inútiles”. Ante tan trágica disyuntiva para los organizadores de este peculiar concurso, propongo:
-Que lo declaren desierto porque ningún ciudadano logrará acreditar que un trámite “sea engorroso”, ya que dicha figura no está contemplada dentro de nuestra legislación vigente.
-Que sugieran al Congreso de la Unión tipificar como delito electoral LAS PROMESAS de los candidatos a cualquier puesto de elección popular.
-Que para la próxima vez organicen un Concurso Literario en México: “La Realidad Surrealista. Los Trámites y Yo”.
Si ninguna de estas alternativas le agrada a don Felipe (me refiero a Calderón, el otro ya se volvió a España con doña Letizia) declaren como trámite ganador aquél que hizo inmolarse a un campesino veracruzano. Acreditó con su vida lo engorroso que puede ser un trámite determinado.